domingo, 31 de marzo de 2013

No es una novela narrada por María Magdalena


Juan 20:1-10
(Mt. 28.1-10; Mr. 16.1-8; Lc. 24.1-12)
“El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró. Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos. 10 Y volvieron los discípulos a los suyos”.

Me parece que todo el pasaje está escrito con alegría, específicamente reflejando el gozo que tiene el autor al relatar la historia de los sucesos que vio, porque menciona la carrera entre ambos, y que él le ganó a Pedro (v.4), algo que en comparación parece trivial. La supuesta explicación de la ventaja quizás sea porque es más joven. Si el anuncio del nacimiento de Jesús fue "de gran gozo para todo el pueblo", mayor que esa angelical noticia fue la que oyó María Magdalena, que la tumba estaba vacía, desocupada, que no había nadie en ella, que la roca de la puerta estaba movida, y como no era una erudita en la Escritura, y tampoco se acordaba de los anuncios de Jesús con respecto a su resurrección, pensando deprisa llegó a la conclusión que el cadáver no estaba allí porque se lo habían robado.

Y ¿para qué quiere alguien robarse el cadáver de un crucificado? Y ¿cómo podrán robárselo si está custodiado el sepulcro? Esa teoría enseguida fue desechada. No obstante aunque la explicación no tuviera sentido, el hecho mismo que el sepulcro estaba vacío habría que investigarlo, y eso fue lo que hicieron Pedro y Juan, y ya que éste, quizás también más ligero de peso llegó primero, y es el que cuenta la historia, se detuvo como en el portal y miró hacia adentro del hueco y vio los lienzos puestos allí pero no entró, no por cortesía sino quizás por miedo, como dicen ciertos manuscritos.

El sudario también estaba, y eso indicaba que la teoría del robo quedaba desechada porque nadie desviste un cadáver para llevárselo, ni siquiera para fingir una resurrección, lo que sí es más probable que los detalles concuerdan con alguien que se despierta y se despoja de la ropa, y como meditando mientras camina algunos pasos, decide enrollar el sudario que tenía sobre su cabeza y ponerlo en un lugar aparte (v.7). O sea, Jesús caminó de un lado a otro de la tumba, hasta que salió de ella sin presentarse a los soldados y dejando el recinto vacío para que se acomodaran dentro un par de ángeles, que Juan no menciona, porque no los vio.

Hay muchos detalles variados, no incoherentes, con respecto a la resurrección de Jesús y el abandono del sepulcro, que indican solamente la grandeza del suceso y lo incompleto que somos para poder intelectualmente abarcar en solitario la inmensidad de lo que ocurrió en un pequeño recinto cerrado. Estos detalles precisamente son contados por Juan porque son los que están relacionados con su testimonio y con su fe. Si esto también lo dice para que crean. No recogió aquellas prendas ni se las llevó a casa como reliquias. Todavía no había comenzado la superstición con esas cosas, ni el engañabobos que por pertenecer a algún creyente, ni al propio Jesucristo, esas prendas obren milagros, y mucho menos las que supuestamente pertenecieron a mártires. Por lo visto las dejó allí, y Pedro hizo lo mismo, y nadie las retornó a la familia, a José de Arimatea o alguna de las mujeres.

Lo que se sabe sobre todos los escritos de este suceso es que la resurrección no fue imaginaria, no fue una novela narrada por la escritora María Magdalena, ni soñada por pescadores de Galilea, porque ella como todos los otros aceptaban la sencilla versión que alguien se había llevado el cuerpo, olvidada por completo, y olvidados por completo de lo que Jesús había dicho, en lo que aquí posiblemente se llama la Escritura, o dentro de los libros sagrados judíos. Y teniendo en cuenta la multitud de gente que niega la resurrección, él afirma "lo creo porque lo vi" (v. 8).




Cómo será nuestro cuerpo de gloria


Lucas 24:36-42
"Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo:¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo:¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos".

Jesús no admitió que él estaba vivo de otra forma que no fuera por resurrección; ningún tipo de cambio. El cuerpo "espiritual" que resucita no es intangible; comió para probar que se vestía con su antigua humanidad. Pero glorificada. ¿Será así nuestro cuerpo eterno, formado por partes vitales y dependientes de su funcionamiento y nutrición? No. ¿Un cuerpo renovado para disfrutar de la creación? Es difícil saber eso, es un misterio, y lo que se dice es que nuestro cuerpo será “semejante” al suyo, y glorioso, “al cuerpo de la gloria suya” (Flp.3:21); y que “es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Cor.15:53-58). 

Un cuerpo que “no sólo vive de pan” sino de “toda palabra que salga de la boca de Dios”; y si fuere necesario, y quiere dar esa prueba, se pudiera ingerir alimentos porque así se glorifica a su Creador. Y en cuanto a los que dudan como Tomás, y no creen como Juan el joven, que al fin vio y creyó,  sepan que el palparlo es mejor prueba que verlo comer, y en fin no se enreden en esas misteriosas cavilaciones, y adórenlo. Y eso hago yo porque es toda mi esperanza de gloria.

viernes, 29 de marzo de 2013

Jesús conocía su agenda

Marcos 14:43-50
 (Mt. 26:47-56; Luc. 22:47-53; Jn. 1:.2-11)
 43 Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. 44 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle, y llevadle con seguridad. 45 Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó. 46 Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron.47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja. 48 Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? 49 Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras. 50 Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

Este es un cuadro vergonzoso, un acontecimiento repugnante, una visión desagradable para cualquier espectador, mirar al frente de esta banda de tipos injustos, a Judas Iscariote, el que fuera uno de los doce, un mercenario barato que por poquísimo dinero no sólo entregó una información sino que condujo la operación completa llevándolos hasta el sitio de oración donde se encontraba aquel Caballero Ungido, con la frente todavía perlada con sudor de sangre.
¡Ingrato! 

