viernes, 31 de mayo de 2013

¿Debe Israel devolver tierra a los palestinos?

Jueces11:12-28
“El rey de los amonitas respondió a los mensajeros de Jefté: Por cuanto Israel tomó mi tierra, cuando subió de Egipto, desde Arnón hasta Jaboc y el Jordán; ahora, pues, devuélvela en paz”. 

El v.13 parece oír la voz de los árabes palestinos a Israel. El v.26 suena como un argumento histórico hecho por el actual Israel a los nómadas habitantes de la tierra. Cuando Israel ha estado habitando por trescientos años a Hesbón y sus aldeas, a Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que están en el territorio de Arnón, ¿por qué no las habéis recobrado en ese tiempo?”. ¿Qué razones da para no devolver la tierra? Una sola: Dios,  y con esa sola razón piensa que no ha pecado contra los amonitas, “Así que, yo nada he pecado contra ti, mas tú haces mal conmigo peleando contra mí. Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amón.”  (v. 27). ¿Mantiene todavía Israel el derecho divino sobre la tierra y no tiene que devolver los territorios ocupados a los árabes? ¿Es necesario que todavía Israel exista como estado político para que los planes de Dios se cumplan? Otro asunto. ¿En estos tiempos después de Cristo, es más válido el argumento teológico que los derechos humanos?  israel ha devuelto tierras, no como los palestinos quisieran, ni como la seguridad de Israel se lo permitiría.

Nadie en el mundo se conformaría con las razones de Israel como no lo hizo el rey amonita, “Mas el rey de los hijos de Amón no atendió a las razones que Jefté le envió” (v.28). (Quizás el número 300 se refiera a la "ciudades", v.26; o puede ser una pequeña glosa accidentalmente situada en ese punto, (Broadman Commentary). Los amoritas tomaron de los amonitas la tierra que Israel les quitó. Si el pecado (el dios Quemos) les da victoria, y tú se lo quitas, eso es tuyo. No es el verdadero dueño de nada si lo toma con pecados. El argumento teológico no es aceptable en tiempos modernos, tampoco Israel suele usarlo, y su respuesta sería, “tomamos la tierra por conquista y la retenemos por la fuerza”. Oramos para que todo Israel un día diga, “bendito el que viene en el nombre del Señor” (Ro.11:26).


martes, 28 de mayo de 2013

La Gira Pastoral de Pedro

Hechos 9:31-43
31 Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.  32 Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida.  33 Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. 34 Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó. 35 Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.  36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. 37 Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala. 38 Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros. 39 Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. 40 Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. 41 Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.  42 Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor. 43 Y aconteció que se quedó muchos días en Jope en casa de un cierto Simón, curtidor”.
   
Fíjate en la gira pastoral de Pedro. La iglesia primitiva sentía mucha admiración hacia Pedro. Era una época bella para las iglesias, estaban creciendo en número y se fortalecían por el Espíritu Santo (v.31); los miembros vivían la vida cristiana con toda tranquilidad y no había ninguna oposición externa que frenara su crecimiento (esto duró poco tiempo). En ese tiempo Pedro andaba como un pastor itinerante, visitando pastoralmente a los hermanos que habían creído en Jesús, por si les pudiera servir con alguna bendición. Tenía un gran corazón pastoral.

Pedro era amado por la iglesia y por donde pasaba dejaba bendición y a los hermanos les gustaba tenerlo en sus hogares y alojarlo por varios días. Aunque era un gran ganador de almas, el ministerio suyo era distinto al de Pablo, Pedro era eminentemente un pastor, que haciendo bien a la iglesia la acrecentaba en número. Un buen trabajo pastoral es evangelístico por proyección espiritual. A Pedro Jesús lo hizo pastor y no la clase de misionero que fue Pablo, pero la iglesia crecía a través de sus miembros. Sus iglesias estaban muy saludables y llenas del Espíritu Santo. Mayormente el punto de contacto entre su ministerio y el mundo eran los hermanos cuyas vidas transmitían el evangelio que aprendían de su boca. Estaban tan bien pastoreados, tan bien cuidados, que se reproducían sin dificultad. Andaban en el temor del Señor y el Espíritu las fortalecía. El gran crecimiento de la iglesia era un fruto de un gran trabajo pastoral.

Llegó a Lida, con la intención de bendecir a los creyentes, y salió de allí dejando la iglesia mucho mayor, no porque saliera a las calles y sinagogas a predicar sino por el milagro que hizo en una casa. Eneas salió a la calle y la gente que le conocía como un inválido se quedaba asombrada y le preguntaba cómo había llegado a caminar; y él, con una sonrisa amplia en sus labios, les hablaba de la iglesia y su ministro, llamado Pedro, diciendo: “Llegó a la ciudad el hermano Pedro, y como en mi congregación todos me aman, le pidieron que si podía orar por mí y sanarme, lo cual al verme inmediatamente hizo. Se puso enfrente de mí y dijo: “Eneas Jesucristo te sana”, porque ya se lo había pedido en oración al Señor y éste le había dicho que sí”.

Cuando la gente oía ese testimonio, corría inmediatamente a la iglesia porque querían estar en una congregación donde los hermanos se amaran tanto, mostraban cariño, tuvieran un pastor que orara por ellos, y para preguntar quién era Jesucristo, del cual dependían para todo bien, lo cual ellos gustosamente les explicaban.

Al visitar la iglesia oían el evangelio y se fascinaban con la historia de Jesús, convirtiéndose a él y pidiendo ser bautizados, para adorarle, disfrutarlo y estar en la compañía de aquella gente y su pastor. Esta piadosa gira pastoral se convirtió en una campaña de evangelización donde la gente iba a la iglesia no porque se le invitaba sino por ella misma, para conocer al pastor y por sobre todo para enterarse más acerca de Jesucristo.
 La gira continuó y de Lida pasó a Jope, porque enviaron por él los hermanos, para que hiciera algo por una de las mejores hermanas de la congregación que había acabado de fallecer y ellos, traspasados de dolor no se conformaban con haberla perdido para siempre.
Nota que allí también halló una iglesia plena del Espíritu porque ni teniendo una esperanza celestial se conformaban con la desaparición física de sus miembros. Los hermanos pensaban que ella  merecía seguir viviendo un poco más; la iglesia no quería que se muriera. Sabía que había ido a la presencia del Señor, que había ganado, pero la querían de vuelta. Cosa difícil habían pedido, hacer bajar un alma de su disfrute eterno, traerla de nuevo del cielo a la tierra. Era como pedirle al Señor que la castigara con su regreso al cuerpo.

