jueves, 27 de noviembre de 2014

Para que nadie ponga mala cara ni refunfuñe

                              (ACCION DE GRACIAS)
Números 33:53,54.
“Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis”. 

Contentos con la Suerte. Hoy es día de acción de gracias a Dios. Seguramente tenemos más cosas que agradecer a Dios de las que pensamos. Uno recuerda más las cosas malas que las buenas, pero siempre son más las buenas que las malas. Alguien dice “he tenido suerte” “si la suerte me acompaña”. Aquí veremos por qué Dios le dice al pueblo que se reparta la tierra conquistada echando suertes y que dice la Biblia sobre la suerte.

Dios les da la tierra, ya les dice que es de su propiedad pero la distribución de cada tribu se hizo echando suertes, toda la tierra alcanzaba para todos. Dios no dijo: Rubén ven acá, Zabulón ponte allí, Neftalí ve para allá, por fuera Dios no intervino. No usó su dedo. No le habló a Josué. Le dijo que echaran suertes porque Dios conoce lo inconformes y mal agradecidos que somos que siempre pensamos que merecemos más de lo que nos da, con el propósito de que nos conformemos y estemos contentos cualquiera que sea nuestra situación. Por eso Dios esconde su sabiduría y providencia detrás de lo que llamamos suerte o casualidad. Las circunstancias nos llevan a un lado o al otro y usted no puede ver directamente a Dios, está dirigiéndolo todo pero no te permite verlo hasta que esté contento con lo que le da y donde se lo da. 

Por ejemplo, dónde vamos a vivir y la iglesia a donde nos lleva. No nos gusta el país, la ciudad, le hallamos defectos a la gente, a los vecinos, al clima, a los huracanes, los tornados o las nevadas. La casa no nos gusta sino la de algún vecino. Un poquito de envidia. Y con la iglesia nos pasa lo mismo. No nos gusta mucho, hallamos defectos a los hermanos, las cosas no se hacen como uno quiere. Y no disfrutamos lo que Dios nos ha dado. La mujer, los hijos, la ropa, la comida, el sol, la luna, las estrellas. Detrás de la suerte y las circunstancias se halla Dios, el hombre echa la suerte pero la decisión de ella es de Dios (Pro.16:33). Se echan suertes para que nadie ponga mala cara ni refunfuñe (gruñir, renegar). De gracias en todo y no sea inconforme. Las cosas pudieron estar mejores pero también peores, y cuando pasa el tiempo y se suma y resta todo, y hacemos un balance imparcial y lo que aprendimos, vemos que todo estuvo bien y hay más cosas que agradecer que lamentar.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

No hay nada indecente pero quieren divorciarse

Mateo 5:31-32
También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio”.