El tesorero ladrón de un grupo de pobres, cuyo líder recibía caritativas donaciones sin solicitarlas, y él las hurtaba echándose en el bolsillo las monedas sagradas. Olvidado de toda la bondad que con él se usó y la confianza que se le tuvo, decidió también dejar vacante la cátedra apostólica por casi nada. El individuo no solamente es un traidor, un mercenario, sino además un insufrible hipócrita que se abalanza al cuello de su víctima como si fuera un hermano, lo abraza y lo besa, para con afectos postizos señalar fraternalmente a quien se deben llevar preso y dejar libres a los otros. Y el Maestro, el Profeta, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el Mesías, el Hijo del Hombre, es aprehendido por obra y gracia de esa pobre criatura apóstata.

Uno del grupo nombrado Pedro ofreció una pequeña resistencia con un acto violento, impropio de lo que se le había enseñado y corta la oreja de uno de los agresores, la cual Jesús recoge y la restablece a su lugar, sin recibir las gracias de nadie ni evitar con esa bondad que se suprima la fechoría que estaban cometiendo. No discutió con ninguno de ellos ni pidió alguna orden de arresto escrita para entregarse sin resistencia, sino porque conocía su destino, extendió las manos que inmediatamente fueron atadas, temiendo ellos que las utilizara en su contra cuando todavía sus dedos estaban húmedos de la sangre de Malco, que no se interpuso nunca ni dio siquiera indicio de desaprobación de lo que estaba ocurriendo. Ingratitud por todos lados.

Lo único que dijo fue que él no era un hombre violento y que no era necesario venir equipados con armas de guerra y con vulgares palos, como una turba violenta, a prenderle como si hubiese robado alguna casa o asaltado algún bolsillo a alguien en el mercado. Sentían miedo de aquel Hombre y de la gente sencilla que él discipulaba. Jamás ha habido una detención judicial tan burda e infame como esta, dirigida por un grupo de hombres religiosos envenenados por la envidia, altaneros y equivocados, y llevada a cabo por gente anónima, fanática y poco pensante. 

Gente de escaso valor intelectual, sin más principio que la conveniencia, de lo más común de la población que se prestaba sin forcejeo civil ninguno a cumplir los deseos de los que tenían el poder y de quienes podrían obtener beneficios haciendo este favor injusto. Y se lo llevaron, se entregó, hecho todo un Hombre virtuoso que se pone a disposición de un aparato impío, que con datos en su contra preconcebidos, le formularían acusaciones inventadas por delitos que nunca cometió y jamás pudieron probárselos. Pero se colocó en sus manos sin mostrar resistencia porque conocía la Sagrada Escritura y el rol que él conscientemente tenía en ella, y había leído su agenda, y que entendiéndolo bien eran los decretos del Padre para su vida, muerte, y la redención del mundo. Tenía nuestros nombres en su hombro sacerdotal puestos, y engastados en oro y amor con la mente los acariciaba en su corazón.

jueves, 28 de marzo de 2013

Una opinión sobre la familia y la iglesia


Números 6:6-8
“Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá. Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello. Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a persona muerta. Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque la consagración de su Dios tiene sobre su cabeza. Todo el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová”. 

Ahí podrían entrar en conflicto sus sentimientos familiares y su vocación. El nazareo vivía en un asombroso alejamiento; el mundo y la familia lo perdían (v.12). Por la catástrofe que sufre la familia moderna he oído decir en la consagración de los ministros, que su atención primera debe ser a su familia y después a su iglesia. Es cierto que quien no se ocupa de los suyos ¿cómo cuidará la iglesia de Dios? (1Ti.3:5). Es verdad que muchos pastores han perdido a sus hijos y sus esposas por no atenderlos bien mientras se ocupan de la iglesia. Pero ¿por qué no atender la familia como se atiende a la iglesia y no mejor que ella sino excelente a ambas, o antes que ella, sino al mismo tiempo que ella, integrándola a la iglesia

Cuando dicen que hay que atenderla separadamente de la iglesia ¿quieren decir que como padre y esposo y no como pastor? El pastor debe siempre y con todos ser el pastor y velar por la salvación de la familia, con amor paternal. No es necesario convertirse en un padre o en un marido negligente si se atiende la iglesia junto con la mujer y los hijos. No se les ama menos ni se disminuye la función marital o paternal. Se puede atender la familia perfectamente y a la iglesia igual sin tener que por un tiempo volverle la espalda a la una o la otra y decirles que una tiene la prioridad y la otra es secundaria. Es mi opinión, mi vieja experiencia, y usted puede diferir.

Cargando tablas, estacas y cuerdas para Dios


Números 4:29-33
“Este será el deber de su cargo para todo su servicio en el tabernáculo de reunión: las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus basas, las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y consignarás por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar”.

Este fue el trabajo de los hijos de Merari, ¡desde los treinta años de edad hasta los cincuenta! Es decir, lo mejor de sus vidas dedicados a armar y desarmar el tabernáculo. Ensambladores. Fijar y remover columnas y estacas, Señor ¿toda la vida para hacer eso? ¿Pudo ese oficio darles "significado a la vida de ellos"? ¿No hubo ninguno de ellos que protestara contra tu propósito y quisiera hacer de su vida algo más "productivo", más "trascendente"?

Esa fue la meta que Dios les impuso. Subrayo impuso. No parece que a ninguno de ellos se le metiera esa idea moderna de “sentirse realizado”. ¿Somos cristianos, o qué? ¿No le llamamos a Jesucristo Señor? ¿No practicaremos la soberanía de Dios? ¿O nuestra fe es un convenio con Dios para que nos deje hacer nuestros gustos?