Pedro no se atrevió a decirle: “Dorcas, levántate”; hizo lo mismo que en Lida, se arrodilló y le pidió al Señor que si fuera posible  la enviara de regreso. No le dijo a Pedro: “Ella está mejor  aquí, ha ganado, no le pidan que regrese”; sino “está bien, que vuelva Dorcas y continúe haciendo túnicas y vestidos para los pobres, si eso los hace felices, que se despierte como de un sueño y no recuerde nada de lo que ya ha visto”.

Querían que ella volviera y presentaban como argumento las buenas obras que dejaba como recuerdo suyo. Le mostraban sus tejidos y costuras. No dejaba detrás de ella tristeza y problemas. Querían tenerla con ellos y que continuara haciendo lo que hacía porque nadie mejor que ella para hacerlo. Les había robado el corazón con su servicio. Pedro oró con los dolientes y el Señor los consoló con su intervención. Su corazón pastoral se estremeció con aquel cuadro, y debe haber llorado como Jesús ante la tumba de Lázaro. Una congregación que tiene un pastor que ora por los enfermos y Dios lo oye, si es agradecida, lo amará siempre.

Dorcas resucitada se convirtió en un sermón evangelístico. Por una oración pastoral había regresado del cielo y no sólo para seguir tejiendo sino para tener un ministerio más amplio, relacionado con la fe de los incrédulos, para volver a la vida a los que estaban muertos en delitos y pecados, traer fe a los incrédulos y a la iglesia a los que vivían ajenos a la vida de ella.

No escribió un libro sobre su viaje al otro mundo pero continuó en el mismo lugar espiritual donde había muerto; tras la muerte no se arrepentía de haber vivido entre aquella gente y haber pasado al otro mundo con la fe en Jesucristo. Sobre su viaje al cielo no dijo nada, pero con su testimonio quería decir: “Es muy seguro morir en la iglesia, es un lugar donde nunca nos olvidan, no se celebran cultos para que yo pase de un estado de ultratumba a otro sino para que vuelva a la tierra, y ahora que he regresado serviré más fervientemente a Jesucristo, no porque lo encontré al lado allá en la eternidad sino porque es bueno que amplíe mi ministerio entre los incrédulos y que nuestra iglesia se llene de nuevos convertidos”.

Quizás ahora se le veía más en las calles, en las casas que detrás de una máquina de coser o con agujas de tejer en sus manos. Enseñaría a otras hermanas a coser y tejer y ella, con el impulso que traía al haber bajado del cielo, exhortaba a la gente para que se hiciera cristiana y se bautizara. Desarrollaba un ministerio más relacionado con la eternidad que con el amor al prójimo. El impacto en el mundo fue el mismo que en Lida, gran número de personas al saber la historia de ella por sus labios o por la iglesia hacían lo mismo, iban a la congregación y hacían muchas preguntas y veían como vivían ellos, quedándose con el grupo y pidiendo bautizarse en el nombre de Jesucristo.

Resumiendo, ¿por qué Dios concedió los deseos de estos hermanos y envió un alma que gozaba su vida eterna a la prisión de su cuerpo? Por Pedro y el evangelio de Cristo.  Dios tenía un propósito con Pedro y el mundo. Sin ofender a nadie porque sé cómo se fundó la iglesia en Antioquía, , por favor, no son los miembros de la iglesia ni las vivencias de la congregación lo que está más cerca del plan de Dios en la cadena de salvación del mundo, sino el ministerio pastoral y el evangelio que se anuncia.  Son las niñas de los ojos de Dios. La oración de él fue oída y a petición de él fue que ella regresó.

¡Oh Dios, que tu iglesia aprenda lo importante que es para ella y para el mundo el pastor y su ministerio! El corazón de la iglesia es el pastor y su evangelio; por ellos dos fue que Dorcas volvió a la vida  y los hermanos se consolaron. Dios, por medio de la gira pastoral de Pedro nos muestra cómo puede alcanzar al mundo, por medio de la iglesia que tiene contacto con la vida y enseñanzas de un hombre verdaderamente llamado por él. Oh Señor, que tus iglesias amen el ministerio pastoral que dentro de ella se hace.

viernes, 24 de mayo de 2013

Saulo, imitado por los cristianos novatos


9:1-19
(Hch.22:6-16; 26:12-18)
1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote,  2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;  4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.  8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. 10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 19 Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. Y por varios días estuvo con los discípulos que estaban en Damasco”.

De todos los apóstoles, la conversión a Cristo y llamamiento al ministerio, es de Pablo de quien más conocemos. Este capítulo presenta sus primeros días como cristiano y predicador. Pablo siempre le dio mucha importancia a su conversión y llamamiento, los cuales a menudo relató ante las autoridades judías y romanas para explicarles porqué predicaba a Jesús y porqué se consideraba apóstol para los gentiles.

Para Lucas es importante mostrar detalles de quien era Saulo y cómo ocurrió su conversión, no por simpatías personales hacia él sino porque era una necesidad por causa del evangelio que él predicaba; dándole fuerza a su vocación apostólica porque había “visto al Señor” (1Co.9:1), le abría puerta para la salvación de los judíos que tanto importaba a Saulo, y le justificaba su predicación dentro del mundo gentil (22: 20, 21). Hay que entender, pues, el contexto donde nace espiritualmente Pablo y la proyección misionera con el evangelio, para darse cuenta por qué era necesario que se presentaran sus credenciales espirituales.

¿Qué fue lo más importante de su conversión? Me parece que el hecho que haya visto al Señor Jesús y que éste lo llamó para que le predicase. La intervención de Ananías tiene como objetivo tener un testigo de la aparición de Jesús a Saulo, y que por su medio se le comiencen a abrir las puertas de la iglesia.

Que el relato tiene esa intención lo demuestran las preguntas que Saulo le hace al Señor, primero para identificarlo, ¿quién eres Señor?, a lo cual se le responde que ¡Jesús!, y la otra, ¿qué quieres que yo haga?, (añadido aquí en los manuscritos de Occidente. Original en el relato del cap. 26) para indicar la vocación que va a recibir, la tarea apostólica que después tantas veces quisieron negarle (vv.5,6). Esa es la visión del propósito del relato y como está confeccionado, pero eso no nos diría mucho si no lo meditamos en partes para sacar las enseñanzas espirituales que Dios nos da.

