viernes, 29 de junio de 2012

Cuesta tiempo convencer a los demás que somos sinceros


2 Reyes 21:11, 16-18
 11 Por cuanto Manasés rey de Judá ha hecho estas abominaciones, y ha hecho más mal que todo lo que hicieron los amorreos que fueron antes de él, y también ha hecho pecar a Judá con sus ídolos; 16 Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de extremo a extremo; además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová. 17 Los demás hechos de Manasés, y todo lo que hizo, y el pecado que cometió, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? 18 Y durmió Manasés con sus padres, y fue sepultado en el huerto de su casa, en el huerto de Uza, y reinó en su lugar Amón su hijo”.

 El autor de Reyes no menciona la conversión de este rey  ni la obra de restitución que hizo:

2 Cro. 33: 10-17
 10 Y habló Jehová a Manasés y a su pueblo, mas ellos no escucharon; 11 por lo cual Jehová trajo contra ellos los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia. 12 Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. 13 Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios. 14 Después de esto edificó el muro exterior de la ciudad de David, al occidente de Gihón, en el valle, a la entrada de la puerta del Pescado, y amuralló Ofel, y elevó el muro muy alto; y puso capitanes de ejército en todas las ciudades fortificadas de Judá. 15 Asimismo quitó los dioses ajenos, y el ídolo de la casa de Jehová, y todos los altares que había edificado en el monte de la casa de Jehová y en Jerusalén, y los echó fuera de la ciudad. 16 Reparó luego el altar de Jehová, y sacrificó sobre él sacrificios de ofrendas de paz y de alabanza; y mandó a Judá que sirviesen a Jehová Dios de Israel. 17 Pero el pueblo aún sacrificaba en los lugares altos, aunque lo hacía para Jehová su Dios”.


No que fuera por ignorancia sino por dolor, porque fue tan pequeño el bien que hizo en comparación con el mal, que no tuvo ánimo para glorificar a Dios por él, porque sus lectores y el pueblo santo, no estaban seguros sobre las raíces y  motivaciones de su humillación, y podía sospechar que tal vez lo hacía por interés mercenario, y no porque fuera cierto. 

El autor de las Crónicas, no hisotriador sino un sacerdote, (¿Esdras o Nehemías?), mucho más alejado, y con menos amargura y escepticismo sobre la salvación de Manasés, escribió con el Espíritu del evangelio, como para presentar una esperanza para los gobernantes, y enseñarnos que no hay tamaño de pecado que nos impida volvernos a Dios, pero que cuesta tiempo convencer de nuestra sinceridad espiritual a los que hemos dañado con nuestra vida pasada.

No esperen que acepten las buenas obras rápidamente y que se olviden del daño que hicimos. Los grandes pecadores convertidos, los homicidas, los adúlteros, los violadores, los secuestradores, los abusadores tienen que esperar que los demás tarden en convencerse que no es un hipócrita enmascarado con la religión.

miércoles, 27 de junio de 2012

La frivolidad de la voluntad permisiva de Dios


 Artículo 3
"Los pecados son cometidos no solamente con el permiso de Dios, si no aun por la misma voluntad de Dios. Porque en cuanto al pecado concierne, es frívolo hacer distinción entre la voluntad permisiva de Dios y su voluntad. Cualquiera que haga esta distinción lo que desea es agradar a Dios con lisonja y adulación" (Juan Calvino, El Secreto de la Providencia de Dios, pags. 78-81"; editado por Paul Helm).


"En cuanto a la calumnia con que ahora se juzgan mis palabras, mantengo que la distinción entre lo que Dios permite y lo que es su voluntad es un asunto frívolo. Ustedes se oponen a lo que consideran un argumento tonto, sin embargo tal oposición en sí misma es defectuosa y es una falacia. Con respecto a esos que dicen que si todas las cosas en este mundo se hacen por la voluntad de Dios, eso significaría una contradicción entre cosas opuestas. Por ejemplo cuando dicen que yo soy un profeta del diablo, mientras yo mantengo que en realidad yo soy un verdadero siervo suyo. Esta aparente contradicción les resulta repugnante pero en verdad Dios mismo, que sabe dentro de sí mismo lo que él quiere y lo que no quiere no es afectado para nada por vuestra forma de pensar. Dios mismo levanta profetas que firmemente defiendan y luchen para proteger la doctrina y su ley, y a la vez también levanta otros que quieren destruirla.

"Se supone que haya contradicción entre esas dos cosas, los profetas falsos y los verdaderos, sin embargo en cuanto a Dios no hay ninguna contradicción por  cuanto él hace ambas cosas. En lo que a mí se refiere ustedes afirman que Dios más bien me tolera, sin embargo Dios declara muy bien que ningún falso profeta es levantado sino por su voluntad para probar la fidelidad de su pueblo o para cegar a los incrédulos. Aquí hay un texto, "si un profeta o uno que sueña se levanta entre vosotros- eso lo dice Moisés- es que Dios los está probando" (Deu. 13: 1-3). De una forma indigna ustedes transfieren estas palabras a otro sin embargo Moisés dice claramente que es Dios quien habla.

