jueves, 31 de enero de 2013

Bartimeo mirando a su perro le dijo, vamos


Marcos 10:50-52
"Y arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús. Y dirigiéndose a él, Jesús le dijo: ¿Qué deseas que haga por ti? Y el ciego le respondió: Raboní, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino".

Dejó su capa, las monedas, el báculo; y el perro le seguía mostrando su alegría con la cola y los saltos, pensando que a su dueño se le olvidaba algo; pero el nuevo vidente sabía que aquellas cosas no le harían falta más, y salió derecho a recibir un par de ojos recién hechos.

No hay nada más bello e importante en la vida que ir mirando a Jesús en el camino. Oh Bartimeo, nunca más mendigaste, no volviste a recoger tu dinero del suelo, y echaste andar fascinado, mirando a los que te miraban, y más que a todos al que reconociste por su voz.

Jesús le dijo "vete" y él entendió "ven, sígueme". ¿Adónde voy a ir?, se preguntó, ¿dónde podré oír palabras de vida eterna? Y mirando a la gente y el camino, y el mundo bello y que los arboles no se parecen en nada a los hombres, se dirigió a su perro y mirándolo por primera vez le dijo, vamos.

El diablo se opone a que se lleven sus muertos


Marcos 10:29-31
“29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. 31 Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros”.

Nota que Cristo y el evangelio son una misma cosa. En aquel tiempo de persecuciones era una montaña de cosas las que tenían que perder. Y “recibir cien veces más”, pero añade “con persecuciones”. Predicar el evangelio en todo lugar es difícil, las bendiciones siempre llegan pero las acompañan la oposición carnal y satánica. Si el mundo te sonríe cuando predicas el evangelio, mírale la cara a Dios que debe estar serio. No podemos ni siquiera hacernos la idea que enseñar el evangelio y obtener frutos es cosa fácil. Se trata de resucitar muertos y el diablo se opone a que se lleven sus muertos.

Nos hace falta que nos llegue un poder extraterrestre, “del siglo venidero” (He.6:5); el evangelio es “poder de Dios para salvación” (Ro.1:16; 1Pe.1:5)  y sin ese poder no hay salvación ni triunfo. No hay arrepentimiento, fe, justificación, redención y glorificación. Los que dan testimonio de Cristo siempre van perdiendo y ganado, teniendo más y teniendo menos, sumando y restando, sembrando y arrancando, sonriendo y llorando, dudando y creyendo, teniendo esperanza y perdiéndola, ilusionados y desilusionados. Y “para estas cosas, ¿quién es suficiente?” (2Co.2:16). En todo eso consiste la vida de un predicador, en todo eso se consume, en quitarle los muertos al diablo, y él no quiere que se los lleven.

La bendicion del que no la quiere

Job  29:13
La bendición del que se iba a perder venía sobre mí, y al corazón de la viuda yo daba alegría”. Se puede traducir, “...las bendiciones de los que estaban listos para perecer...”. 

El significado esencial es que ayudó a los que iban a condenar, pagó sus deudas, o los defendió de sus acusadores, los salvó, y ellos en cambio por gratitud lo bendijeron, con palabras y presentes, y estaba en las oraciones de ellos pidiendo bendición para él. No obstante, tomo también la forma de la verdad en otro sentido.

Puedes decirle a Dios: “Oh Señor, si alguno no quiere una conciencia tierna para arrepentirse, yo sí, si alguno no quiere el arrepentimiento que le ofreces, dámelo a mí (2Ti.2:25,26), yo no quiero endurecerme en el pecado para mi destrucción, si alguno no quiere ser creyente porque detesta la vida cristiana, dame a mí la fe que le pensabas dar, la fe de la salvación para que se renueve la mía (Hch.13:46), el primer amor que he perdido, el gozo que se me ha extinguido, oh Dios con los materiales que dirigías a otro y no lo han recibido, no los vuelvas al cielo y edifica mi vida con ellos, si alguno no quiere el derecho de su primogenitura, como Esaú, dámelo a mí que si deseo esas principales bendiciones y no las secundarias.