Nota que en realidad los perseguidores de la iglesia aunque la asolen (8:3; 9:21) siempre van perdiendo (v.5) porque Cristo es soberano e indestructible, y quien persigue la iglesia lo persigue a él; los cristianos pueden perder sus hogares, sus libertades y sus vidas pero esto no matará la iglesia y aquellos que le causan semejante daño se lo harán más a sí mismos que a ella. Ten en cuenta la iglesia perseguida en distintos países del este de Europa, Asia o África, ¿no están ahora más vigorosas y numerosas que nunca?

Los que se convierten a Cristo inmediatamente deben pensar qué pueden hacer por la iglesia (v. 6), la cual han dañado o ignorado, porque es justo que uno restaure el daño que le haya hecho al cuerpo de Cristo y  se ponga a disposición de Dios como se puso a disposición del diablo antes de conocer a Jesús (Ro.6:13). Inmediatamente no hizo nada sino hasta que se unió a la iglesia. No vemos que Saulo saliera del camino a predicar. Tuvo que ser recibido por la iglesia y bautizado. Uno puede servir al Señor fuera de la comunión de los santos pero eso no es normal. El Señor le dijo que se esperara. En ese momento no le dijo ni una palabra sobre su futuro misionero. Al otro día quizás, o después de varios días. Se adentraba en su futuro conociendo el camino pero no lo que le esperaba. En su momento el Señor te dirá lo que debes hacer y por dónde tomar. Amén.

La primera ocupación de un cristiano es orar (v.11); Saulo hará muchas cosas para Jesús y para el bien de la iglesia, tendrá muchas experiencias como cristiano, maestro, evangelista, misionero, teólogo y escritor, pero antes de llegar tan lejos, a  España, y al tercer cielo arriba, empezó orando, por su pasado pecaminoso, su presente y su futuro. Si no oras no llegarás muy lejos. Esa es la prueba de una real conversión. El Señor le quitó el miedo y la duda a Ananías diciéndole que Saulo estaba orando. Si hubiera estado leyendo, visitando, predicando, no le habría dado tanta confianza como que oraba.

Mira que aunque un pecador conozca a Cristo fuera de la congregación, el Señor le busca algún hermano que lo ponga en contacto con ella, para que le ministre la palabra y las ordenanzas. Ananías lo bautizó. Inmediatamente se identificó con la comunidad cristiana en Damasco, un hermano que le muestre amor y hermanos para que ame.

Desde un principio el Señor le comunica a Saulo que lo está llamando a un ministerio exitoso pero muy costoso (v.15). Saulo, que también es Pablo, siempre supo que sus sufrimientos formaban parte de su rotundo triunfo, que no podría ver la corona sobre su carrera ministerial si no padecía luchando por ella; llegaría a la presencia de reyes y de los hijos de Israel pero pagaría el precio con persecuciones, azotes, apedreamientos, robos, etc.  Su ministerio sería de mucho dolor.

También sabría que cada paso que diera, si las cosas le salían mal, como en Filipo, (pero hubo conversiones) esa era la voluntad del Señor, y también su camino hacia el triunfo pastoral. La batalla por causa de Jesús y de la doctrina del evangelio era su trabajo. Luchaba en oración, con la palabra y con la pluma. No se desanimó porque sabía que si el Señor le daba grandes privilegios y una tarea imperial, él lo capacitaría para ello y lo acompañaría adonde fuera. No miraba sus derrotas como un fracaso, por eso cuando exhalaba sus suspiros decía: “derrumbado pero no vencido” (2 Co.4: 9,10). No hubo otro apóstol que tuviera que enfrentar tanto las fuerzas del mal como este querido ministro, por eso declaraba que no ignoraba sus maquinaciones (2Co.2:11); y fueron tantos los enemigos humanos que su ministerio produjo, que llegó a la convicción que tenía en contra suya a Satanás con sus huestes, y que aquellas oposiciones eran gobernadas por el príncipe de las tinieblas y sus malvados aliados invisibles en el aire (Efe.6:12).

Todo esto se le dijo antes de comenzar, apenas hubo sido bautizado, como un miembro nuevo en la iglesia. Y en su medida, cada cristiano, si quiere tener alguna utilidad en la iglesia tiene que saber que se enfrentará a enemigos espirituales muy poderosos que procurarán hacerle abortar todo lo bueno que emprenda, y que retroceda hasta una posición que no ofrezca ningún problema al diablo. Si le tienes miedo al diablo, entonces no entres al ministerio, y si entras, espera que te salga al frente y trate de muchas maneras ponerte bajo sus pies. Señor, bendice y acompaña a tus siervos leales, aquellos que procuran llevar tu nombre, no el de ellos, por todas partes del mundo, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres por el cual podamos ser salvos (4:12). 
Sepan todas estas cosas los experimentados cristianos y los novatos. Amén.

miércoles, 22 de mayo de 2013

El pastor que se jubila y la iglesia que deja


Josué 19:49,50
Y después que acabaron de repartir la tierra en heredad por sus territorios, dieron los hijos de Israel heredad a Josué hijo de Nun en medio de ellos; según la palabra de Jehová, le dieron la ciudad que él pidió, Timnat-sera, en el monte de Efraín; y él reedificó la ciudad y habitó en ella”. 

Por medio de Eleazar se los dijo, del mismo modo que Hebrón le fue dado a Caleb (14:6). El nombre de la ciudad tiene dos significados, “porción abundante” y “un lugar en el sol”. ¡Qué bonito esto! ¿No se lo merece? ¿No ha luchado tanto? ¿Por su medio Dios no ha dado a todos más de lo que él pide? Recompensaron a su héroe, a su hermano como compañero, amigo, a su veterano combatiente, el más viejo de todos, a un santo varón de Dios. Oh que la iglesia haga lo mismo con sus buenos pastores (1Co.9:7), especialmente cuando se retiran y se acaba la contienda. 

El no dijo, "me retiro, mi futuro es vuestra historia, denme algo, lo merezco ¿no?". No pide recompensas, sino que Dios le dijo que no fuera a vivir apegado a alguna familia. El no lo pidió, ellos conforme a la Palabra de Dios se la dieron. Y una herencia inferior a la de todos porque ellos no tuvieron que reedificar sus casas y sus muros, las hallaron nuevas y listas para su uso sin embargo, contento con lo que tenía, tuvo primero que reconstruir su vivienda antes de asentarse con su familia en ella. La iglesia debe pensar en el pastor que tras años de trabajo se retira y no dejarlo con las manos vacías, que sienta que han sido ingratos o que mejor hubiera trabajado otra cosa hasta su jubilación.

sábado, 18 de mayo de 2013

La petición de Efraín y Manasés aplicada a la iglesia cristiana


Josué 17:14
14 Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué nos has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo nosotros un pueblo tan grande, y que Jehová nos ha bendecido hasta ahora? Y Josué les respondió: Si sois pueblo tan grande, subid al bosque, y haceos desmontes allí en la tierra de los ferezeos y de los refaítas, ya que el monte de Efraín es estrecho para vosotros.16 Y los hijos de José dijeron: No nos bastará a nosotros este monte; y todos los cananeos que habitan la tierra de la llanura, tienen carros herrados; los que están en Bet-seán y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel. 17 Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte, 18 sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte”.  

