lunes, 29 de junio de 2009

Excéntricos y Locos


2 Reyes 9. 10, 11

Enseguida abrió la puerta y echó a huir. Le preguntaron: ¿Para qué vino aquel loco?”.

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Así el mundo en sentido general tiene a los cristianos: gente fuera de su centro, que no puede estar en sus cabales para huir del mundo y arriesgarlo todo por esperanzas futuras que no son más que delirios y fantasías. La “experiencia” con Dios que dicen tener debe ser algún trauma o éxtasis psíquico.

¿Por qué le llamaron loco a este profeta? ¿Porque se fue corriendo? Los locos eran ellos y locos se podían volver, locos de envidia por el nombramiento como rey a otro, y en sus celos matarlo. Ellos sabían que no estaba loco, sino que con desprecio hablaron porque no recibieron la respuesta que Jehú les dio.

Loco le llamaron a Jesús y loco a Pablo (Mr 3. 21; Hch 26. 24); y no ha habido hombres más equilibrados que ellos dos. El hombre que predicó el Sermón de la Montaña y el que escribió 1 Co 13 es imposible que estén locos. Loco estaba Friedrich Nietzsche para abrazar a un caballo flaco, y de cuya filosofía tiene tanto la cultura occidental, el ego, el superhombre, la autoestima, etc.

Los cristianos están locos pero de amor, locos de fe, del Espíritu Santo, locos de gozo y felicidad. Locos porque se les han perdonado una gran deuda. Y ¿por qué le llaman locos? (1 Pe 4. 3-5); ¿Qué importa que nos llamen insensatos, fanáticos, supersticiosos o Beelzebub? Nosotros hemos perdido nuestra mente carnal pero ahora tenemos la de Cristo (1 Co 2. 16). ¿Locos porque huimos de la fornicación? “Huid de la fornicación” “Huid de la idolatría”.

Sin embargo es lo más cuerdo y sensato del mundo cuando huimos de la tentación y del pecado, para salvar nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestra reputación, huir es una señal de cordura instintiva, puesta ahí por Dios para salvarnos del peligro. Los yernos de Lot pensaron que era broma, un chiste, o que su suegro había perdido la mente cuando les anunciaba que caería fuego del cielo sobre la ciudad de Sodoma (Ge 19. 14). No nos importa mucho que nos llamen excéntricos o locos o como al príncipe Mishkin en Dostoyevsky: “El Idiota”.

Cuando el Hijo Pródigo comenzó a ver la realidad espiritual de su vida se dice que “volviendo en sí dijo: Volveré a mi casa y a mi Padre". Hay que estar loco de remate para vivir como un perdido malgastando su dinero con prostitutas y amigotes que lo condujeron a la bancarrota. El Señor nos recomendó a “huir de la ira venidera” (Mt 3.7). Y que“el que lea (la Biblia) corra” (Hab. 2.2).


sábado, 27 de junio de 2009

El Dios de Norteamérica


1Reyes 1.16-18

“¿No hay Dios en Israel para consultar su palabra?”.


No fue enviado por Dios sólo para que le dijera lo que ya sabía, sino para que se arrepintiera como lo hizo el capitán que lo trajo (v. 13-15), pero Ocozías no lo hizo. Cuando se le anunció que se iba a morir por motivo de su accidente, no se lee ninguna palabra suya, protesta, queja, algún comentario o que hiciera una simple oración a Dios, nada. No hizo nada, aceptó resignado su suerte y valientemente, pero sin temor espiritual aceptó su condenación y destino.

Su corazón había sido de Baalzebub, dios de los filisteos, toda la vida, durante su accidente y ahora en el lecho mortuorio; si tenía que cambiar de dios, de religión, como se le estaba proponiendo para adquirir su salud, prefería morir en aquellas creencias erróneas con las cuales había vivido todos sus días. Estaba resignado a ir al infierno a renunciar a la fe idolátrica que había heredado, cualquiera que fuera el desenlace que tuviera su accidente, sin murmurar de su religión, iría al cementerio. ¿Prefieres morir en tu error que convertirte a Cristo? Si Jehová cumplió su palabra en cien hombres y cincuenta de los cuales tuvo misericordia; ¿qué suerte escoges?