Habiéndose callado su voz el Maestro acerca de adulterio, habiéndolo enfocado como un mal de origen espiritual, pasa a tratar el mismo problema que ellos enfrentaban con el divorcio. Tengo hermanos en Cristo y amigos muy queridos que han vivido el drama del divorcio, y no he dejado de pensar en alguno de ellos mientras escribo esta exposición. ¡Y líbreme Dios de condenarlos cuando no me ha hecho a mí juez de ellos! Reconozco mi poco entendimiento e incomprensión. Me es más fácil entender lo que dice el texto en cuestión que la tragedia en sí y preferiría que él no dijera lo que es evidente que dice. Pero para terminar de disculparme con esos varones y mujeres de Dios que se han divorciado y se han re-casados, la última palabra la tienen ellos, y no yo, y el Espíritu y la conciencia que se han formado. 
En primer lugar veamos el enfoque judío del matrimonio.  Los judíos también erraban al enfocar el matrimonio como una unión civil, es decir como algo meramente social, de la misma naturaleza que un convenio comercial o un tratado recíproco de cooperación. Concebido de ese modo, sin sentido espiritual, se derivaban varios males entre los cuales la posibilidad inmediata era frecuente (la de divorcio). Se parapetaban detrás de la concesión hecha por Moisés en Deu. 24: 1-4; que fue dada por Dios más bien para proteger a la mujer que para autorizar el divorcio, reduciendo a esa sola cosa la excepción para despedir a la esposa y no por cualquier motivo.
Además, conocemos la variedad de razones para divorciarse que ellos tenían. El espíritu divino de este mandamiento no es para obligar a la mujer a permanecer casada sino para protegerla y que no la dejen desamparada con sus hijos. Si el contexto histórico de la mujer cambia, por ejemplo que tenga dinero para subsistir sin el varón, el hecho del mandamiento y del divorcio sigue desagradando al Señor pero se suaviza. E indudablemente que el contexto ya no es el mismo aunque la piedad de Cristo es la misma, pero entonces no se puede ser tajante y tan severo cuando un problema de este tipo emerge. La variedad de ellos las dejo para después.
Razones aparentemente para divorciarse las tenían por millares, de modo que tomando ocasión en la propia Escritura rompían el sagrado vínculo matrimonial para dar rienda suelta a sus pasiones. Amados, si alguien quiere separarse de su compañero o compañera seguro que no le van a faltar justificaciones para hacerlo.
Dios, conociendo cuánto es la depravación humana y carnal que envuelve el matrimonio, eligió una sola razón para disolver la unión: "la cosa indecente" que ya nadie sabe exactamente de qué  se trataba, y que Moisés indica, pero que pienso que pudo haber sido algún rastro de inmoralidad previa al santo matrimonio o algún defecto orgánico que haría repugnante o imposible la consumación del acto matrimonial (el significado de la palabra es desnudez, mancha). Sólo en ese caso, inmediatamente podría darle carta de divorcio, pero los judíos de antaño, como muchos en la actualidad, no hallan nada indecente en su compañero o compañera la noche de bodas, ni durante la luna de miel, sino que a los dos años, ocho o quince, es cuando salen con el cuento de que tienen razones para divorciarse, pero la verdad ya para ese tiempo el divorcio no es justo. Ya ella ha gastado parte de toda su juventud al servicio de ese hombre, y le ha ofrecido lo más fresco de su vida, ya se siente unida a ese compañero, pero si él quiere dejarla, ¡cuántos no serán los sentimientos de desgracia que invadirán su melancólico corazón! (en la actualidad no sufren tanto como antaño y recursos se buscan para sobrevivir al naufragio).
El Señor viendo que por cualquier motivo se divorciaban y el número de divorcios crecía de modo alarmante, prácticamente lo prohíbe por cualquiera otra causa del mundo: incomprensión, mal carácter, enfermedad, edad, etc., autorizándolo sólo por una razón: la infidelidad conyugal, es decir por un pecado que conduzca directo al infierno. La razón que tenga alguien para divorciarse tiene que ser merecedora de no heredar la vida eterna. Si tu esposo no te comprende ¿por eso no heredará la vida eterna? ¿Y porque tiene mal carácter? ¿Porque está enfermo? ¿O porque se ha envejecido? Esta no son razones espiritualmente suficientes para divorciarse; quizás sí para vivir tristes, para no ser feliz en el matrimonio o para lamentar el haberse casado con esa persona pero no para divorciarse de ella.
¿Qué de otros pecados que merecen la condenación y no son el adulterio, tales como vicios de drogas, alcoholismo, idolatría, hechicería? ¿Ebriedad? ¿Violencia? ¿La hiere con su trato? ¿Gasta su dinero en juegos y otros vicios? ¿Debe dejarlo ella? ¿Está ella sometida a ese energúmeno? ¿Vivirá esa servidumbre? ¿Qué es lo mejor para los hijos (porque ellos cuentan)? Creo, por lo que dice Pablo que sigue el espíritu de protección para la mujer es que puede separarse pero lo que no puede es volverse a casar (1Co.7:10-16); y con todo, el apóstol parece decir esto como un consentimiento sin su aprobación, porque prefiere que por causa de los hijos y del estado futuro no se rompa la unión.
Dios no creó el trueque, ni el comercio, pero sí la familia, y los que van a casarse deben conocer que su unión no es cuestión de firmar papeles y cambios de apellidos sino una unión espiritual para mientras vivan. Con todo, yo no quiero ser contencioso sobre este punto, ni trato el asunto de aquellos que se han convertido a Cristo después de haber incurrido en el divorcio, que en suma, lo dejo a la conciencia y a la exégesis bíblica de cada uno.

Pero siento miedo y me pregunto, ¿qué bendición podemos, la iglesia moderna, esperar de Dios si se tolera el divorcio por cualquier razón y hasta hay pastores que se atreven con la Biblia en la mano a bendecir a un par, dos o tres veces divorciados, en el propio templo? No se trata de mirar ni el matrimonio ni la familia como células sociales, sino como una unión espiritual hecha ante Dios. Y el que busca casarse debe saber con quién lo hace, cuándo lo hace y para qué lo hace, porque una vez sometidos bajo la voluntad de Dios ya no pueden salirse de ella. Eso es todo sobre el divorcio según Jesús. Amén.

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lunes, 24 de noviembre de 2014

El vicario de Cristo en la tierra es el Espíritu Santo

 Apocalipsis 19: 10


 "Entonces caí a sus pies para adorarle. Y me dijo: no hagas eso yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que poseen el testimonio de Jesús; adora a Dios. Pues el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía". 

