jueves, 29 de enero de 2015

Actitud anímica del predicador

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Marcos 11:12-14; 20-24
"Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos. Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá".

La intención de Jesús no es una enseñanza simbólica sobre la esterilidad espiritual sino para que tengan fe en Dios (v.22); tal vez porque los discípulos pensaban en sus trabajos; las lecciones sobre la higuera estéril están relacionadas con el ministerio de la predicación de ellos; les estaba enseñando  que más importante que tener éxito en los trabajos es la vida de oración con fe, para rogar y esperar, una actitud anímica de entusiasmo, mental y espiritual adecuada, de seguridad y convencimiento en el triunfo de la Palabra; para que eviten la agonía inútil por aquello que va a germinar y no ayuda para nada en el crecimiento de la semilla sino que más bien retrae la bendición sobre el trabajo, disminuye las fuerzas y se empiezan a incubar pensamientos de deserción; no se puede trabajar de modo duradero si se pierde esa actitud. La fe que llevan los sermones se origina cuando el predicador está de rodillas. Uno pensaría que la maldijo para dar una lección sobre la esterilidad espiritual, repito, pero no fue así, él sabía que no era tiempo de higos. Fue una lección de fe,  y hablarles del ánimo que deben tener los futuros predicadores, para darles confianza en la exposición de la Palabra. Les está transmitiendo a los apóstoles la fórmula de cómo reponerse al desánimo; con ruego y fe (meditar en; Mt.6:31; Luc.8:46; 9:10);  y  eso fue lo que dio el exitoso impulso al cristianismo hasta el día de hoy.


Spurgeon y su fe como predicador 


martes, 27 de enero de 2015

Tenemos más hermanos que los que contamos



Marcos 9:36-41
"Maestro, vimos a uno echando fuera demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no nos seguía. Pero Jesús dijo: No se lo impidáis, porque no hay nadie que haga un milagro en mi nombre, y que pueda enseguida hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, por nosotros está". 

Esto parece ocurrir en el contexto de una gira misionera. Se encuentran a alguien que por alguna razón trabaja independiente de los otros (un caso raro; puede ser uno de esos a los que se refiere Jesús en Mt.12:27 y que los fariseos reconocían como el poder de Dios; o de los discípulos de Juan). Los discípulos se exceden en su autoridad y quieren controlar, por una razón eclesiástica, la soberanía del Espíritu. La iglesia no tiene dominio sobre el Espíritu, ni sobre la Biblia. La iglesia no manda a Dios. Jesús es el Señor de la iglesia y no la iglesia el Señor de Jesús. El Espíritu Santo es incontrolable. Es contra el Espíritu Santo la dictadura eclesiástica, la formación de partidos religiosos que excluyan a otros. No podemos supervisar la influencia del Espíritu. Jesús les enseña que el cristianismo no debe ser centralizado, o mejor dicho, que está centralizado en el cielo y debemos dar la bienvenida a quien haga algo por él, independiente o en otro grupo, sea bautista, metodista, presbiteriano, etc., teniendo el espíritu de Jesús y el de Pablo (Flp.1:18). Debemos ser amables y llamar hermanos, y agradecer a Dios, la vida y obra de los que pertenecen a una denominación cristiana que no es la nuestra. Por las palabras de v.39  parece que los discípulos tenían dudas de la sinceridad religiosa de aquella persona, que luego se volviera enemiga o quizás, que diga mal, que enseñe sobre él falsedades. Jesús lo autorizó a seguir extendiendo el reino separado del grupo apostólico. Hay una palabra que la Reina-Valera no introduce y está en el original: rápidamente o pronto. El Señor quiso decir que podemos esperar que persevere por mucho tiempo. En fin, tenemos más hermanos que los que contamos.

domingo, 25 de enero de 2015

Dios no tiene que reelegirte con una vez basta



Zacarías 1: 17
"Clama aún, diciendo: Aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sión, y aún escogerá todavía a Jerusalén".

Tú dices, “Dios me escogió pero pequé, me escogió en otro tiempo, ahora no soy ya escogido por él, si así todavía fuera, él me hubiera ayudado”. Los judíos en Babilonia pensaban de modo similar, habían sido transportados hasta allí y vividos 70 años (o quizás 50) fuera de Israel lo que les había hecho creer que ya no eran el pueblo de Dios, que Jerusalén había sido desechada como asiento de los pies divinos.