¿Por qué has de preferir morir que leer una página de la Biblia y pedirle a Dios que te perdone? ¿No piensas que es mejor haber perdido la vida en una religión falsa y salvar el alma a última hora que por orgullo religioso desechar la última oportunidad que se te da para abandonar aquella religión, dioses y pecados a los cuales nunca debiste haber estado tan consagrado?

Pobre Ocozías, no aceptó recuperar su salud si tenía que agradecérsela a otro dios distinto al suyo, si tenía que abandonar la religión que siempre tuvo y creyó cierta. ¿No hay Dios en los Estados Unidos de América que los norteamericanos consultan a los dioses de India y el viejo Irán? ¿Dejan a Dios por el horóscopo? ¿Quitar los fundamentos rocosos bíblicos y sustituirlos con cal y asfaltos seculares? ¿No ha hecho el Dios de Israel, de Cristo y los apóstoles, esta nación con su dólar que lo han hecho otro dios, para que ella consulte a otros dioses ya vencidos desde la antigüedad?


Los pequeños muertecillos


1Reyes 17.21

“Se tendió tres veces sobre el niño, clamó a Jehová”.


Es un suceso apropiado para instruirnos en la educación evangélica y la salvación de los niños. El caso del pequeño muerto, hijo de una viuda. Elías se tendió sobre el pequeño y lo levantó de los muertos. Aquí están las aplicaciones según corre la historia. El contacto personal con el niño fue la posición inicial que el profeta eligió para la transmisión de vida, de Dios a él y de él al pequeño. Compartió con él el calor de su cuerpo y todo su aliento. Un muertecillo no puede prescindir de una relación tan íntima. La más estrella relación humana y filial es recomendable. Esto es evangelismo.

Un solo contacto no es suficiente y por lo que se puede apreciar es necesario la frecuencia de ese contacto porque el profeta lo hizo tres veces. Si pasa mucho tiempo entre uno y otro el niño se enfría y pudiera perder el beneficio del primer roce o encuentro. La repetición de la comunicación es fundamental para edificar una relación que pudiera conducir a la resurrección. No pocos niños se quedan medios muertos porque el comunicador desapareció en medio de su tratamiento. La insistencia es un requisito del evangelismo con menores y mayores. Los niños deben ser enseñados con la misma calidad de un adulto, con las mismas verdades y con similar profundidad. A veces se piensa que son capaces de digerir sólo la leche de la Palabra.

Note como Elías echó todo su cuerpo sobre el pequeño sin temor a ocasionarle daños. Al contrario, todo el peso de la adultez hace falta, con montones de experiencias acumuladas, para salvar a un pequeño, que no con liviandad se pone vivo. Y el clímax de la resurrección se alcanza con oración, con la misma que no tuvo efecto la primera y segunda vez porque sin ella es inútil el contacto y la misma calidad doctrinal y toda la experiencia de un experto. La salvación de un niño desemboca en la oración de fe.


viernes, 26 de junio de 2009

Historia de Cuervos, Carnes y Agua


1Reyes 17.4-6

“Yo he dado orden a los cuervos para que te sustenten”.


¿Qué, a los pájaros? Sí, no podía usar a ningún hombre. Si la ayuda humana falta, si es imposible o no es conveniente, Dios puede usar a los pájaros. Ellos son suyos. Dios los maneja. Les dice pósense allí y allá sobre aquella rama van. En los deseos de Dios hay libertad. Los instintos de ellos manifiestan los deseos de Dios. ¿Por qué he de preocuparme por lo que he de comer y beber si Dios sabe cómo sustentarme? Dios sabe dónde estoy y cómo estoy. El hará llegar su socorro en su momento. Del aire. Volando vendrá su auxilio. Se puede esperar mirando el cielo. Las nubes. Debieran avergonzarnos las preocupaciones por tener un dios limitado. Dios no tiene límites. Nunca se le acaban los recursos a Dios.