Estas son dos tribus que reconocen que Dios los había bendecido tanto que no cabían en un lugar. Ese es el propósito del Señor, bendecirnos hasta que no tengamos espacio disponible para juntar sus bendiciones. Las mismas bendiciones crean la necesidad de otras bendiciones, y así, de bendición en bendición, como de “triunfo en triunfo” nos lleva muy lejos (2Co.2:14).

¿Dónde estaba el problema? Que ellos no pensaban usar las bendiciones que tenían para alcanzar otras, y Josué le dijo que no, “si ustedes se glorían tanto en el número de los que son, usen esos números, no sean números sin propósito, sin tarea o significado”.
I.             ¿Qué debe hacer una iglesia que quiere ensanchar su territorio?
Mirar hacia la comunidad que tiene enfrente, no hacia otros campos ya cultivados, otras iglesias, sino hacia donde Cristo no haya sido predicado, en la cual Dios la ha puesto, no conformarse con las dimensiones que tiene y trabajar por lo que se da de gracia, lo que nos ha dado ya en promesa, sin esperar que se lo regalen (Jn.4:35).
 Las dimensiones de la iglesia deben ser toda la ciudad, todo el país y todo el mundo, hasta donde pueda extenderse y con los medios que tenga.

II.           ¿Qué no debe hacer una iglesia que desea más territorio?
Lo que no debe hacer es temerle a las armas del diablo, que la hieran con la burla, que se rían de ella, la critiquen. Jesús no temía que lo escupieran. Aunque la incredulidad, la idolatría, la frialdad, los vicios y manías anden en carros de hierro y sean fuertes, podremos avanzar hasta donde queramos y quitarle a su capitán, el diablo, el espacio que deseemos. Con Dios querer es poder.
Cuando una iglesia ora para su crecimiento Dios le responde lo mismo: “vayan y tomen posesión de cuantos hogares y familias quieran; pongan los ojos en el territorio donde quieren crecer y manos a la obra, trabajen por mis promesas, y por supuesto, no sólo tienen mi aprobación sino mi colaboración.

¿Qué se puede esperar de los diablos?


Jossué10:6
“Entonces los moradores de Gabaón enviaron a decir a Josué al campamento en Gilgal: No niegues ayuda a tus siervos; sube prontamente a nosotros para defendernos y ayudarnos; porque todos los reyes de los amorreos que habitan en las montañas se han unido contra nosotros”. 

Los gabaonitas eran valientes (v.2). Todo el infierno se les echó encima y todos los demonios les cayeron atrás porque se habían salvado, porque habían luchado por sus vidas y las habían obtenido. Pero, como los gabaonitas, ya al minuto de habernos convertido a Dios tenemos muchos amigos a los cuales podemos enviar mensaje para que nos defiendan de los adversarios, porque nuestros amigos tienen la bendición de Dios. Nuestro principal amigo, es "el amigo de los pecadores" (Mt.11:19;He.1:14). ¿Qué puede uno esperar del mundo, de la naturaleza carnal y de los diablos cuando ha dado un paso importante? ¿Que vengan y nos saluden con un beso en cada mejilla? ¿O que nos traigan regalos y festejen nuestra conversión? No, tenemos que esperar una operación cerrada contra nuestra salvación, una confederación combinada por distintas fuerzas, malas, para destruirnos, que nuestros adversarios, los diablos se pongan de mal humor. Los ángeles festejan en el cielo y los diablos ardan con fuego de enojo en el infierno.

jueves, 16 de mayo de 2013

El Espíritu no se dio para echar afuera cualquier píldora, ungüento o cirugía


Hechos 8: 9-13; 18-25
9 Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. 10 A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. 11 Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo. 12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.  [13] Y aun Simón mismo creyó; y después de bautizarse, continuó con Felipe, y estaba atónito al ver las señales y los grandes milagros que se hacían. 18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. 20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. 21 No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.  Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; 23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. 24 Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí. 25 Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y en muchas poblaciones de los samaritanos anunciaron el evangelio”.

Me hubiera gustado dedicar tiempo a la penetración espiritual de Samaria y disfrutar devocionalmente sobre “los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”, pero eso no es más que un preámbulo para establecer algo más importante que ocurre después que Felipe les dio a conocer a Cristo, y sobre todo cuando los apóstoles hermanos radicados en Jerusalén envían una pequeña embajada para enterarse de lo que había ocurrido en Samaria (v.14).

Notarás, que aunque uno quiera ser conciliador, como intenté en la exposición anterior, el Espíritu Santo se recibe en el momento de convertirse en cristiano. Pedro y Juan, y Felipe seguramente también, se dieron cuenta que la experiencia de “conversión a Cristo” de los samaritanos estaba incompleta y que Dios en el caso de ellos no había seguido el patrón al cual estaban acostumbrados, que el Espíritu Santo diera testimonio de que se habían verdaderamente arrepentido. Encontraron que la gente había creído lo que Felipe les predicaba, por las señales que hacía, y siguieron su mensaje bautizándose como señal de fe y de aceptación. Estas fueron las personas que Pedro y Juan encontraron, ya bautizadas, pero sin el Espíritu Santo. No hay ningún reproche hacia ellos o crítica; no investigaron sus vidas para saber si la profesión era genuina o no, pero ellos espiritualmente no eran iguales a los hermanos de Jerusalén; no mostraban señal de tener ninguno de los dones que el Espíritu daba e inmediatamente preguntaron lo que debían preguntar como genuinos apóstoles, si recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron (19:2).

Todos, incluyendo a Felipe, negaron con sus cabezas y dijeron que no. Tampoco dijeron porqué, pero estaban seguros que debían tenerlo, no sólo para que fuesen cristianos completos sino para que se convirtieran verdaderamente.  No parece hallarse en la mente de los dos enviados la idea que la iglesia necesitaba para su edificación y ministerios los dones que el Espíritu les otorgaría, sino que no habría iglesia alguna si ellos no recibían el Espíritu, era un asunto de salvación y no de edificación o de ministerios.

