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Mostrando entradas de septiembre, 2014

Los buenos amigos no cambian

Jesús no era un predicador vulgar ni un chapucero

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Hechos 4:13
"Al ver la confianza de Pedro y de Juan, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación, se maravillaban, y reconocían que ellos habían estado con Jesús". 
Del vulgo. Esto no es una excusa para no ocuparse en leer (1Ti.4:13; 2Ti.4:13), y no comprar libros devocionales que inspiren el alma y hagan crecer la fe y la esperanza celestial. Ni comentarios que robustecen el entendimiento de la Escritura. Tampoco es una excusa para no hablar y escribir bien el idioma y para predicar diciendo palabras mal dichas que desacreditan el evangelio y la oratoria cristiana, o escribir con horribles faltas de ortografía. Nuestro Señor no fue un hombre sin letras y del vulgo y aunque le predicaba a muchos analfabetos no hacía descender sus palabras a aplicaciones feas en un afán de ser contemporáneo.  No tenía títulos rabínicos pero sí muchos conocimientos y por eso le llamaban rabí (Luc.2:52). Sus palabras, como por ejemplo el Sermón del Monte y las muchas parábol…

Son orgullos de la obra de Dios

Biblias y Nuevos Testamentos con letras en rojo

Juan 5.19-23 "Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió".
Jesús y el evangelista concuerdan que al Hijo se le debe honrar como al Padre (Dios); todo este texto hasta el final del capítulo su énfasis consiste en que las obras que Jesús hacía eran de origen divino y que probaban su autenticidad apostólica, en el sentido de que había sido enviado por el Padre. Cuando dice que el Hijo hace todo …

Atrévete a robarle una bendición a Jesucristo

Satanás sueña día y noche con nosotros