El ángel mismo pone de pie a Juan y le dice, “levántate, que no debes postrarte ante ninguna criatura por excelsa que sea, arrodíllate sólo ante Dios”. Es asombroso que Juan, tan lleno del Espíritu del Señor haga eso; quizás llevado por la gratitud y la emoción, no porque el ángel lo indujera, ni lo pretendiera en ninguna forma. Un poco después pasó lo mismo (22: 8,9). Está totalmente prohibido dar culto a los ángeles (Col. 2:18) ¡Cuánto menos arrodillarse ante hombres por santo que ellos sean! De ese mismo espíritu puro y angelical participaban los grandes apóstoles, que rechazaban ser adorados como dioses (Hch. 10: 25,26; 14: 5). ¿Qué tienen que decir los que se creen Dios, que justifique que sus feligreses se postren ante ellos, les besen las manos y les confiesen los más íntimos pecados pidiendo absolución como si estuvieran en lugar de Dios? ¿Por qué sus prelados toleran y aceptan tal honra cuando oyen a la gente devota afirmar que estar “viéndolos” a ellos y “tocándolos” es como si lo hicieran al mismo Cristo? 

No hay adjetivos para calificar ese culto a la personalidad; ni es posible pensar que el anciano que tal adoración pública acepta sea una persona humilde llena del Espíritu del Señor cuando no irrumpe entre la multitud diciéndoles que es un ser humano como ellos. Y no pueden alegar que se trata de una autoridad apostólica porque ya hemos visto que los santos apóstoles la rechazaron. Nadie es “el Vicario de Cristo en la tierra” porque a quien único Cristo dejó en su lugar fue al Espíritu Santo, no a ninguno de sus discípulos. Ni por gratitud ni por emoción ningún cristiano debe postrarse ante alguna criatura.  Si los ángeles son “consiervos”, los hombres más santos lo son también y entre nosotros “hermanos”;  somos consiervos los unos de los otros y debemos tratarnos como hermanos, con amor, respeto, pero no como dioses. 

Los que unen a Jesús con Moisés cuiden no encarcelen el evangelio

 Apocalipsis 15:3-4
 "Y cantaban el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo". 

El simbolismo que rellena el Apocalipsis no es sólo uno de los problemas que enfrenta la interpretación de ese libro sino también su judaísmo; es evidente que su autor, Juan, sea el apóstol u otro, es un profundo simpatizante del sistema mosaico, un fuerte defensor del judaísmo y halla sin dificultad armonía entre la ley y el evangelio. Juan conoce bien la profecía antiguo testamentaria y la ley escrita por Moisés, y sus profecías a veces como en este caso, parecen una repetición escatológica de un evento histórico, las plagas enviadas por Dios sobre Egipto en tiempos de Moisés. Juan mira hacia el cielo y ve el tabernáculo del testimonio (v. 5); el templo se llena de humo como cuando Salomón lo edificó (v. 8), y nadie podía entrar en él para oficiar.

El cristianismo es sinónimo de una palabra eficaz, gracia, y al escribirla hay que recordar siempre a Pablo el apóstol; los otros autores del NT tienen que ser interpretados por las enseñanzas paulinas del NT porque son las que revelan el verdadero pensamiento de nuestro Señor Jesucristo.
Nota en el texto cómo Moisés y el Cordero, Cristo, aparecen cantando sino el mismo cántico dos perfectamente armónicos, sin disonancia alguna entre ambos, perfectamente acoplados; eso equivale a decir que el judaísmo es perfectamente compatible en sus letras y espíritu con el evangelio y que ambos se hallan a la misma altura en la revelación. Apocalipsis por su fuerte judaísmo y su inminente escatología se sitúa en una época bien temprana, en el siglo de los apóstoles o muy cerca cuando las persecuciones amenazan con destruir la iglesia y reflejan por muchos sitios el dolor y la esperanza de ella, y dice que el bien al fin triunfará cuando el Señor venga y los impíos sean justamente castigados con las plagas que ahí se mencionan. Eso convierte al libro en un documento muy útil principalmente para la iglesia en aquel entonces porque habla de los eventos que ella debía  esperar que se cumplieran “pronto”; y así fue, no excediendo en mucho a las predicciones hechas por el Señor en Mt 24. Este libro tiene menos escatología que historia, y su mejor uso se obtiene cuando se sitúa dentro y no afuera de los restantes documentos del NT, leyéndolo con la luz que arrojan aquellos y explicándolo con las doctrinas sencillamente enseñadas en los evangelios y las epístolas apostólicas.