Observa qué próximo a la salvación puede llegar la gente y sin embargo no estar en el reino de los cielos. Los samaritanos habían “creído” y “se bautizaron” como señal de discipulado, identificación con Cristo y con las doctrinas apostólicas y sin ser una farsa o una experiencia fingida, no ser auténtica porque el Cristo que aceptaron, el evangelio que lo anunciaba y el poder que lo demostraba, era superior a la magia que también creían pero no más que una religión triunfante y competitiva, con poder y ritos pero sin Espíritu Santo, sin esperanza de salvación y sin una transformación de la vida.  Estas eran las raíces de la llamada “conversión” de los samaritanos, si no nos dejamos impresionar por la profesión de bautismo de ellos, por el asombro que mostraban y por la afirmación verbal que hacían y que el mismo texto contiene. La salvación venía de los judíos y ahora lo acababan de confirmar (Jn.4:22).

Simón el mago es un caso típico cuando el cristianismo se acepta como una religión y prevalece como una religión, en línea directa con la magia o cualquiera otra forma de culto, sin sentido de salvación y perdón de pecados, cuando la persona sigue en “hiel de amargura y en prisión de maldad” (vv.22,23), como una clase de superstición más poderosa. El caso de Simón no es seleccionado por ser notorio  el personaje sino porque él representaba una idea errónea sobre el dominio del Espíritu Santo y un uso impío del mismo.

Posiblemente el anhelo de Simón fuera el de muchos, poseer con fines comerciales el Espíritu Santo para que cualquier persona a la cual él impusiera las manos, si le pagaba primero, recibiera el Espíritu Santo. Haría mucho dinero vendiendo al Espíritu Santo si eso fuera posible. Pero ¿para qué la gente querría el Espíritu Santo y estaría dispuesta a pagar para recibirlo? No es seguro que fuera para obtener la vida eterna o para obviar la dolorosa experiencia de arrepentimiento de los pecados, sino porque el Espíritu Santo se pudiera convertir en una codiciosa fuente de entrada de dinero, un instrumento para hacer fortuna, la gente pagaría lo que fuera para hablar en lenguas, profetizar y sobre todo, lo que más les gustaba y que había hecho que se acercaran fascinados al cristianismo, “echar fuera espíritus inmundos que dieran grandes voces al salir y sanar paralíticos y cojos” (v.7) y supongo que cualquiera otra enfermedad.

Ahí estaba el negocio religioso, adquirir aquel poder para sustituir la medicina, porque la magia era una forma de ciencia mezclada con errores y supersticiones, y el cristianismo era mucho más simple y efectivo, curaba directo sin ocasionar gastos ni producir dolores. Una buena alternativa para los pobres que no podían pagar un médico ni comprar en una farmacia. El Espíritu no se dio para eso, para echar afuera cualquier píldora, ungüento o cirugía, sino para testificar del Nombre de Jesús. Tomando las palabras en este sentido se pueden comprender bien las palabras casi enojadas del apóstol Pedro, “tu dinero perezca contigo, tú no tienes parte ni suerte en este asunto y tu corazón no es recto ante Dios” (vv.20,21). Se dio cuenta que lo que Simón quería era comenzar un negocio religioso por medio del Espíritu Santo, explotando el poder de Dios para generar dinero, lo que se conoce como simonía, si se refiere a un cargo eclesiástico comprado.  Un título más corto de esta entrada podría ser, el Espíritu Santo para negocio.

miércoles, 15 de mayo de 2013

No son fábulas profanas y de viejas


Hechos 7:54-60
54 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.  55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57 Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió”.

No desesperemos porque nuestro testimonio y palabras no recogen resultados inmediatos, porque Dios hará el uso que estime conveniente. Quizá nuestra participación en la vida de alguien sea formar parte solamente de su experiencia cristiana, provocarles algún remordimiento por todo el daño que nos han hecho. Esteban murió sin saber que en ese momento lo estaba mirando alguien que llegaría a ser el mejor predicador del mundo, el apóstol Pablo, además escritor de la mayor parte del Nuevo Testamento (v.58; Hch.22:20) . Nuestra participación en la vida de un gran santo aunque sea mínima es importante y vale la pena sufrir para ayudar a formar, de alguien, su carácter cristiano. Hasta dónde Dios va a llevar nuestra influencia no lo sabemos, pero no queramos ser más grandes ni más útiles en el reino que lo que él quiere que seamos. Nos podemos considerar bienaventurados y privilegiados de que nuestra risa o lágrimas ayuden a alguien, y especialmente cuando somos víctimas.

Se ve que los que viven como un ángel, por la influencia de la palabra de Dios en sus vidas (Hch.6:15), pueden hablar como profetas y morir como Jesús (vv.59, 60). Créanlo o no, quieran oírlo o no, su experiencia final corrobora que es totalmente cierto el credo que había aprendido en la iglesia que Jesús ascendió al cielo, que está a la diestra del Padre y por supuesto, que de allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

Cuando llegue el momento final, quizá ante de salir de este mundo, pero en la hora misma de la muerte veremos a Jesús, antes de ver a nadie más lo veremos a él y seremos conducidos directamente adonde él se halla; en ese momento recibiremos confirmación para nosotros mismos y para los que queden vivos, que las doctrinas por las que hemos vivido y que hemos creído que son “indubitables” y “certísimas”, realmente lo eran, e hicimos bien haber expuesto todo por ellas, a pesar de la ira ajena y el mal trato (Luc.1:1,2; Hch.1:3).

No asentamos nuestra fe en las experiencias que de ultratumba nuestros hermanos nos dejen, sino sobre la revelación dada por Cristo a la iglesia, pero ellas suelen en algunos casos, ser dejadas atrás, con la autorización de Dios, para promover la fe de los creyentes y traer esas materias a consideración de los incrédulos. Lo triste es que muchos cuando las oyen las tratan de explicar solamente como “alucinaciones” y para nada les sirven, si no es para enojarse o calificar a los muertos cristianos como fanáticos religiosos. Todos aquellos furiosos incrédulos no podían negar que era cierto aquello que ya sus ojos estaban viendo y le confirmaban que no había creído “fábulas judaicas” (1Ti.1:14), “fábulas  profanas y de viejas” (1Ti.4:7),  ni “fábulas artificiosas” sino que había visto con sus propios ojos su majestad, y de pie en el cielo esperaba con sus manos extendidas, el espíritu del mártir que exhalaba (2Pe.1:16). Steve Jobs, el tipo del IPad, que no era cristiano, en su lecho de muerte, exhaló un asombrado ¡wow, wow!, quiere decir, supongo, ¡es cierto, es cierto, era verdad, era verdad! No vería a Jesús, pero el más allá era cierto.

martes, 14 de mayo de 2013

Dos piedras de ónice


Éxodo 28:9-12
Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel; 10 seis de sus nombres en una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de nacimiento de ellos. 11 De obra de grabador en piedra, como grabaduras de sello, harás grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; les harás alrededor engastes de oro. 12 Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, para piedras memoriales a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial”. 