Perdieron el concepto de la elección como nación y por eso desmayaban, muchos no querían regresar, se miraban como las otras naciones, abandonadas por la providencia y sujetas al azar y la fortuna. Mira que una palabra importante para el profeta para animarlos es escoger y la repite varias veces (2:12; 3:2). Si Dios te escogió cuando eras débil e impío y te dio su gracia, y por un tiempo fuiste su siervo o sierva, ¿no hay ya una razón para devolverte la gracia que malgastaste? Aunque el servicio a Dios no te vista con una justicia intrínseca, ¿es injusto Dios para olvidar el servicio que le prestaste? No se diga eso. Pero aquí no se trata de apostasía sino de un largo tiempo de castigo, y el pueblo se siente abandonado.

Si aún puedes creer estate seguro que la elección permanece. Los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables (Ro. 11: 28, 29). Zacarías habló mucho del amor de Dios por Jerusalén y que ese amor no había cambiado. La elección divina y el llamamiento de Dios son dos doctrinas inconmovibles que garantizan la fe en la providencia, sabiduría, el proceso de avance del reino de Dios, su triunfo. Si Dios te escogió una vez lo hará repetidamente, cuantas veces sea necesario, si eso hiciera falta. Se siente uno muy privilegiado cuando piensa en su elección, que es una en Jesucristo y eterna. Dios no tiene que reelegirte, con una vez basta, no es necesario porque lo hizo en la eternidad, pero sí que tú hagas firme tu elección (2 Pe.1: 10), no con respecto a Dios sino con respecto a tu fe no dudando de ella y de su oportuna asistencia. Yo haría lo mismo, después de conocer mi elección, lo elegiría a él mil veces si hiciera falta.

Si no es por necesidad no te jubiles del ministerio



Números 6:1-21
“Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo de reunión, y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz. Y el sacerdote mecerá aquello como ofrenda mecida delante de Jehová, lo cual será cosa santa del sacerdote, además del pecho mecido y de la espaldilla separada; después el nazareo podrá beber vino.”.

Si quieres ser instruido lee todo el capítulo. Nota que era más fácil entrar al nazareato que salirse de él. Concluir era más complicado ceremonialmente y debía hacerlo santamente, ofreciendo víctimas por “expiación”, holocaustos, etc. ¿Por qué?, tal vez por dos razones, 

(1) porque aunque haya estado consagrado a Dios no había ejercido perfectamente su consagración y por esa razón debía poner en orden todo, ofreciendo por sus pecados vocacionales un cordero por expiación (v.14). Había ido dejando imperceptiblemente pecados en el ejercicio de su función, no vistos por nadie más, cubiertos en su ejecución santa, olvidados aun por él mismo, o desconocidos por él pero que no lo habían invalidado en su función, sin embargo no le habían permitido alcanzar un clímax superior en su vida espiritual y se había quedado corto en las expectativas que Dios había puesto en él. Sólo Dios conocía como había transcurrido su nazareato y ahora le pedía que expiara aquellas culpas que le había soportado sin echarlo de su voto. El nazareo podría decir “he terminado bien”, sí, bien, pero no ejerciste tu función como hubiera sido menester que lo hicieras. No se había santificado en espíritu como tuvo oportunidad. Esto no era para un nazareo en particular sino para todos porque ya el Señor sabía que ninguno dejaría de cometer errores y pecados no mortales para su oficio. Oh Señor, yo al terminar mi ministerio tendré que hacer lo mismo, sé que no me he santificado en espíritu como tú esperabas, me he quedado por debajo de mi llamamiento.

(2) Aunque el nazareo hubiera cumplido su ministerio imperfectamente, con tantas ceremonias se indica que el Señor apetece que se quede y por eso recibe todo su servicio como si fuera perfecto y deja que continúe en su oficio. El Señor hubiera querido que se prolongase su consagración unos años más. No quería dejarlo ir, no deseaba que volviera a la vida normal. Oh Señor, que yo sin necesidad no me jubile de mi nazareato. Amén.

sábado, 24 de enero de 2015

Hay perdones que no se dicen


Marcos 8:23-26     
"Tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: ¿Ves algo?".

¿Soportarías eso por tu bendición? ¿No sabes que las bendiciones divinas cuestan y no dinero sino algo del carácter y del corazón? ¿Lo hizo para humillarlo? Puede que sí, pues fue recibiendo su bendición poco a poco, yendo lentamente hacia la luz. El pago de someterse a una humillación circunstancial; la confianza de lo que hace aunque sea incomprensible, desagradable, bochornoso, tiene algún sentido. No pienses recibir bendiciones sin que tu alma se prepare para ellas.