Jacobo y Pedro, en los primeros tiempos del ministerio a la circuncisión al cual se dedicaron se hubieran regocijado mucho al leer estas palabras; pero Pablo desconfiaría de la letra de la visión si no hubiera alguna explicación que no comprometiera la salvación por gracia.
Los que unen a Moisés con Jesús tienen que tener cuidado no sacrifiquen la gracia de Dios y atrapen al cristianismo dentro de una estructura histórica y proféticamente judía. Moisés representa la maldición sobre los impíos. Este cántico es mayormente de juicio y predomina el espíritu de Moisés sobre el espíritu del Cordero siendo fuertemente profético en el sentido vetero testamentario. La primera parte del cántico la podrían cantar ambos, Moisés y Jesús, pero la segunda sería un solo, cantado por Moisés, porque respira la antigua teología de los campos de Israel.  Jesús cantaría un cántico de gracia y de salvación, no de juicio, llamándonos a ser salvos. Oh Dios, yo soy más tuyo y de tu Hijo que de otro autor bíblico. Aquí está muy mezclada la ley con el evangelio, a no ser que se cante allá en aquellos tiempos cuando ya la gracia sea retirada del mundo y el Hijo de Dios venga para juzgar con juicio a los vivos y los muertos, tiempo que no habrá esperanza ni perdón y menos un flujo de emigrantes espirituales hacia Israel. 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Quién es el 666 de Apocalipsis

Apocalipsis 13: 2,12,18
"Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, que calcule el número de la bestia". 

La bestia, que parece Roma y sus emperadores, tiene un papel importante en este capítulo. Se invita a los santos a que la identifiquen contando el valor de las letras, 666 (v. 18) y se declara que se corresponde con el nombre de un hombre. “El número 666, con todas sus letras en griego arroja, entre otros, el nombre del César Nerón, y si se cuenta en hebreo o latín pudieran aparecer los nombres de Calígula, Domiciano, Mahoma, Cromwell, Lutero, Napoleón y Kissinger. Por eso Juan para su propio contexto, les dice que lo cuenten y sabrán de quien está hablando y lo que en realidad está queriendo decirles entre analogías y dibujos extraños” (Apocalipsis, el libro de un desterrado, pag.169; Humberto Pérez). La vigencia de la Biblia siempre es establecer lícitamente en la interpretación el mensaje de Dios y su relación con la actualidad.


No es un personaje futuro sino presente y muy dañino que recibió su autoridad del mismo diablo (Dragón, v. 2) y recibe ayuda del falso profeta (vv. 11-15; 19: 20), la religión de los césares, una vez el paganismo y otra el romanismo, cuya función religiosa es servir de brazo político-religioso al poder temporal (vv. 16,17). Fue en aquel entonces y luego, una época terrible para la iglesia (v. 7); primero por medio de los emperadores paganos y después a través del papismo. Se infiere que ellos podrían reconocer en el número el nombre. De otro modo no hablaría así. No se moleste usted si es católico romano, como supongo que es un personaje culto le invito a leer la historia y el papel de los papas en la coronación de los Césares, y el poderío del Vaticano hoy a tal punto que tiene embajadas y consulados en todo el mundo, considerado como una nación, dentro de la misma Italia. 

Una doctrina para dar saltos de alegría

Apocalipsis 13: 9,10
"Si alguno tiene  oído, que oiga. Si alguno es destinado a la cautividad, a la cautividad; si alguno ha de morir a espada, a espada ha de morir. Aquí está la perseverancia y la fe de los santos". 

Por supuesto se ve claramente que se refiere a la persecución terrible que se avecina, y aquellos que están atentos a las profecías, o sea que tienen oídos para oír, que presten atención y se preparen para ese momento. Se les avisa que algunos han de ser arrastrados a la cautividad y vivirán como esclavos, otros han de morir a espadas, y en todos estos tiempos difíciles se ha de demostrar la perseverancia y la fe de los santos. La revelación los prepara para resistir y que el testimonio quede incólume.

Los que en momentos de persecución y apostasía son pacientes y tienen fe, aunque sean vencidos por un poder político blasfemo. Esta versión dice “perseverancia” pero la palabra griega es “hupomone” que es también resistencia, constancia y paciencia. De todos modos la dichosa doctrina de la perseverancia de los santos está implícita, y es para dar saltos de alegría.

No es que Dios sabía que habías de aceptar a Cristo

Apocalipsis 13. 8
"Y la adorarán todos los que moran en la tierra, cuyos nombres no han sido escritos desde la fundación del mundo, en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado". 

Esto es un principio básico de todos los apóstoles, que no se enfatiza aquí y se dice como de paso, para explicar apostasías y pecados, blasfemias e insultos, que sus nombres no están escritos desde la fundación del mundo, y por eso actúan de esa manera impía. Es decir menciona la predestinación, que es ese principio básico al cual me referí. Todos los apóstoles, sin excepciones, creyeron en ella, porque eran judíos y el pueblo de Israel la ejemplifica como nada, su selección por gracia de entre los pueblos del mundo. El apóstol Pablo que escribió la mayor parte del Nuevo Testamento lleva la delantera, Pedro utiliza la palabra presciencia (1Pe.1:2; 2:8). Si no se usa propiamente la palabra predestinación se utilizan sus amigas elección, elegidos, escogidos, y si no se mencionan ellas explícitamente se encuentran implícitamente, como cuando dice “para que se cumpliera la Escritura” (Mt.11:25-27; Mr.15:28; Jn.13:18; Sgo.2:23).