Hay dos cosas que me llaman la atención. Que la obra toda tenía que hacerse con primor, excelentemente. Trabaja en tu vida cristiana hasta que sea excelente. Y todas las prendas del vestuario sacerdotal eran para "honra y hermosura" pero de la que más el pueblo se aprovechaba era de las dos piedras de ónice, porque en ellas estaban grabados los nombres de todos para "memorial", para que constantemente el Señor les fuera propicio y misericordioso; los perdonara, los bendijera a ellos y a lo que tenían. Amado, Aarón es un tipo de Cristo que "vive para siempre para interceder por ellos" (He.7:25) y nuestros nombres están grabados sobre su corazón; y cuando Dios mira el nombre de Jesús en su corazón, lee en su nombre el de todos nosotros; el Salvador y los salvados, Cristo y los cristianos, el Amado y los amados, el Escogido y los escogidos, el Santo y los llamados a ser santos, el Hijo y los hijos, el Heredero y los coherederos.

La obra de Cristo es una fortuna


Éxodo 39:15,16
Y en el pectoral hicieron cadenillas de oro puro en forma de cordones trenzados. Hicieron también dos engastes de filigrana de oro y dos anillos de oro, y pusieron los dos anillos en los dos extremos del pectoral”.

Filigrana, como dice la Biblia de las Américas,  es una obra muy fina y delicada de hilos de oro y plata. ¡Dios mío!, este hombre, el sumo sacerdote, estaba vestido de oro, era una fortuna lo que se ponía y ¿qué vale más que Cristo? Cristo es mi fortuna y mi tesoro. ¡Cuánto oro y diamantes! Cada creyente puede decirle, “tú eres mis joyas”. Y lo mismo a sus doctrinas de salvación. Cualquiera de ellas, la justificación, expiación, redención, elección, predestinación. Si conociéramos más a Jesús estaríamos en este mundo, más satisfechos de lo que vivimos; si estamos en él, tenemos este tesoro aunque seamos “vasos de barro”. Oh que no miremos su obra como poca cosa como si fuera algo barato. Gracias Señor por tu encarnación, por tu pobreza en el pesebre, por tu misericordia y bondades, por tus lágrimas, tu sudor de sangre y por tu muerte en la cruz, y por tu pobreza con la cual somos enriquecidos (2Co.8:9).

Envuelve tus pecados en una bolsa de fe


Hebreos 7: 23-25
"Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos".

Es mejor que  la traducción de “salvar para siempre” si se traduce  “completamente”, que de acuerdo al sentido del contexto encaja mejor y da la idea de plenitud más que de tiempo. El autor de Hebreos enfatiza la "perfección" o suficiencia de Jesús, se esfuerza en demostrar que es "perfecto" y puede perfeccionar a los que por él se allegan a Dios (5:9; 7:19; 7.28; 9:9; 10:1; 10:14; 11: 40). Somos hechos perfectos ante Dios no porque seamos realmente perfectos sino considerados perfectos, vestidos del Señor J.C.  La idea en Pablo no es que seamos hechos perfectos sino "justificados", que es lo mismo, y  no se esfuerza en demostrar para los gentiles que Cristo es perfecto sino que es suficiente, que también es lo mismo pero con otra palabra. Oh, no busques a nadie más ni nada más. No son tus ofrendas las que te salvarán, sino él como ofrenda (10:10, 14, 18); no es tu sentido de perfección lo que te recomienda a Dios sino tu imperfección, para que lo busques y lo halles; pon en tu cabeza eso, Cristo es suficiente, no hacen falta ofrendas, sacrificios repetidos ni otra persona. Es nuestro único mediador entre Dios y los hombres (1Ti. 2: 5, 6).

Si entendieras esto completamente estarías en paz y satisfecho sin buscar algo más para acercarte o ser recibido por Dios. El no necesita tu ayuda ni la de otra persona, se basta para ocupar su lugar completamente a favor de los hombres. Jesús basta; ni una gota de sangre sino la suya, un torrente limpio, ningún suspiro, sino los suyos, ninguna lágrima sino la suya, ningún sudor sino el suyo, ninguna obra sino la suya; él es "el todo". Oh, acude a Dios por medio de Jesús que es más que lo que puedas hacer, más que cualquier religión, hazlo tu sacerdote hasta la muerte.  Es suficiente poderoso para salvar, perpetua y suficientemente, no a los buenos, justos y completos sino a los pecadores.
¿Qué tienes que llevar a él? Ninguna ofrenda, ningún sacrificio sino tu pecado, todos, no dejes ninguno, envuélvelos en una bolsa de fe y carga con él para verterlo en su presencia, y él al oírlos se encarga de ellos, los confiesa al Padre y pide misericordia y perdón para ti y lo obtiene sobre la base de su propio sacrificio y tú puedes volver a tu lugar en paz y reconciliado sin ningún pecado sobre tu conciencia, hecha ya limpia.

lunes, 13 de mayo de 2013

Servir sin escalar posiciones


Lucas 17:7-10
7 ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8 ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”.

El texto de esta conversación no parece tener conexión con lo anterior sino haber sido dicho cuando los discípulos estaban comparándose entre ellos mismos y pensando en las retribuciones y posiciones futuras que tendrían en el reino de Dios. Lo que se buscaron fue que Jesús les llamara "siervos inútiles" para bajarles los humos y hacerles pensar más en el servicio que en posiciones y recompensas. El Señor llega hasta el punto de decirles que no esperen cuando sirvan a los demás  ni siquiera gratitud o sea, que les den las gracias. Armarse con ese pensamiento es importante para ellos cuando tendrán que desarrollar una vocación materialmente mal recompensada en sentido general, y poco agradecida con frecuencia.

