martes, 19 de marzo de 2013

¿De dónde sacan los ateos su arsenal?


Juan 18:2,3
"También Judas, el que le iba a entregar, conocía el lugar, porque Jesús se había reunido allí a menudo con sus discípulos".

Observa que Judas vino con mucha gente, ¿para qué tanta gente? Un grupo manso; los discípulos no necesitaban ese despliegue de fuerzas; no iban a prender a un rebelde, a un ladrón, a un sicario. Le temían extraordinariamente (Num.11:4).

Judas los condujo. Los que más daño pueden hacer al cristianismo, al Señor, a la iglesia, son los que están dentro, ya sea que den mal testimonio o que salgan y se vuelvan contra los que una vez creyeron y contra sus antiguos compañeros. Conocen el camino. Conocen las doctrinas de Cristo y las virtudes y fallas del pueblo; el diablo a menudo prepara sus anticristos dejando que sus hijos estén por un tiempo en la membresía de la iglesia (1Jn.2:18,19). ¿De dónde sacan los ateos y agnósticos su arsenal contra el cristianismo sino de los libros de los herejes, sectarios y liberales? La incredulidad de estos confirma la de aquellos.