El trabajo era poquísimo porque eran muchos. El resto del tiempo podrían usarlo en meditar en la ley, superarse, orar. Pienso que tenemos una especie de psicosis con el tiempo; todo lo pensamos en relación con el aprovechamiento del tiempo, antes que la vida se nos vaya; queremos emplearla bien y el pragmatismo de su utilización consume nuestras 24 horas diarias como si fuese el sebo de una vela que se gasta. Pasar un par de años preso, o  muchos más, como el apóstol Pablo, no es algo que consideramos conveniente para el desarrollo de nuestra vocación y el empleo de nuestros días (Hch.28:30,31). Y ese fue el divino plan para él.

Tener que sufrir una enfermedad y separarse de la iglesia más de la mitad del tiempo quizás sea algo que no consideremos apropiado en el ministerio del señor Spurgeon, o la pobre calidad de vida por su salud del ministro Calvino. Dios puede llamarnos a no hacer muchas cosas sino pocas, pero bien hechas, "fiel en lo poco". Subrayo esta palabra poco (Mateo 25:21); y no es porque las consideremos pocas sino porque en realidad lo son.

Hay unas ansias de ser alguien en la vida, en nuestra personalidad que encuentra su fuerza en el lustre de nuestro nombre y no en la gloria de Dios; queremos andar en “cosas demasiado gloriosas, sublimes, maravillosas y exaltadas” para nosotros (Sal.131:1); subir a una altura que nuestras cabezas no soportarían; y  por eso no nos es dado "llevar muchos frutos" porque lo que buscamos es que nuestra vida signifique algo y no que honre a Dios de cualquier manera, tal vez como estos numerados, cargando  tablas, estacas y cuerdas para Dios. 

miércoles, 27 de marzo de 2013

Si es para el Señor, que sea lo mejor


Levítico 27:9-13
Y si es un animal de los que se pueden presentar como ofrenda a Jehová, cualquiera de los tales que uno dé al Señor, será sagrado. No lo reemplazará ni lo cambiará, el bueno por el malo, o el malo por el bueno; pero si cambia un animal por otro animal, entonces ambos, el animal y su sustituto serán sagrados”. 

Podrían arrepentirse, podrían cambiar también de parecer y ser tentados a dar una ofrenda inferior, o quizás mejor. Posiblemente con ese pretexto podían ofrecer algo de menos valor. Todo lo que prometes cúmplelo, lo mejor que tú prometiste. ¿Se te pasó la gratitud, el entusiasmo, la urgencia, la fe? (Apc.2:5,19). 

¿No han escuchado, por ejemplo a cantantes en la iglesia, que excusan no haber ensayado suficiente, o sus malas voces, diciendo "esto es para el Señor"? Más o menos están queriendo decir no importa que salga mal, no se rían de mis desentonos, y permítanme seguir utilizando mi inadecuada voz en estos servicios. Lo que se ofrece a Dios tiene que ser varias veces mejor que lo que se da para el deleite y complacencia de los hermanos.

martes, 26 de marzo de 2013

Estudiar y trabajar son el camino de la libertad


Levítico 25:39
Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo”. 

No puede ser totalmente libre aquel que es demasiado pobre. Si nunca podía comprar su libertad y vivía, saldría libre en el año del Jubileo. Pero esperar cincuenta años como esclavo es demasiado tiempo. La libertad se puede perder a plazos. Los que tienen dinero o poder si no se la quitan a su pueblo de un jalón, se la quitan con trozos de tierras, posiciones, casas y escuelas. Por supuesto que instruyen en una sola forma de pensar. Con una sola ideología y sin rivales.

Los derechos civiles están atados a la economía. No puede uno disfrutar la libertad política si vive en la miseria. Estudiar y trabajar son los caminos de la libertad. La libertad no se consigue sólo con las armas sino con escuelas y libros, con libertad académica donde debate y el examen sean requisitos. Así marcha un pueblo hacia su desarrollo, no sólo con consignas y odios sembrados a propósito. Yo sé que crucificaron al Amor. Pero quienes merecen la crucifixión son los que sistemáticamente enseñan a odiar.

“El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta” (Pro.22:7). La pobreza es el camino hacia la esclavitud. Los hombres que quieran ser libres tienen que mejorar sus economías. Salir de la pobreza significa adquirir libertad. La libertad no se mendiga, se conquista, y si no se puede, se paga por ella. Si el tirano es poderoso se huye de sus dominios y se le tiran verdades desde lejos para que no se muera en su pueblo el deseo de ser libre. 

La fuga es un modo de protesta. Si José y María no pueden derrocar a Arquelao, entonces huyen a Egipto. Ya llegará el tiempo que regresen del exilio. Cristo nos enriquece con sus bendiciones y su Palabra, por eso nos hace libres. El perdón de los pecados es el comienzo de la libertad y de la riqueza. El con su pobreza nos hizo libres, esto es, ricos (2Co.8:9; 9:11).

domingo, 24 de marzo de 2013

El pecado al alcance de la mano


Levítico 19:23-25
Cuando entréis en la tierra y plantéis toda clase de árboles frutales, tendréis por prohibido su fruto. Por tres años os será prohibido; no se comerá”.

Se ha comentado que esta prohibición tiene que ver con el desarrollo del fruto mismo que no está adecuado para ser ingerido. Eso no tendría Dios que prohibirlo porque lo sabrían. Tiene que tener una aplicación espiritual y moral. Veamos. Plantar y no comerlo. ¿Sí? Y ¿qué comerá? ¿Teniendo los frutos y no comerlos? Sí, podría venderlos, si tuvieran compradores; regalarlos a extranjeros o dejarlos que se pudrieran.