Así no se les enfriará el entusiasmo ni disminuirán las atenciones.  Si con otro sentimiento y no con ese aceptan la comisión ministerial, más pronto que tarde se sentirán defraudados no sólo por no recibir elogios por el trabajo que realizan, sino por no recibir las gracias. Jesús les enfatiza que ellos son sirvientes en relación con Dios y con los hombres y que por lo tanto, como se los dejó claro, sus posiciones en la mesa siempre serían secundarias, después de los otros. El mismo fue un ejemplo de eso cuando dijo "he venido para servir y no para ser servido" (Mr. 10:45). A partir de entonces se supondría que sus colegas en el ministerio continuaran trabajando sin asombros por la ingratitud, con Cristo en la preeminencia y no ellos, y despojados de ambiciones para escalar posiciones eclesiásticas.

Inútiles en otro tiempo, ya no


Filemón 1:10-12
"...el cual en otro tiempo te era inútil, pero ahora nos es útil a ti y a mí...".

¿Por qué Onésimo era inútil? Era un esclavo, pero hay esclavos que son muy útiles y sus amos se benefician de su "buen servicio" (1Ti.6:2); pero otros no son útiles para nada, no rinden un buen servicio sino ninguno u obstaculizan los servicios de otros y son perjudiciales. Onésimo no era un buen obrero, nada ejemplar sino un ser inútil, contrario a los que su nombre significaba útil. Le habían puesto ese nombre como una aspiración de que llegara a ser alguien muy útil, sus padres y amos cifraron en él esperanzas que cuando creciera y fuera educado cuidadosamente con la palabra y con el ejemplo llegara a ser una persona provechosa, pero la realidad había dado al traste con todo, habían sido defraudados, no era útil y no servía para nada y además era holgazán y ladrón porque se apropiaba lo que no era suyo.

Mientras vivió sin Cristo vivió a expensas de sus amos y de sus compañeros. Un día el evangelio lo transformó y se convirtió en una persona útil y valiosa. Esta pequeña epístola que se guardó el propio Onésimo, como orgullo por su amistad con Pablo, y como testimonio verídico y apostólico de lo que había sido su transformación. La tradición dice que llegó a ser obispo de la iglesia en Colosas.
Aunque hayamos nacido para el reino de Dios, mientras estuvimos viviendo en la carne, alejados de la ciudadanía de Israel y de los pactos y promesas, éramos inútiles. Cuando no vivíamos para a él Espíritu éramos inútiles para Dios, porque servíamos a otras cosas que no son dioses, y hacíamos la voluntad de nuestro padre el diablo. Pero llegado el momento en que a Dios agradó revelar a su Hijo en nosotros, nos convirtió en parte de su cuerpo, en miembros útiles al servicio de los demás y para la gloria de Dios. Por útil que sea su vida y significado tenga en este mundo, si no presta algún servicio a Dios directamente, y por medio del mismo honra su Santo Nombre, gústele o no el calificativo de inútil le es bíblicamente apropiado.

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sábado, 11 de mayo de 2013

Actitud anímica del predicador


Marcos 11:12-14; 20-24
"12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. 13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. 14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos. 20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. 21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. 22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá".

La intención de Jesús no es una enseñanza simbólica sobre la esterilidad espiritual sino para que tengan fe en Dios (v.22); tal vez porque los discípulos pensaban en sus trabajos; las lecciones sobre la higuera estéril están relacionadas con el ministerio de la predicación de ellos; les estaba enseñando que más importante que tener éxito en los trabajos es la vida de oración con fe, para rogar y esperar, una actitud anímica de entusiasmo, mental y espiritual adecuada, de seguridad y convencimiento en el triunfo de la Palabra; para que eviten la agonía inútil por aquello que va a germinar y no ayuda para nada en el crecimiento de la semilla sino que más bien retrae la bendición sobre el trabajo, disminuye las fuerzas y se empiezan a incubar pensamientos de deserción; no se puede trabajar de modo duradero si se pierde esa actitud. 

La fe que llevan los sermones se origina cuando el predicador está de rodillas. Uno pensaría que la maldijo para dar una lección sobre la esterilidad espiritual, repito, pero no fue así, él sabía que no era tiempo de higos. Fue una lección de fe,  y hablarles del ánimo que deben tener los futuros predicadores, para darles confianza en la exposición de la Palabra. Les está transmitiendo a los apóstoles la fórmula de cómo reponerse al desánimo; con ruego y fe (meditar en; Mt.6:31; Luc.8:46; 9:10);  y  eso fue lo que dio el exitoso impulso al cristianismo hasta el día de hoy.

viernes, 10 de mayo de 2013

Uno puede andar con los pies hacia el cielo pero ir con el corazón hacia el infierno


Hechos 7:39,40
“39 al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto, 40 cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.Y en sus corazones regresaron a Egipto".

Dice Esteban que el pueblo de Israel con ocasión del incidente del becerro de oro, "en sus corazones se volvieron a Egipto" y pidieron dioses que fueran "delante" de ellos. ¿Qué te parece? Esa era una forma distinta de apostasía, se hallaba en ciernes, en su origen, no en una etapa avanzada como en otros tiempos cuando abiertamente quisieron regresar a Egipto (Num.11:4,5); ahora no hablan de las supuestas comodidades que allá disfrutaron, verbalmente no hablan de regreso sino de avanzar, de proseguir en los pasos de Moisés, de continuar hacia donde se dirigían. Sólo de labios; a quién ellos proponían que los dirigiera hacia la meta no lo haría, jamás arribarían al monte Nebo si el becerro de oro era el supremo guía de ellos. 

¿Podría la nube estar con el becerro de oro? ¿La columna de fuego iría enfrente de noche si el caudillo no era un hombre santo sino un trozo de metal bruñido, alguien a quien no le importara la espiritualidad, la moral, la obediencia a la ley en el pueblo? No, la presencia de un ídolo al frente de la congregación atrofiaría completamente la gloria de Dios y ella se apartaría definitivamente de ellos aunque continuaran en apariencia dirigiéndose hacia donde él quería. ¿Cómo alguien, idolátricamente conducido hacia el mismo destino que nosotros podrá llegar? No basta con la idea de ir, con las intenciones ni con una supuesta buena voluntad. La apostasía puede no hallarse en los pies ni en los labios pero sí en el corazón. Uno puede seguir andando con los pies hacia el cielo pero ir con el corazón hacia el infierno; y quien ande de ese modo en algún punto determinado sus pasos seguirán los impulsos del corazón porque no es posible avanzar con los pies y retroceder con el corazón.

Perder el tiempo, creyendo, no es estar viviendo inútilmente


Hechos 7:32
"Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob." Moisés temblando, no se atrevía a mirar". 