Esa frase no tendría sentido si no hubiera un decreto invariable, un plan hecho de antemano, o como se dice con frecuencia “a los que antes conoció también los predestinó”. Es suficiente el argumento que si una doctrina se haya en los labios de Jesús ya es suficiente para que por extensión educativa la haya transmitido el Maestro a sus discípulos y aparezca con frecuencia en sus escritos. Como dice Apocalipsis hay nombres que están escritos para salvación en el libro de la vida y hay otros que no aparecen allí. Los que están escritos no serán borrados jamás porque quien único podría hacerlo afirmó que no lo haría (Apoc.3:5), y es por eso que el que está en la gracia siempre en la gracia, y si un colega se pierde es porque es hijo de perdición (Jn.17:12). La perseverancia de los santos radica en la voluntad activa de Dios, y nunca adorarán a la bestia, al anticristo, al mundo, a la carne, porque no fueron entregados a la voluntad de sus pensamientos. Así me parece haber justificado la afirmación que la doctrina de la elección, predestinación, forma parte de todos los autores de la Biblia. O ¿cómo lees?” (Luc.10:26). No fue sólo que Dios sabía los que habían de aceptar a Cristo y por eso los predestinó, sino que los predestinó para que lo aceptaran. Si no es en ese orden repito la pregunta de Jesús, ¿cómo lees la Biblia? (13:9,10).


jueves, 20 de noviembre de 2014

Apocalipsis cede su judaísmo a las doctrinas de la gracia

Apocalipsis 10: 6

"Y juró por el que vive por los siglos de los siglos". 

Este ángel hace lo que a nosotros se nos prohíbe, jurar (Mt. 5:34-37). Es lo que he dicho, que Apocalipsis se acerca mucho al Antiguo Testamento judío, aunque yo no recuerdo en ese Pacto que Gabriel, Miguel u otro ángel jurara. ¿Te acuerdas al principio cuando escribí otros comentarios, dije que había que “cristianizarlo” o “evangelizarlo”? Creo, no sé si lo dije o pensé, que había que “depurarlo” de su judaísmo para que fuera útil a la iglesia cristiana, hacerlo pasar por la teología de Pablo. El error cotidiano de algunos comentaristas es que no se desatan de su judaísmo, y pudiera ser que publicadores cuando leyeran mi libro imaginen en mi rostro una sonrisa de aprobación. No la hay, y aunque el libro sigue en mi mano me esfuerzo en el Espíritu ajustarlo a la ortodoxia reformada sin consultar la opinión de Calvino que prefirió no escribirle comentarios. La falta en algunos libros que comentan Apocalipsis es que dejan de reconocer su judaísmo y por supuesto su contraste con la sana teología de la gracia hallada en otros autores del Nuevo Testamento especialmente en las cartas del apóstol Pablo. Así es un complemento útil si la opinión paulina prevalece y cuando no, sin faltar a la infalibilidad de la Escritura, dulcemente se le corrige sin echarlo del canon.

Tus oraciones suben y bajan

Apocalipsis 8:1-5
Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto".

Aunque tantos símbolos esconden casi completamente a mis ojos el mensaje del profeta y no tengo habilidad para usar el contexto en su interpretación, veo algo bien claro, que las oraciones de los santos llegan a la presencia de Diosnuestro Sumo Sacerdote las usa en su ministerio celestial (He. 7: 25). ¿Sabías eso? Pues entonces, ora más, ya que cuantas  más oraciones lleguen al cielo, más respuestas vuelven a la tierra. Todas nuestras oraciones alcanzan la altura del cielo, son purificadas e inmediatamente bajan respondidas. Es una visión completamente judía para la iglesia cristiana, para evitar la apostasía de los judíos cristianos. Es una misericordia de Dios hablarles a ellos en sus propios términos; el Cordero es colocado dentro de un esquema judío. Apocalipsis es un libro para judíos cristianos, quizás con menos éxito, o facilidad para leerlo, que Hebreos.

Dos palabras que no aparecen en Apocalipsis

Apocalipsis 9: 14,15
"Y decía al sexto ángel que tenía la trompeta: suelta a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates". 