Jesús lo sacó fuera de la aldea por dos razones pienso: para evitar el crecimiento de su popularidad que le traería sobre sí odio y envidia y como en otros casos pidió que el milagro se mantuviera en privado. Pero la razón principal pudo haber sido la forma en que lo iba a sanar, que no era para que la compartiera en público. Hay vergüenzas propias y privadas que tienen que mantenerse entre el Señor y el pecador. No es la intención del Señor que compartamos con otros todo lo que hace en nuestra vida. A las humillaciones que considera conveniente. Si Jesús me escupiera yo no lo diría. Mencionaría que puso sus manos sobre mí y que me sanó poco a poco y omitiría lo de la saliva. Quizás miró a través de sus ojos el alma y vio algo que le dio asco, y lo escupió, que equivaldría a una santificación. Hay perdones que no se cuentan porque hay pecados cometidos que no se dicen, no edifican a nadie. No es necesario que para animar a otros le contemos los detalles de lo perversos que hemos sido. Da vergüenza y no edifican.

viernes, 23 de enero de 2015

Los espíritus de los muertos no hablan


Marcos 5:41,42
“Al instante la niña se levantó y comenzó a caminar, pues tenía doce años. Y al momento se quedaron completamente atónitos. Entonces les dio órdenes estrictas de que nadie se enterara de esto; y dijo que le dieran de comer a la niña”.

Nada se sabe de cómo un muerto resucita; si va al cielo vivo viene recordando todo (2Co.12:4), pero si va muerto nada recuerda de lo que vio en gloria; por lo menos no dice nada. Ejemplo, Lázaro el hermano de Marta y María que no dijo nada; y Eutico que se cayó de una ventana y se mató y no dio ningún testimonio; y la hija de la viuda de Naín que se reunió con su madre y tampoco testificó de algo que viera en el otro mundo, en el paraíso donde están los niños; y los otros que sanó Jesús. Y Jesús tampoco habló algo de dónde andaba su espíritu esos tres días en la sepultura.  Y no cite 2Pe.3:19 porque hay una interpretación mejor. Los espíritus de los muertos no hablan, y eso que se les aparece a la gente y le cuentan cosas, como fantasmas, no son más que eso, mentirillas para niños. Tampoco cite el fantasma de Samuel en casa de la bruja en Endor (1Sa.28:12).

jueves, 22 de enero de 2015

Divierten con pecados a otros


Oseas 7:3
"Con su maldad alegraran al rey y a los príncipes con sus mentiras".

Los reyes y príncipes oían. ¿Concibes tú eso, que haya personas que pequen para hacer feliz a otros, para que se rían? Son comediantes y bufones corrompidos; y también hay quien cuenta sus chistes sucios, historias indecentes, bromas, e invita a los otros a ver shows porno para alegrarse con pecados. Señor que yo no nos alegremos jamás con ninguna cosa que sea pecaminosa. Si lees el vv. 4, 5 te darás cuenta que la vena cómica, la diversión, pasaba por el sexo y el alcohol. Eran adúlteros y contaban sus historias de infidelidades para deleite del rey, para congraciarse con él. Animan la concupiscencia del rey con anécdotas muy personales, como si fuera una diversión. Así obran los que preparan fiestas pecaminosas para alegrar a los otros, convierten sus propias casas en casi la antesala de burdeles. Los creyentes que procuran alegrar a otros de esta forma mundana y carnal, que arman sus fiestas al gusto del mundo y del diablo sepan que están dando mal testimonio, arruinando la influencia espiritual que pudieran tener, y como sal perdiendo su sabor y no sirviendo para nada.

Lee esta otra vieja entrada sobre un peludo chistoso. 

miércoles, 21 de enero de 2015

Ser ministro del evangelio es una honorable excepción


Marcos 1:16-20
“Y dejando al instante las redes, le siguieron “.

Ninguno pidió más explicaciones, ni leer el programa, ni poder visualizar el futuro; no se escribe que hicieran ni una sola objeción; simplemente él los llamó y ellos correspondieron. Jesús era cautivante y es un privilegio acompañarlo. No dice que les prometió paga sino sólo trabajo, no convino con ellos sobre un salario; el sostenimiento del grupo no quedaba a la fortuna sino en manos de la providencia, y vendría en aumento, si hubiera sido posible, con la calidad de sus enseñanzas; y se volvieron locos de entusiasmo al seguir aquel líder con carismas y ser como él; y lo siguieron dejándolo todo, sin dilación, sin demoras. Después se darían cuenta que el llamamiento al ministerio no era de todos sino una honorable excepción (Luc.9: 57-62). Es raro que alguno comience en el ministerio sin dejar algo. Redes, trabajos o familias. A otros les pidió que lo pensaran dos veces a otros les dijo “vamos ahora mismo”. Y tuvieron ese honor.