Eran frutos incircuncisos y eso tiende a hacernos pensar en religión y no en mercado ni en la salud. Para enseñarles la abstención espiritual a contenerse que es una gran lección (1Co.9:25) y que aprendieran a tener el pecado al alcance de la mano y sin embargo no tocarlo, a estar cerca de él y no disfrutarlo (1Co.5:9); mirar lo atractivo que es y las supuestas ventajas que tiene y  no tomarlo (Ge.3). Para la obediencia debemos ejercitarnos. Con todo, Señor, no nos permitas rondar cerca de él.

sábado, 23 de marzo de 2013

Pide libros prestados y jura devolverlos


Mateo 13: 53-58
“Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían:¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos".

¿De dónde tiene esta sabiduría y estos milagros?. Lo que quiere decir es: Este hombre no estudió en ninguna de nuestras universidades, hemos entrado a su despacho y no hallamos comentarios de la ley, no tiene ni un solo librero sino la Escritura abierta sobre una pequeña mesa y una silla; miramos las paredes y no hay título colgado en ellas; entonces ¿cómo sabe tanto? ¿Tuvo algún maestro privado? Leer sabe porque lee perfectamente el arameo, conoce al dedillo la Septuaginta, en la sinagoga lo probó (Luc.4:16-22). No da evidencias de incultura, al contrario. Si no hubieran conocido su origen todos habrían pensado que tenía un título. Por supuesto que estoy hablando de Jesús de Nazaret.

Sin embargo, su caso no es un modelo para nosotros que no nacimos por obra del Espíritu Santo. Los que no estudian y quieren maravillar al mundo con sabiduría, lo maravillan pero con la ignorancia y el fanatismo que muestran y propagando errores a diestra y siniestra, luciéndose con gritos, y encorbatados sobre una plataforma o enfrente de una cámara de televisión. Lo que Jesús sabía por ser Hijo de Dios tenemos que aprenderlo entre libros y oración (vv.51-58) ¡Alabada sea la ignorancia! ¿No? ¿Para qué necesitas seminarios y libros? Para mucho. Recuerda que Pablo que no era Jesús, y aunque tenía raptos y experiencias espirituales superiores a todos nosotros, compraba libros y los leía. Si no tienes para comprar libros, pídelos prestados y jura devolverlos.

viernes, 22 de marzo de 2013

Jesús explica nuestra muerte para que no nos dé miedo


Mateo 9:18-26
“…y levantándose Jesús lo siguió…y una mujer vino por atrás y se decía que si tocaba el borde de su manto sería sana”. 

El texto en conjunto enseña dos cosas bonitas, que nunca interrumpimos a Jesús, la fe no lo interrumpe. Mientras él caminaba para casa del oficial de la sinagoga esta mujer lo detuvo, pero esa detención no perjudicó para nada el bien que se proponía hacer a otra persona. Se podía haber demorado unos días como con Lázaro, que al fin la resucitaría. No debemos pensar que Dios está ocupado con otras personas, que hay mucha necesidad en sus iglesias, que otros son más nobles e importantes que nosotros, que existe mucho lío en este mundo y él tiene que atenderlo, millones de voces que se alzan a él y todas con una necesidad distinta en un lugar diferente; es decir, que pensamos que Dios no tiene un sábado para sí mismo, que no tiene una hora libre para reposar y por lo tanto tiene que dejar de lado lo menos importante o tal vez prolongar su tratamiento. No importa que Dios nos dé la espalda, de espalda sabe quién se acerca y lo que necesita tomar, ni tampoco importa que esté contestando la oración de otra persona para ocuparse de un centenar de otras. 

Por otra parte aunque pudo sanar a la niña sin ir a su casa, fue porque quería enseñarnos a explicar nuestra muerte de un modo que no nos produzca miedo, es decir, como un sueño. Y como nadie tiene miedo dormirse  porque sabe que se ha de despertar, nadie que crea que él es “la resurrección y la vida” debe temerle a la muerte porque él por medio de la muerte sacó para nosotros la “inmortalidad” por el evangelio que conocemos (Jn.11:25; 2Ti.1:10). Si el sueño es profundo pasarán rápido ocho horas, ocho siglos u ocho mil años, hasta que salga el Sol de Justicia y los granos de nuestro cuerpo oigan su voz y se reúnan  para darnos un cuerpo “semejante al de la gloria suya” (Flp.3:21). Amén.

martes, 19 de marzo de 2013

¿De dónde sacan los ateos su arsenal?


Juan 18:2,3
"También Judas, el que le iba a entregar, conocía el lugar, porque Jesús se había reunido allí a menudo con sus discípulos".

Observa que Judas vino con mucha gente, ¿para qué tanta gente? Un grupo manso; los discípulos no necesitaban ese despliegue de fuerzas; no iban a prender a un rebelde, a un ladrón, a un sicario. Le temían extraordinariamente (Num.11:4).