Los ángeles no están atados, quiere decir que se les autorizó a la acción. Lo que los ata a ellos son las órdenes y la voluntad de Dios, lo mismo que a nosotros. Nota que los eventos toman lugar en el momento preciso. De cierto, Apocalipsis es un libro terrible; la palabra misericordia que aparece 351 veces en la Biblia, en Apocalipsis ninguna. La palabra amor que aparece en 2: 3,4 es como reproche y en 2: 19, se refiere al amor fraternal, es decir no se menciona el amor de Dios. En él todo es ira y hasta las almas en el cielo no las deja reposar la venganza. Esa cantidad de muertos pone los cabellos de punta. Por eso este libro necesita un buen maestro con mucha experiencia bíblica para explicarlo con el espíritu de los otros libros del Nuevo Testamento. Si es que se quiere sacarle provecho espiritual y doctrinal.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Si no puedes viajar envía un texto por teléfono

2Juan 1: 12

tengo muchas cosas que escribiros, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que vuestro gozo sea completo” 

"Hay muchos asuntos que quiero platicar con vosotros, pero personalmente". El apóstol tiene muchas cosas en su mente que quisiera escribirlas pero prefiere hablarlas, presumo que ha de ser no por falta de tiempo o papel y tinta que dice que tiene, sino porque tendría que responder preguntas y ciertos asuntos deben ir acompañados del afecto personal y la autoridad de un apóstol presente, y además en una reunión irían todos mientras que hacerle copias a la epístola para que cada uno reciba una es mucho el trabajo y cuesta. Sin embargo, si como Pablo, hubiera escrito más, hoy el NT tendria más de 27 documentos. Dios no eterniza ni hace trascendente un trabajo que no se haga. Las dos cosas son importantes, Juan, ve a verlos y escríbeles, envía  tu correo delante de ti. 

No bostante, tanto la escritura como la palabra personal tienen sus ventajas, y si alguien no puede escribir bien a menos que tenga el corazón parado puede decirle alguna palabra de ánimo y fe a alguien que lo induzca a Jesús. Si alguno no puede escribir un libro o una carta puede hacerlo, y ahora con el sistema que hay de correos electrónicos, si posee un equipo bien que alguna cosa puede escribirle a algún amigo o familiar, y si no, al menos un texto por medio del teléfono. Cualquier cosilla que sea, pequeña como esta misiva apostólica y la siguiente, puede tener una transcendencia insospechada.

Si no te tratan con amor en la iglesia, no abras la puerta

2Juan 1: 7

Pues muchos engañadores han salido al mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el engañador y el anticristo”. 

Ese versículo parece tener más continuación con el v.3 que con el precedente. Así que lo del amor fue un paréntesis pero por el cuerpo de la carta el asunto principal era la herejía, sin embargo como dice “pues muchos engañadores…”, hace pensar que un hermano o hermana que no se sienta tratado con amor en una congregación es proclive a recibir falsas enseñanzas, no porque ellas lo hayan deslumbrado y diga “ahora sí hallé la verdad” sino porque dice para sí “ahora sí hallé amor en esta congregación”.  La palabra engañador da origen a la castellana planeta. Los griegos veían los planetas que se movían de sitio y pensaba que eran unos “planetoides” o engañadores. Y siguen saliendo, con otras ideas de Jesucristo, pero igualmente equivocadas. Le llama "anticristo" porque no es el Cristo que vino al mundo. Si usted lee los manuscritos gnósticos que nunca llegaron a formar parte del cánon del NT quedará asombrado con la enorme cantidad que existieron.  Si no te sientes tratado con amor en tu iglesia no recibas herejes cuando toquen a tu puerta.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Pregúntenle a Eva

2Pedro 2: 14

"Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducen a las almas inestables; tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición". 

Tal vez sería mejor decir que tienen el corazón habituado o entrenado en la avaricia, que cuadra mejor con la palabra usada. Y en cuanto a inconstante también se refiere, en otra aproximada traducción a la persona presumida y vacilante. Así son dibujados algunos llamados cristianos del período de aquellas iglesias. Y la primera plegaria pudiera ser “no sea yo un alma inconstante, dejando una doctrina por otra, inconstante en el trabajo, en el entusiasmo; que siempre me halle en un glorioso proceso de transformación” (2 Co. 3: 18). Esos perversos dentro de la iglesia seducen a hermanos débiles y los arrastran con ellos a sus perversiones y los enseñan a pecar, los inducen al sensualismo. Vienen a la iglesia a corromperla y "un poco de levadura leuda toda la masa" (1Co.5:6; Ga.5:9). Saquen a esos perversos de entre vosotros. 

Jesús dijo que el adulterio sale del corazón (Mt.4:19), pero la puerta de entrada de su estímulo es la del ojo, por eso dijo “la lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz” (Mt. 6:22). Razón por la cual sólo es necesario pasar la mirada para que se pongan en acción las tentaciones que se anidan dentro de las glándulas caídas del sexo. Si se dominan los ojos se refrena el cuerpo, y pregúnteselo a nuestra madre Eva, cómo empezó su desgracia cuando puso sus ojos donde no había futuro y además estaba prohibido. Un árbol que era bueno no para alcanzar sabiduría sino para volverse más necio. Estos individuos en las iglesias de Pedro tenían los ojos llenos de algo que no era amor limpio del que se llenaban los de Jesús (Mr.10:21).

miércoles, 12 de noviembre de 2014

No sitúes a tu mujer debajo de tus zapatos

                                  1Pedro 3:1-5

"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres". 