La Impaciencia tiene una hermana menor que se llama Poca-fe y una abuela canosa y bizca, de cara amarilla y con un centenar de arrugas como un antiguo pergamino, que el pueblo ha apodado Desconfianza pero cuyo nombre real es Incredulidad. Ese vejestorio por sus muchos años parece inmortal y se cuenta en el Libro de las Crónicas de la Caída, que nació de una bella dama llamada Eva que creyó bajo un árbol a un señor llamado Padre-de-mentiras.

El escurridizo ángel desalado la engañó y le hizo creer que el Padre de las luces no tenía mejor fruto en el árbol de la vida que el que le trajo para celebrar con mordiscos y tragos de ajenjo su adulterina unión.

Y la primera ave que se montó en la misma rama donde enroscada se hallaba la multiforme viperina fue un cuervo, de alas negras como la muerte misma; y desde entonces el pájaro voló a las cañadas sacando ojos a los muertos y viviendo bajo la inmundicia que le echó el Levítico. Semejante compinche de pico sucio recibió una temporal lavada de lengua y dientes, y por unos días ya no fue inmundo mientras hacía el trayecto desde alguna surtida cocina hurtando un pedazo de carne para el hambriento fugitivo que cuando llegó con el alimento humeante bebía un poco de agua en el arroyo de Querit. Al ver retirase por los aires al pequeño carnicero, el vidente solitario del manto ejecutivo, alzó los ojos a las nubes de donde había llegado su socorro, y bendijo la providencia. Y nunca se estremeció con una duda que Dios proveería.


jueves, 25 de junio de 2009

Perdieron por su mala teología


1Reyes 20: 22,27, 28

“Pasado un año el rey de Siria vendrá contra ti”.

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Dios no cesa de ayudar a Acab que no se lo merece. Después de su victoria esta vez se le dio un año para que preparara un buen ejército, y no lo hizo, no obró como un estratega responsable. Pasó un año y no hizo nada. Pero volvió a vencer a los sirios. No por él mismo sino por la mala teología de ellos que afirmaban que Jehová era un dios de las montañas y no de los valles, o sea no creían en la omnipresencia de Dios ni en su soberanía.

Si usted cree en la existencia de Dios pero piensa que se puede esconder de él, que hay algún agujero donde él no lo vea, comete un error. No hay un lugar en el mundo donde pueda meterse y Dios no sepa que está allí. O quizás no cree en un Dios soberano. Domina en la tierra pero no maneja las nubes ni ordena los huracanes. Quita un dolor de cabeza pero los terremotos y huracanes son fenómenos naturales que nadie dirige. Arriba sí pero abajo no. Abajo sí pero arriba no.

Y tampoco cree que Dios tenga que ver algo con el caos moral de la sociedad. Los pillos y delincuentes se les fueron de las manos. En todo caso con el amor pero no con el odio. Está en la iglesia pero no en la calle. Ayuda a los ricos pero no a los pobres. Se equivoca y por su pésima teología cultivará fracasos.

Pero los teologuitos ortodoxos deben saber que aunque el Señor se sintió ofendido por la mala definición teológica de los sirios, tampoco Acab ganó la batalla por su mejor teología. Está bien tener una buena teología, pero ella por sí sola no hace conquistas ni triunfa sobre los reinos de la carne, del espíritu o de las ideas. Es la fe en esas verdades la que traerá victorias (He 11. 33,34; 1 Jn 5 .4,5); una fe que produzca vidas limpias que quiten toda ocasión a los sirios testigos de Jehová, los sirios mormones, los sirios milagreros y los mensajeros sirios de la prosperidad. Y hasta el hipócrita secularismo tendrá que ceder lugar al empuje de las vidas superiores del Israel de Dios que irá avanzando resplandeciente sobre sus umbrosas casas y estratégicas posiciones en los montes Educación, Radio, Prensa, y en los barrios bajos Pantalla Grande y Pantalla Chica, desalojando a sus habitantes u obligándolos a pagar tributos.