Y dame la fe que mueve montañas y para perseverar y no volverme atrás. Si a alguno le ibas a reemplazar la fe que había perdido y ya no la quiere porque prefiere prescindir de ella y volverse a sus pecados, retornar adonde había salido, yo no, no quiero regresar a mi casa, a mi país, a los míos, quiero continuar adonde me dirigí hace años atrás. Dame la fe en la verdad para no creer en herejías, que continúe siendo enseñado por el Espíritu tuyo, para que no me olvide de lo que me has enseñado, para que continúe entendiendo y no olvidando la verdad. Si alguno no quiere el Espíritu Santo, dame su medida a mí y tenga yo los dones que ahora carezco y pueda servirte mejor. Si alguno no quiere la paz del evangelio para su casa, que venga sobre mí (Mt.10:13-15).

martes, 29 de enero de 2013

La incógnita de por qué nadie busca a Dios



Romanos 9:14-18
"Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión". 

En este momento vamos a entrar poco en controversia, más bien si creemos que la Escritura es inspirada por Dios, nos fijaremos en dos cosas esenciales. Primero, la salvación de una persona es imposible para ella misma ejecutarla porque dice que "no depende del que quiere..." (v.16). Supongamos que alguien diga: "Yo buscaré a Dios". ¿Qué diremos de esa decisión? Que esa persona no existe (Ro.3:10,11). No sale nunca de ningún pecador el deseo de buscar a Dios. Lo que puede ocurrir es que busque su interés en las cosas de Dios, o que busque lo que pertenece a Dios.  Segundo, si es enteramente por misericordia no podemos esperar que de cualquier pecador salgan de él mismo los deseos y la decisión para buscarla. Si no es por la misericordia de Dios permaneceríamos endurecidos y desinteresados. Aunque hagamos todo lo posible por atraer un pecador a Cristo, no esperemos que por sí mismo disponga su corazón para buscar su bien eterno.  

 Como podemos apreciar en nuestra experiencia, la misericordia de Dios no es una cosa común que él use con todo el mundo. Como está escrito, "de los más no se agradó Dios" (1Co.10:5); son muchos los que se pierden aunque traten de entrar por la puerta estrecha (Mt.7:13,14), a la mayoría parece que Dios los ha dejado a una mente reprobada. La incógnita de por qué no se halla a alguien  que busque a Dios es porque ese alguien no existe

Pablo y yo nos quedamos callados



Romanos 8:29
“Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo”. 

Oh alma, salta de delicia porque Dios te conoció antes de nacer y haber hecho bien o mal (9:11), y además te envió al mundo predestinada; no viniste por casualidad ni por voluntad de varón y de mujer (Jn.1:13), eres más que el fruto de los deleites de una pareja humana. 

Dios te creó para que fueses como Cristo, para que tuvieses muchos hermanos y Cristo es el principal entre todos. El deseo mayor de Dios para ti y para mí es que nos parezcamos a Cristo. Cualquier cosa que me pase, mi Señor, lo que deseo es ir pareciéndome más a Jesús. El Espíritu Santo va dibujando más su imagen en nuestras vidas.

¿Quieres meditar en esto con relación a la salvación? “A los que antes conoció los predestinó”; a los que quiso, a los que eligió, cuando escribió sus nombres en el libro de la vida de su santísima memoria. Hablamos de “cosas mejores que pertenecen a la salvación” y no a la condenación (He.6:9). Estamos escribiendo para los escogidos, “a los que están fuera los juzgará Dios” (1Co.5:13) y él sólo tiene la respuesta a esa fastidiosa pregunta, de por qué  no  los  eligió. Es un misterio que está escondido en lo profundo de sus pensamientos, protegido contra los altercadores y preguntones.  No nos preguntes por los que no predestinó para salvación, porque Pablo y yo nos quedamos callados (9:15-20). “Y nadie nos cause molestias” (Ga.6:17).

lunes, 28 de enero de 2013

Decirle a una persona, Dios te ama, es decirle una verdad o una mentira


Romanos 9:10-13
9 Porque la palabra de la promesa es esta:Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. 10 Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre 11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), 12 se le dijo: El mayor servirá al menor. 13 Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. le dijo a ella: El mayor servirá al menor".