Mira como el apóstol indica a las hermanas el modo de "ganar" a sus maridos; el énfasis recae sobre el estilo de vida, en vez del físico y la belleza corporal. El énfasis está dirigido a situar a la mujer no bajo el zapato del varón sino erguirla por la palabra de Dios. No una sirvienta ni una esclava. Ahora bien sería hoy imposible que una mujer llamara a su marido "señor" como a Cristo. Lo que está revelado es el principio de autoridad, sin machismo sino divinamente viril. El hombre como hombre debe ser juzgado así, por la forma fina en que trata a su mujer y ella no por su sensualidad sino por su personalidad. Una mujer que tiene sentido en la vida. En el aspecto doméstico lo mismo que en la política y el orden social, el apóstol se cuida de atacar directamente la estructura y la organización vigente, pero con el evangelio la ennoblece y la cristianiza de modo tal que prácticamente la absorbe y la convierte en otra cosa muchísimo mejor con una forma nueva de matrimonio y de gobierno. 

Dale un buen testimonio a tu esposo; un esposo feliz con su mujer no tiene reparos para aceptar la fe de ella, y la mira como toda una Eva, carne de su carne, vida de su vida, futuro de su futuro, destino de su destino, y anhela vivir con ella, morir a su lado y ser sepultado en la misma tumba.  En el matrimonio cristiano la pareja se complementa sin que constantemente uno de los dos esté recordándole al otro sujeción o autoridad. Ni feminismo ni machismo sino cristianismo. El hombre se comporta como varón y la mujer como mujer y en todo son una carne con un solo par de ojos y no cuatro, con un solo par de pies y no cuatro, caminando en la misma dirección, con un solo corazón y no dos sino sintiendo una misma cosa. La mujer no es un paño para secarse las manos, ni un trapito de cocina, ni el hombre un cínico dictador sino un amante esposo y un estupendo padre.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Puedes usar ropa barata para ir a la iglesia

Santiago 2:1-7
"Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa, y también entra un pobre con ropa sucia, y dais atención especial al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado". 

Ten en cuenta que la primera referencia a esta epístola se tiene por Orígenes, alrededor del año 253, y estas palabras, parecen tener en mente a congregaciones probablemente “cristianas” por largo tiempo establecidas y con historia en asuntos judiciales. La carta realmente no parece una carta sino una confección de lo que pudo haber sido la predicación de Santiago, y aunque es una aventura pensarlo, quizás fueron notas tomadas por uno de sus discípulos oyentes. La variedad de temas hace pensar eso y muestran un documento fracturado por asuntos.


Parece que hayan sido escritas un poco después del período paulino, cuando las iglesias solamente se llenaban con "lo pobre y lo necio del mundo" mientras que aún no había muchos nobles ni ricos como asistentes a las reuniones. O como se ve parece que los destinatarios son judíos y no iglesias gentiles. Indican las palabras un triunfo y que el evangelio estaba penetrando las capas más altas de la sociedad. Se nota como un sentimiento de inconformidad y de no aceptación por parte de los pobres hacia los nuevos visitantes; acentuado por la parcialidad de algunos pastores que estaban encantados por tener tan distinguidos oyentes en la reunión y no prestaban atención a los que venían vestidos con ropas corrientes. No es una condena al uso de anillos, corbatas y oler bien. La ropa no importa si se llega a la reunión vestido del Señor Jesucristo (Ro.13:14); y con todo que el domingo en la bella congregación de Jesucristo cada uno se vista con decoro (1Ti.2:9) no de modo provocativo, y no importa que la ropa sea barata si está limpia y no andrajosa, si viene como el gadareno, tranquilo, bañadito, peinado, “vestido y en su cabal juicio” (Mr.5:15), de modo que los que llegaron primero le digan, “ven siéntate a mi lado”. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Compara a Cristo con tus pecados

Hebreos 9:9, 10
"...lo cual es un símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto en su conciencia al que practica ese culto...".

Los judíos tenían que pasar por alto muchos escrúpulos, convencerse que eran perdonados, no llevar muy profundo el autoanálisis y vivir con un poco de remordimiento. La sangre de Cristo santifica la conciencia más exigente. Ojalá el Espíritu te ayude a creerlo. ¿No te deja la culpa servir a Dios? Tú dices, "no puedo, con lo que he hecho sería un hipócrita si canto, si leo la Biblia, si hablo de Jesús"; la culpa te postra y te paraliza, no puedes servir a Dios por causa de los recuerdos de tus caídas, prefieres estar aparte sin atreverte a iniciar de nuevo la vida cristiana. ¿Hasta cuándo te mirarás a ti mismo y no a Cristo? ¿A tu pecado? Compara a Cristo con tus pecados y piensa no en las leyes divinas que quebrantaste sino en la misericordia que te perdona. Amén (Lee 9:14).