Judas los condujo. Los que más daño pueden hacer al cristianismo, al Señor, a la iglesia, son los que están dentro, ya sea que den mal testimonio o que salgan y se vuelvan contra los que una vez creyeron y contra sus antiguos compañeros. Conocen el camino. Conocen las doctrinas de Cristo y las virtudes y fallas del pueblo; el diablo a menudo prepara sus anticristos dejando que sus hijos estén por un tiempo en la membresía de la iglesia (1Jn.2:18,19). ¿De dónde sacan los ateos y agnósticos su arsenal contra el cristianismo sino de los libros de los herejes, sectarios y liberales? La incredulidad de estos confirma la de aquellos.

domingo, 17 de marzo de 2013

La Biblia habla sin tabús


Levítico 15:1-32
“Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo…”.   
(El texto es extenso, búscalo en la Biblia)

Tabú es una palabra polinesia que significa prohibido. La idea es que ella trata de todo con desembarazo. Quizás pienses, avergonzado por la lectura de este capítulo, que ya cumplida por Jesús la ley ceremonial, este capítulo no debiera incluirse en ninguna versión cristiana de la Biblia. Si así obraras tendrías que quitar también otros pasajes similares y repulsivos quizás por otros temas. Entonces la Biblia no sería la palabra de Dios porque no tendría relación total con la vida humana. Cuando la leemos nos damos cuenta que ella y nosotros somos los mismos. Y ¿por qué no? ¿Porque es muy vergonzoso e íntimo? Sí, pero nota que no se trata con desparpajo, se cuenta con toda la normalidad de una cosa muy natural y no exclusiva de algunas personas sino frecuente entre el pueblo. En la Biblia no hay ningún tema que sea tabú. 

¿Cortarías esta página si la Biblia fuera un libro de medicina? Seguro que no. La Biblia es un libro que expone nuestras miserias y enfermedades. El texto nos ilustra en algunos sentidos.Una enfermedad sexual puede excluir temporalmente a un hombre o una mujer de su comunión ceremonial con Dios. Por causa de Dios debemos ser sexualmente normales y saludables. Normal quiere decir que se usa el sexo de modo natural porque lo contrario es condenado por la Escritura (Ro.1: 26,27); y saludable no implica una malvada inteligencia de prevención, sino que debe ir acompañada la palabra para que se lea así moralmente saludable, o sea, saludable porque se utiliza de forma que agrade a Dios (v.31).

Para las enfermedades físicas que están relacionadas con el sexo, ir al médico y para las mentalmente eróticas, ir al Señor. El Señor está atento, como a todas nuestras cosas, al estado biológico y uso del sexo (Ge.38:8-10).  Si Dios fue quien creó el sexo, tiene derecho soberano sobre él, porque no traspasó su propiedad a la criatura sino que se lo concedió al formarla. Eso lo dijo Pablo, “el Señor es para el cuerpo y el cuerpo para el Señor” (1Co.6:13). Si es el Creador, tiene autoridad para decir lo que es incesto, fornicación, adulterio, afeminamiento, homosexualidad y otras enfermedades morales relacionadas con el género. Haz que la religión de Jehová regule tu salud o enfermedad sexual, para tu bien y para su gloria. ¿Consideras que el tema es escandaloso? Tal vez pero forma parte de la vida humana.

sábado, 16 de marzo de 2013

Jesús no tiene oídos sordos


Juan 11:21, 22, 32
"Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto".  

Hay veces que hablamos desesperadamente y la situación nos hace pronunciar palabras inapropiadas. Esto es una queja, comprensible, sin embargo lo que dice es verdad. Si Jesús físicamente hubiera estado presente allí, no se hubiera negado a recuperarlo. Debiéramos estimularnos a la fe cuando el Señor parece demorarse y entre tanto no nos responde y las cosas no mejoran. ¿Si clamamos a él y no mejoran, se pondrán tan malas que ya no habrá remedio? ¿Qué cosa no tiene remedio cuando Cristo las toque? Nuestra fe necesita ser un poco más sazonada con la paciencia. He llegado a comprender algo sobre la providencia de Dios, y siento que es un poco más fácil entender que esperar. Tal vez lo que necesitemos sea más paciencia que sabiduría. Cuando las cosas pasan de una manera es porque el Señor así lo quiere.

Parece un reproche al Señor por su tardanza: "Te dimos un aviso pero no viniste". ¿Piensas que el Señor se hizo de oídos sordos? ¿Se demora inadecuadamente? ¿Reprochamos al Señor que ignora nuestros planes o que no nos informa con tiempo todo lo que quiere hacer? No acuses al Señor de alguna falta en su procedimiento y déjalo que actúe como guste, no hieras su corazón con reproches, con amor, pero no sabios.

jueves, 14 de marzo de 2013

Cristo mi amigo, mi colaborador, mi guerrero y mi piloto


(Síntesis del libro "Cristianismo sin Cristo" de Michael Horton, pags.25,26,27)

"Los liberales fueron los pioneros de la teoría de que hay salvación en otros nombres y no sólo en el de Jesucristo, pero ningún grupo en la historia de los tiempos modernos le ha pedido al público en general hacer oraciones no sectarias-quiero decir con o sin Jesucristo-tanto como lo han hecho los evangélicos conservadores. Cuando se ha estado hablando de hace regresar a Dios a nuestras escuelas, claramente se deja a Jesucristo afuera.

"Jesús ha sido vestido con el traje de administrador de una empresa, un buen entrenador para la vida, un guerrero dentro de la cultura, un político y revolucionario filósofo, copiloto, compañero del sufrimiento, ejemplo moral, y un gran colaborador en la realización de nuestros sueños sociales y personales. Pero en todos estos días, ¿no estamos reduciendo el carácter central del drama de la redención en beneficio de que todo sirva a nuestro papel que jugamos en esto y lo otro?

"Como los liberales de ayer, un gran número de líderes evangélicos están muy contentos hablando sobre las enseñanzas de Jesús sobre el reino, especialmente en el Sermón del Monte-y por supuesto al hacer eso va en contra del énfasis mucho más doctrinal que se puede hallar en todas las epístolas de Pablo. Muchos celebran el énfasis del papel de Cristo como ejemplo más que su función como Redentor y heraldo de una nueva clase de cristianos, y ¿no será esto en realidad lo mismo que una vieja clase de moralista?