Qué sorpresa se llevó Moisés aquel día pues no esperaba encontrar a Dios. Habían pasado cuarenta años pensando que su vida no tenía ningún uso, que vivía inútilmente, y ahora se da cuenta que no. No es tan importante aprovechar cada momento como creer cada momento. La vida humana no es creada como una máquina utilitaria sino como un ser para la fe. Perder el tiempo, creyendo, no es estar viviendo inútilmente.  La vida pragmática, puede que en su corazón sea, incredulidad. Oh Señor, enséñame a perder el tiempo (Efe.5:16) no en frivolidades , sino creyendo, no tanto hacer algo en cada momento sino en creer cada momento; dos días haciendo tú, no yo, compensan y superan a mil que haya perdido obrando pero no creyendo. ¿Cuándo aprenderé que el que cree no debe apresurarse, que la mejor obra es fe y estarse quieto y creer en Dios? (Isa.28:16; 2Cro.20:17). 

El apóstol citando el texto de Isaías le hace una variación al escribir "avergonzado" en vez de "apresure"; cita el pasaje pero lo adapta a la iglesia cristiana (versión griega), a la salvación, al testimonio en tiempos difíciles y al juicio final, dándole una dimensión de refugio eterno. De todos modos, la fe es el ejercicio de la paciencia y estar esperando en Dios es vivir creyéndolo. Estar "quieto" no es estar inmóvil sino quitarse el miedo creyendo y no meter nuestras manos a fin de permitirle a Dios que él haga las cosas.

jueves, 9 de mayo de 2013

No una teología con armas de fuego. Actitud cristiana hacia los judíos


Hechos 3:17-26
17 Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. 18 Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. 19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, 20 y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; 21 a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. 22 Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; 23 y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.  24 Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días. 25 Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. 26 A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad”.

Pedro continúa quitándose la gloria del milagro y dándole el honor al nombre de Jesús, al cual todos ellos predicaban, explicándole a la gente que para recibir perdón era necesaria la fe en su nombre (v.16), y le añade una cosa más, arrepentimiento, diciendo “arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados” (v.19), y la buena consecuencia de esa actitud traería sobre ellos tiempos de refrigerio, o una mejora social. Nota que la perspectiva cristiana para mejorar las condiciones sociales del país es por medio de su evangelización. Los científicos, educadores y economistas tienen su lugar y la iglesia el suyo, mejorar la calidad humana con su relación con Dios. No hay que politizar la iglesia que es en esencia distinta a lo que es un estado.

Fíjate que un suceso político es mirado teológicamente. Pedro no eleva el caso de la crucifixión de Jesús a la altura de un crimen político, que lo era por parte de ellos, ni moral mencionando envidia, sino al terreno donde la iglesia tiene una solución, que cometieron aquella barbaridad por ignorancia (v.17) cristiana, aunque eran religiosos, porque si hubieran sabido quién era él nunca hubieran crucificado al Señor de gloria (1Co. 2:7,8). La iglesia está llamada por Dios no tanto para hacer denuncias políticas como para alumbrar su sociedad con enfoques teológicos, sacar de sus errores políticos a los que por ignorancia espiritual desaminan al pueblo. Y no una teología con armas de fuego sino con armas espirituales contra todo lo que se levante contra el conocimiento de Cristo, y no combatiendo la carne y sangre sino a las potestades del aire. Sin odios. Y el apóstol Pedro da el ejemplo de cómo desde una actitud de perdón llama a los criminales al arrepentimiento porque no quiere que sean enviados a la cárcel sino a bautizarse. Y de ese modo como ya he dicho, vendrá la prosperidad al país.

Observa la actitud cristiana hacia los judíos. El sermón de Pedro hacia los judíos no tiende a abrir brechas y separación sino que usa palabras con las cuales puedan ser salvos, cristianos, diciendo que Dios ha cumplido así lo que anunció de antemano por boca de todos los profetas: que su Cristo debería padecer, no que ellos han cumplido lo que Dios anunció que sucedería sino que Dios  lo ha cumplido abandonando a su Cristo en las manos de ellos, no para suavizar lo que antes dijo sino para buscarle una solución, a fin de apartar a “cada uno de convierta de su maldad” (v.26); eso de todos modos no los aliviaba pero les daba una esperanza espiritual y que no se habían metido en un callejón sin salida.  

Hoy los judíos acusan a los romanos de haber dado muerte a Jesús o niegan que se tratara del Mesías a fin de quitarse la culpa de ese pecado atroz. Y esa es la actitud promotora para la evangelización de los judíos, incitarlos al estudio del Nuevo Testamento con sus Antiguas Escrituras para que revisen  la posición hermenéutica de ellos hacia Cristo. No tanto el cristianismo contra el cual tienen tantos justos resentimientos porque en sentido general, y penoso, los ha tratado sin la comprensión apostólica de Pedro, aquel a quien se les entregó las llaves del reino de los cielos.

Sin esa actitud benevolente y no acusadora no se le puede pedir que se arrepientan y conviertan al Señor. Para que todo Israel diga un día “bendito el que viene en el nombre del Señor” y sea salvo, lo que necesita son buenos estudios cristianos sobre su Biblia (como Pedro hace en los vv.20-26), tanto como un apoyo a su derecho internacional a existir como nación. Necesita refrigerio y calma territorial por parte de Jehová que le delineó su geografía, y que sólo se consigue revisando por sus Escrituras quién era Jesús y su relación con Moisés, porque es posible aún, que como pueblo pueda cantar en su holocausto y apocalipsis “el canto de Moisés y del Cordero” (Apc.15:3).

Y Pedro les propone también un cambio en la escatología a los judíos y que no tendrán paz sino hasta el final de la historia cuando Dios  envíe a Jesús (v.20) para la restauración de todas las cosas (v.21). Israel seguirá siendo oprimido por todas partes y poniendo muertos y causando muertes, ganando y perdiendo hasta el día de su conversión a Jesús que le traerá tiempos de refrigerio, y después participará en la restauración del mundo en lo que fue. Los nuevos cielos y nueva tierra no podrán existir sin la conversión de Israel. Ese evento histórico y espiritual ocurrirá cuando llegará a darse cuenta que su Mesías vive, está en el cielo, que regresará no como un Mesías político, y que “el reino de Israel” será el del mundo, de océano a océano, y la fe de él dominará el orbe entero. Y no estoy hablando de un milenio judío y terrenal sino de la conversión de ellos. La conversión de Israel depende del estudio de sus Escrituras conjuntamente con los cuatro evangelios y comprenda que en su simiente serán benditas todas las familias de la tierra, y eso no es posible que tenga cumplimiento simplemente como un estado político y dentro de una demarcación geográfica sino por medio de la fe en su Mesías.