La excepcional piedad de Jesús

Hebreos 5:7-10
"Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente". 

Este texto debe interpretarse de acuerdo a la intención pastoral de su autor, que es animar a sus lectores a ser fieles en la persecución e incluso ofrecerse a la muerte por la obediencia al evangelio; a presentar una profesión "cristiana". Cristo muestra aquí su profesión "cristiana", es un ejemplo para ellos, presentándose a Dios para hacer su voluntad aunque viniera la muerte.  El espíritu de Hebreos es llamar a los hermanos a la fidelidad a la palabra de Dios, el sometimiento reverente (temor piadoso, gr. La palabra también significa "buena alabanza". La mejor alabanza a Dios es por temor reverente someterse a los sufrimientos que conlleven hacer su voluntad, deseos y propósito).

Entrando en detalles. El secreto del éxito del Salvador, el eje central desde donde partió toda la fuerza que lo condujo a ser el arquitecto de "eterna salvación" y sumo sacerdote para siempre. ¿Cuál? Su piedad. En el terrible momento de tentación su piedad fue la que respondió, su genuina vida piadosa que accedió someterse por entero a la voluntad de Dios. Y ¿qué es esa piedad? El significado más alejado es la traducción del texto, "temor reverente", es más bien, "su sujeción reverente" o "alabanza con temor". Estas son definiciones más exactas.

La piedad es algo que tiene que ver con la vida, con la posición que se asume ante la ley de Dios en cualquier situación, que culmina con someterse a ella y con la alabanza de Dios. Su piedad fue probada muchas veces por la tentación pero no accedió al pecado (2:18). Jesús vivió cada una de las experiencias que podamos tener y así se convirtió en el total ejemplo de nuestra salvación, por eso se nos pide que lo miremos y actuemos como él lo hizo (12:2,3). Jesús cuando tuvo el sufrimiento enfrente no dio un paso atrás, actuó como un hombre piadoso, como ungido por el Espíritu Santo, determinado a renunciar al último pedacito de su yo para hacer lo que Dios deseaba; así el hombre Jesús, el sumo sacerdote hombre, el mediador hombre, conquistó con su vida, eterna salvación para los que le obedecen. Oh amado, revisa tu concepto de piedad y de vida cristiana, de lo que es la salvación.

Aprender la obediencia y ser "perfeccionado" son palabras que más bien se sacan del ejemplo de Jesús no de su naturaleza perfecta por naturaleza; en beneficio de la vida de fidelidad de aquellos débiles hermanos hebreos. La idea es que fue un sacrificio y un sacerdote perfectos y tiene que ver con su función, con la obra que llevó a cabo y pudo piadosamente decir "consumado es".

Que levante la mano el primer cristiano que pidió socorro y cayó en tentación

Hebreos 2:17, 18
"Pues por cuanto El mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados". 

El autor de Hebreos sabe muy bien a quienes les está escribiendo, a hebreos, y desde un principio comienza acercarlos tiernamente a Jesús. Hebreos, contrario a como pudiera hacer pensar algunos versículos que hablan resueltamente de condenación para los apóstatas, intenta poner a Jesús asequible a todos, manso, misericordioso y tierno, pronto para ser hallado y muy dispuesto para socorrer a los que son tentados, para que no digan que por no prestarles auxilio es que han abandonado la fe.

Aquí el autor no habla de que Jesús haya estado luchando contra tentaciones sensuales, no, sino con la tentación de apostasía, cuando hizo "la buena profesión ante Pilato" (1 Ti. 6:13). Jesús no tenía una naturaleza caída en pecado como nosotros ni un cuerpo de muerte con una ley de pecado en sus miembros; era santo y perfecto, como un Postrer Adán. A los que son carnalmente tentados él los socorre con su Espíritu y con su Palabra.

Y por todo esto y más afirmo, que levante la mano y que venga y testifique el primer santo que cayó en tentación aunque pidió socorro y no fue auxiliado. El que no quería pecar no pecó y el que clamó se escapó. ¿Eres tentado?, pide socorro. ¿Tienes miedo y te inclinas al mal? Si él experimentó la tentación y no cedió a ella, sabe cómo y demostró que puede. Y además está dispuesto a ayudar. En tu tentación siempre que necesitas socorro, hay algunas que exceden tus fuerzas. Sonríe, Cristo te ama y no permitirá que peques contra Dios. Amén.