"Discipulado, disciplinas espirituales, transformación de la vida, también transformación cultural, relaciones personales, matrimonio y familia, estrés, dones espirituales y financieros, radicales experiencias en la conversión, curiosidades acerca del final de los tiempos, todo eso parece tener mucho menos que ver con la segunda venida de Cristo que con los titulares de periódicos y como vencer los grandes obstáculos por medio de una poderosa fe personal. Esta es la continua dieta que nos están dando hoy, totalmente preparada para nosotros y que tiene poco que ver con Jesucristo y su obra.

"Inclusive hasta importantes exhortaciones bíblicas y mandamientos son utilizados sin tener en cuenta para nada su contexto y su intención. En lugar de nutrirnos con un evangelio que nos proporcione nuevos pensamientos, nuevas experiencias y una nueva motivación para nuestra obediencia, lo que hacen es hacer que todo el poder de Dios dependa de nuestra piedad y de nuestros programas".

O sea,
¡Nada, que Jesucristo es el buen administrador de una empresa. Un gran entrenador de su equipo de fútbol o de béisbol, por lo tanto usted no puede perder ningún juego. Será un campeón. O Cristo es su copiloto, y por lo tanto la nave de su vida nunca podrá hacer un aterrizaje forzoso y mucho menos estrellarse contra una gran montaña de problemas!
¡Créase eso, imagínese eso! 

¿Qué barato es ser discípulo de Cristo, verdad? Yo le puedo explicar por la Biblia y mi experiencia que eso es mentira. Para ser discípulo de Jesús hay que tener mucho coraje, mucha fe, mucha esperanza y negarse mucho uno mismo. Una terrible y sublime oración a Dios es “hágase tu voluntad y no la mía” o “Padre nuestro que estás  en los cielos…no se haga mi voluntad sino la tuya”. Es fácil recitar el Padre nuestro, pero no vivirlo.

La iglesia no está edificada sobre la espalda de Pedro


Mateo 16:18-20
“Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. [19] Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos. [20] Entonces ordenó a los discípulos que a nadie dijeran que El era el Cristo”.


Mira la base sólida de su iglesia. Nota que su base es algo muy sólido, una roca. “Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. ¿De quién hablaba, de Pedro, cuyo nombre significa lo mismo, “roca”? ¿Edificó Cristo su iglesia sobre las espaldas de Pedro? Si así fuera, ¿por qué no sobre algún otro? ¿Por qué precisamente habla de ese modo si sería el único que le negaría por tres veces? ¿Por qué no sobre sí mismo, siendo divino, y sí sobre un débil ser humano?
Si usted es de los que piensa que aquí el Señor se refería al apóstol Pedro, ¿sería acaso sobre su testimonio cristiano? Eso no podría ser, cualquiera que conozca un poco del Nuevo Testamento sabe bien que la iglesia no ha sido edificada sobre el testimonio de los cristianos, por heroicos que los haya tenido. Los mártires se portaron tan fielmente porque sacaron fuerzas no de ellos mismos que eran débiles mortales sino de donde habían puesto sus pies. Ni aún sobre el testimonio del apóstol como tal porque está quebrado por una triple negación y una terrible acusación en Antioquía como hipócrita. Tampoco pudo referirse a su conocimiento de Cristo porque Pablo conoció más que él, ni con motivo de su evangelismo, porque el apóstol de los gentiles trabajó más que él. Si la declaración: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia” tiene que ver algo con Pedro, por su contexto, está relacionada con la confesión que él hizo, la proclamación de ella, la verdad que sus palabras encerraron.

No quiero despojar al apóstol de sus virtudes ya que fue un gran instrumento del Señor, pero piense usted que en el Nuevo Testamento su figura apostólica, aunque fue una columna en Jerusalén y los alrededores, no ocupa el centro. Había entre los gentiles otros nombres como el de Apolos y Pablo que emulaban en prestigio con el suyo (1Co.1:12). Es cierto que el Señor hace un juego de palabras, entre la declaración que Pedro hizo y su nombre. Es un uso simplemente retórico. Tomar las palabras y sacarlas del campo de la oratoria y colocarlas en la teología para poner a Pedro como el cimiento de la iglesia cristiana es exagerar el significado que ellas tienen. El Señor usó el nombre de Pedro y no el de otro, porque fue él quien acabó de transmitir la asombrosa declaración de que era el Cristo y el Hijo del Dios viviente. No es Pedro el que da origen al comentario que Jesús hizo sino su declaración. Incluso, si usted no es un lector precipitado verá que el apóstol no quedó ensalzado por el Señor cuando afirmó que lo que había dicho no salía de su cerebro ni algún otro se lo había enseñado sino Dios. ¿De cuál de las iglesias que fundaron Pablo o Juan, o Santiago, Pedro fue el cimiento? ¿De los gálatas, de los efesios, de los romanos en Italia? No, de ninguna. Siempre fue Cristo. Ni Pablo, ni Juan, ni algún otro.

Es mucho más sensato, pues, tomar la declaración, “y sobre esta roca edificaré mi iglesia” como reposando sobre la confesión que ha hecho Pedro. Jesús no le dijo, como hubiera sido obvio: “Y tú eres Pedro y sobre ti edificaré mi iglesia”. Pedro había emitido una declaración exacta sobre la persona de Jesús, que era el Cristo y el Hijo del Dios viviente y ello ha servido a la iglesia para edificarse por todos los siglos. Esas verdades reveladas a Pedro han sido su fundamento por las edades. En Efe.2:20 dice: “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”. No dice que la iglesia esté edificada sobre los apóstoles y profetas sino sobre el fundamento de ellos. Ni Pedro, ni Pablo, ni Juan, ni Mateo, ningún otro es el fundamento de la iglesia sino Cristo solamente.