La palabra de la promesa (v.9), es ésta (v.12) que Esaú sería siervo de Jacob, lo cual como persona nunca fue pero sí como pueblo, porque Edom servía a Israel. La cita que hace en v.13 no está en Génesis sino en Ma.1:2,3, mucho tiempo después, y habla de naciones y no de personas. El argumento abarca la elección de Israel y la reprobación de Edom, pero difícilmente no sea aplicable a individuos. El fundamento operativo teológico para la salvación de Israel, su llamamiento, elección y misericordia, es el mismo que funciona en la salvación de los creyentes como se ve en 8:28-30.

Y al final, vv.23-26, no habla exclusivamente de una nación elegida sino de gentiles, entre los de Edom inclusive. ¡Ser salvo es un privilegio! (vv.1416), que debes agradecer a Dios con toda alma. ¿Es injusto que no le de la fe al que no la quiere? ¿Realmente Esaú quería la salvación? No, él quería la bendición pero sin la salvación. Con amor “eterno” amó a Jacob y con ira eterna desechó a Esaú (Mal.1:3; Ro.9:13; Jer.31:3). Decirle a una persona impía “Dios te ama” puede ser decirle una verdad o una mentira, puede que se trate de Jacob y es verdad, pero si es Esaú a quien nos dirigimos es decirle una mentira. Si usted toma como amor la gracia común que Dios tiene con todas las criaturas, podriamos discutirlo un poco. Sin filosofia arminiana.

domingo, 27 de enero de 2013

Señales de un amor escondido

Génesis 38:24,26
Entonces Judá dijo: Sacadla y que sea quemada. Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo”. 

Sí, somos inclinados a condenar a muerte a los que pecan con los mismos pecados que nosotros cometemos. Pero Dios es justo y le descubrió su maldad justo en el momento de cometer una injusticia, porque el que tenía más conocimiento de Dios la había envilecido; y reconocer públicamente su incesto, su incredulidad y que ella era mucho mejor que él (Calvino muestra alguna simpatía por ella). Pudo haberse casado con ella, era viuda, o haberla liberado para que hallara un nuevo esposo. 
Cuando uno peca suele dejar alguna señal de ese amor escondido, que a su tiempo será una prueba contra el que pecó. Si no es un sello de identificación, es un báculo o un cordón. Alguna huella.

Similar es esta vieja entrada:
Mis Libros y Pergaminos: Alcoba conyugal 
 



 

Los espíritus de los muertos no hablan

Marcos 5:41,42


“Al instante la niña se levantó y comenzó a caminar, pues tenía doce años. Y al momento se quedaron completamente atónitos. Entonces les dio órdenes estrictas de que nadie se enterara de esto; y dijo que le dieran de comer a la niña”. 

Nada se sabe de cómo un muerto resucita; si va al cielo vivo viene recordando todo (2Co.12:4), pero si va muerto nada recuerda de lo que vio en gloria; por lo menos no dice nada. Ejemplo, Lázaro el hermano de Marta y María que no dijo nada; y Eutico que se cayó de una ventana y se mató y no dio ningún testimonio; y la hija de la viuda de Naín que se reunió con su madre y tampoco testificó de algo que viera en el otro mundo, en el paraíso donde están los niños; y los otros que sanó Jesús.

Y Jesús tampoco habló algo de dónde andaba su espíritu esos tres días en la sepultura.  Y no cite 2Pe.3:19 porque hay una interpretación mejor. Los espíritus de los muertos no hablan, y eso que se les aparece a la gente y le cuentan cosas, como fantasmas, no son más que eso, mentirillas para niños. Tampoco cite el fantasma de Samuel en casa de la bruja en Endor (1Sa.28:12).