domingo, 27 de enero de 2013

Señales de un amor escondido

Génesis 38:24,26
Entonces Judá dijo: Sacadla y que sea quemada. Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo”. 

Sí, somos inclinados a condenar a muerte a los que pecan con los mismos pecados que nosotros cometemos. Pero Dios es justo y le descubrió su maldad justo en el momento de cometer una injusticia, porque el que tenía más conocimiento de Dios la había envilecido; y reconocer públicamente su incesto, su incredulidad y que ella era mucho mejor que él (Calvino muestra alguna simpatía por ella). Pudo haberse casado con ella, era viuda, o haberla liberado para que hallara un nuevo esposo. 
Cuando uno peca suele dejar alguna señal de ese amor escondido, que a su tiempo será una prueba contra el que pecó. Si no es un sello de identificación, es un báculo o un cordón. Alguna huella.

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