Nuestro Señor  predijo el triunfo de la iglesia y sus doctrinas y añadió más: “Y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (v.18). ¿Sabe lo que es Hades? Es una palabra griega que significa “sepulcro”, “morada de los muertos” “infierno”, “cielo”. El término “hades” en la parábola del rico y Lázaro se aplica lo mismo a la condenación que a la salvación. Pero aquí, cuando dice que “las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”, ¿a qué se refiere? ¿En qué sentido aquí se usa? 
(1) ¿Que el sepulcro no podría vencer la iglesia? No pienso que hades aquí esté refiriéndose a la tumba. Aunque la iglesia participe, triunfe sobre el sepulcro en la resurrección, las palabras del Señor indican que en la lid entre la iglesia y el hades ella vencerá, pero quien ha vencido el hades no es la iglesia sino Cristo en su resurrección. Ella es beneficiaria nada más, compartidora del triunfo. Ni siquiera sugiere la idea de que ellos no temían a la muerte en las persecuciones. Aquí no habla de persecuciones.
(2) Tampoco que la iglesia sacará a los muertos del hades. Ni la iglesia ni nadie ha recibido algún poder para tocar las almas de los muertos en el Hades. Ningún hombre sobre esta tierra tiene poder dado por Dios para disponer a su voluntad sobre las almas de los difuntos. Hay una lucha entre el hades y la iglesia. No es un hombre en particular el que tiene el poder sobre el hades, sino la iglesia. Una vez que una persona se muere ya no se puede hacer nada por ella, es inútil, la iglesia no puede tocar su alma. 
(3) El hades representa los poderes del infierno. Esa es la interpretación correcta. La Iglesia y las potestades superiores mantienen un conflicto perpetuo. El diablo la ataca a ella, ella combate a los espíritus malvados. No hay reconciliación. Aquí se promete que el Hades, el infierno, no prevalecerá contra ella, ella lo empujará y le ganará. Aunque todo el infierno se derrame en su contra, aunque salgan de sus escondites todos los diablos, la iglesia los hará retroceder. Ganará a los gobernadores de las tinieblas, a las huestes espirituales de maldad que operan en las regiones celestes, al príncipe de la potestad del aire. Esa interpretación puede ser comprobada por lo siguiente.

El medio que el Señor ha dado para garantizar el triunfo de su iglesia sobre el hades es el conocimiento. Pedro había dado un conocimiento, por revelación, de quién era Jesús. El Cristo, el Hijo del Dios viviente. Sobre esa gran verdad revelada a los apóstoles la iglesia sería constituida. Pero esa verdad es un conocimiento. El conocimiento de Cristo sería las llaves que abrirían el reino de los cielos a los pecadores. Jesús en Luc.11:52 llamó al conocimiento llave, “ay de vosotros, intérpretes de la ley, porque habéis quitado la llave de la ciencia, vosotros mismos no entráis y a los que entraban se lo impedís”. El conocimiento que una persona alcance de Cristo es lo que le abre el reino de los cielos. No es asistir al templo, no es cantar, no es confesar. Es su conocimiento de Cristo lo que hace que las puertas del reino de los cielos se abran. Todo pecador nace en este mundo en el hades, quiero decir en la condenación, haciendo la voluntad del príncipe de la potestad del aire. No puede salir de esa prisión obscura donde se halla. No puede ir al reino de los cielos porque está cerrado. Solamente se le abre la puerta del hades, se le va al diablo, entra a la salvación si adquiere el conocimiento de Cristo Jesús que lo traslada de un reino a otro, de una potestad a otra.

“El reino de los cielos” es la salvación. La predicación es la que lleva esa llave.  A Pedro se le entregó el medio para hacer que la gente entrara al reino de los cielos, el conocimiento de quién era Jesús. Son los conocimientos los que hacen replegarse las fuerzas del diablo. Pero ese conocimiento tenía un propósito. Atar y desatar. “Y todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo”. Usted se podrá dar cuenta que lo de “las llaves” es simbólico porque una llave no sirve para desatar nada. El conocimiento sí es útil para zafar nudos o amarrar corazones. Veamos primero, 

(1) ¿Recibió Pedro la posesión absoluta de esas llaves? ¿Fue Pedro el único que recibió esos conocimientos y los otros apóstoles aprendieron de él? ¿Fue él el único instructor del grupo? Si así fue, ¿los otros once qué estaban haciendo? No hay ninguna indicación que él fuera el maestro de sus compañeros. Cuando el Señor dijo: “A ti te daré las llaves del reino de los cielos” no lo implicaba a él solamente con exclusión de los demás, se lo dice a él porque con él estaba hablando. ¿No? Si usted lee lo que Pablo dice en Gálatas verá que el apóstol dice que cuando subió a Jerusalén no aprendió de ni de Jacobo ni de Pedro que cuando lo oyeron lo que hicieron fue darle la mano en señal de compañerismo. Si las llaves del reino hubieran sido dadas solamente a Pedro él hubiera escrito todo el Nuevo Testamento y no dos pequeñas epístolas. Juan escribió más que él y Pablo cinco veces más.
(2) A Pedro no se le concedió la autoridad conocida como excomunión o sacar y meter almas en el hades. Porque hades, como hemos visto es un estado de condenación, los poderes demoníacos y no la residencia de los condenados. Las llaves son el conocimiento de Cristo, y no veo cómo el alma de algún muerto pueda ser instruida allá en su estado eterno.
(3) ¿Cómo el conocimiento de Cristo puede “atar” y “desatar” un alma? Cuando el conocimiento de Cristo llega al entendimiento de una persona ella es desatada de su ignorancia e incredulidad, deja la esclavitud del pecado y es hecha libre, se arrepiente y se fuga del lazo del diablo en que ha estado cautiva. Lo que el evangelio logre aquí en la tierra será lo que se logre en el cielo. El Señor dijo que lo que se ate aquí, se ata allá, y lo que se desate aquí será desatado allá. En el cielo no hay nada que desatar. Es un símil lo que está usando para indicarnos que por el conocimiento de Cristo un alma se salva o se pierde. Si ese conocimiento no lo desata ahora, luego tampoco, si lo endurece, allá seguirá endurecido. Con el estado espiritual que una persona muera así seguirá por toda la eternidad. El destino de los que mueren es incambiable después que se hayan ido, sea atados a Cristo por el evangelio y desatados de la condenación, o atados a la condenación por rechazarlo. La iglesia no está edificada sobre la espalda de Pedro, ni él dejó como sucesor suyo a nadie en su calidad apostólica. Si algo dejó fue su conocimiento de Cristo, para que fuera repartido por todo el mundo. Pedro nunca vivió en Roma sino en Capernaum, la última persona que leemos que vivió en Roma, en una casa-prisión, fue Pablo; y por él sabemos que Pedro estaba casado y que su mujer lo acompañaba en sus giras evangelísticas (1Co.9:5). No hay otro apóstol que sea menos apropiado para que tenga sucesores papales que él. Y a propósito, nunca Pedro se llamó ni nadie le llamó papa, o santo Padre, a no ser sus hijos.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Evangélicos teológicamente vacíos


(Síntesis del libro "Cristianismo sin Cristo" de Michael Horton, pags. 19-21).

"La mayoría de los americanos creen en Dios, afirman que Jesucristo es en cierto sentido divino, y creen que la Biblia es la palabra de Dios. Una encuesta evangélica realizada por la agencia George Barna encontró que el 86% de los adultos americanos describen su religiosa orientación como cristiana, mientras que sólo el 6% se describe como ateo o agnóstico. Juzgando por este comercial, político, y publicitario éxito, el movimiento evangélico parece sentirse muy complacido. ¿Pero eso significa realmente que sean cristianos?

“Estoy haciendo esta pregunta no de una forma sospechosa o simplemente para provocar una reacción. Mi interés es que nos estamos acercando peligrosamente a una posición donde la Biblia dentro del pueblo americano es considerada como "relevante" pero en sentido general es largamente irrelevante; Dios es usado como un recurso personal más bien que con interés de conocerlo, adorarlo y confiar; Jesucristo es un entrenador que lleva a cabo un buen plan en el juego para obtener la victoria más bien que un salvador quien ya ha hecho eso por nosotros; la salvación es más un asunto de tener una buena vida ahora y ser salvado del juicio de Dios algún día; y el Espíritu Santo es como un toma corriente donde uno puede enchufarse para obtener el poder que necesita para todo lo que quiera tener y ser.

"Estamos aceptando la interrupción, y la desorientación de las buenas nuevas del cielo para recibir la banalidad de la satisfacción de nuestras inmediatas necesidades, y hacemos caso de Dios en el sentido que es lo mismo que hace un comprador que va al mercado para abastecerse con la felicidad como entretenimiento, la salvación en el sentido de recibir tratamiento terapéutico y la misión pragmática de la vida que se mide solamente en términos de números (y de dinero).

"El argumento mío en este libro no es que el movimiento evangélico se ha convertido en algo teológicamente liberal sino que se ha convertido indudablemente en algo teológicamente vacío".

martes, 12 de marzo de 2013

Suelten las piedras y denles una mano

Juan 8:1-11
Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra”.  

El meollo de este texto no es declarar que Jesús sabía escribir, como insensatamente alguien ha pensado, ni siquiera tampoco condonar el pecado aquí relatado, ni aún lo más sobresaliente que es descubrir la hipocresía de aquellos hombres que condenaban a sus semejantes como si ellos no tuvieran nada de qué arrepentirse. El propósito del Espíritu, aunque no fuera el de Juan, es presentar a Jesús como ejemplo de suprema misericordia. El texto claramente se nota que está fuera de lugar y no se puede exponer en relación con el contexto. Algunos lo consideran espurio por no hallarse entre los manuscritos griegos más antiguos. Nadie debe derivar de esta historia que el pecado expuesto no debe ser juzgado por la iglesia y que actos como éste deben pasarse por alto puesto que nadie está libre de algún otro pecado. 

La iglesia sí debe tratar este asunto pero con los deseos de Jesús, con misericordia y por medio de un proceso de recuperación. En primer lugar ella es traída  para tentar al Señor y acusarlo de oponerse a la ley de Moisés. No es para que contradiga su práctica de misericordia y perdón sino para que por medio de ella incurra en un conflicto legal con el Sanedrín. De antemano sabían que no la iba a condenar y por eso la trajeron, pero lo que no sabían era que la habría de perdonar sin incurrir en un delito. Prácticamente les dijo: “Sí, condénenla, los que estén limpios de pecados”.  E inmediatamente iluminó sus conciencias con sus palabras y llenos de reproches contra sí mismos se fueron uno a uno retirando. Se vieron descubiertos. Así Jesús continuó predicando la misericordia, desenmascarando a los hipócritas y evadió la prisión. Jesús no dijo que era inocente pero no la condenó. 

La ley de Moisés  siempre da al hombre lo que se merece y la misericordia lo que no se merece. Señor, guárdanos de un pecado así, ayúdanos a darle una oportunidad para que se levanten los que han pecado, y no pequen más. ¿No les daremos una oportunidad para reformarse? Les propuso que no le tiraran piedras sino le dieran una mano.