"Así que puede negar que Dios esté probando el alma de su pueblo, o quizás puedan finalmente reconocer que es una verdad clarísima e indubitable, que los falsos profeta son instrumentos de Dios para probar a su pueblo y que desea que su pueblo se dé cuenta que él mismo se los está enviando. Ezequiel todavía es más claro en este asunto, "cuando el profeta fue engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé a tal profeta" (Eze. 14: 9). Aquí no dice que este profeta es levantado con permiso de Dios sino que asegura que es su expresa mano quien levanta el profeta para que engañe. Hay otros ejemplos.

"Cuando Dios llama a Satanás como un agente de su venganza y le da mandamiento de que engañe, yo pregunto ¿acaso no se hace así una clara distinción entre su voluntad y lo que es un mero permiso? Aquí está un texto "y Jehová dijo: ¿quién inducirá a Acab para que suba y caiga en Ramot? Y salió un espíritu y se puso delante de Jehová y dijo: yo le induciré. Y Jehová le dijo ¿de qué manera? El espíritu le dijo: yo saldré y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas y él le dijo: le inducirás y aún lo conseguirás, ve pues y hazlo así" (1 Re. 22: 20-22). Otro ejemplo. David secretamente abusó de la mujer de otro hombre, y Dios le dijo expresamente que él haría que sus esposas delante de todo el mundo a la luz del sol sufrirían similar desgracia. "Así ha dicho Jehová: he aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de sus ojos y las daré a tu prójimo, el cual se acostará  con tus mujeres a la vista del sol" (2 Sa. 12: 11). Ahí  no dice que Dios lo habría de permitir sino que Dios lo haría. No como una mera voluntad permisiva de Dios, como una forma de ayudarlo de modo que le dé una defensa lógica. Sin embargo el propio David reflexionando en esa experiencia dijo lo contrario "enmudecí, no abrí mi boca porque tú lo hiciste" (Sal. 39: 9).

"Y del mismo modo coloco otro ejemplo, Job bendijo a Dios porque los enemigos mataron y robaron no con su permiso sino que expresamente había sido el Señor quien por su voluntad había dado y había quitado (Job 1:21). Nosotros reverentemente adoramos estos misterios que sobrepasan nuestra comprensión hasta que algún día en su presencia cara a cara podamos comprender todo lo que hemos visto como en un espejo, oscuramente. Cuando los hombres están actuando en contra de la voluntad de Dios, en realidad ellos están haciendo la voluntad de Dios. Así que de forma maravillosa e inefable ninguna cosa ocurre contrario a su voluntad, porque en realidad lo que es contrario, es su voluntad. Ninguna cosa sucede si él no lo permite y aquello que él permite no lo permite porque no quiera sino porque quiere. Y esto lo puede hacer porque es omnipotente y es capaz de sacar de lo malo algo bueno."

Reflexión.
Dios no tiene dos voluntades sino una misma. Eso es un consuelo y una bíblica y razonada explicación de lo que sucede con nuestros pecados y catástrofes, porque tanto desgracias como errores, equivocaciones, "meteduras de patas" "malos pasos", accidentes, enfermedades, pérdidas personales, económicas,  por su voluntad las encaminará para nuestro bien. Y como ha sido su voluntad, podemos pedirle misericordias. Siempre será el nombre de Jehová bendito y algún día reconoceremos su oculta y sabia providencia. Estaremos complacidos, satisfechos y sonrientes. Amén

martes, 26 de junio de 2012

El hombre de pecado y la humanidad política y pecaminosa


2 Tesalonicenses 2: 6-8
Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida”.

Quizás esta noche, mis hermanos, logremos aclarar un poco más en nuestro avance, de lo que significa el hombre de pecado o mejor dicho, hombre sin ley. Mi interpretación es una, hay otras, yo he escogido dentro de las que he leído la que me ha parecido más cuerda; y ojalá no sea errada, y con ella podáis ser edificados. Es admitida cualquier discrepancia o insatisfacción. Aquí vamos con el menor dogmatismo posible.

Lo mismo que el anticristo mencionado por Juan, el hombre sin ley ya está en acción (v. 6), con movimiento muy limitado porque en el v. 5 dice que se halla detenido por “algo”, no por “alguien”. Si ya estaba accionando en aquellos tiempos y aún no ha venido el Señor, quiere decir que aún sigue su operación. (La palabra que usa Pablo para decirnos “acción” es la que nos sirve para derivar, eficiencia, energía, poder). Lo cierto es que el “misterio de iniquidad” es un poder satánico, “dunámei” (v. 9). Si ahora se halla en acción, está en movimiento continuo, operando, trabajando, logrando sus propósitos y haciendo sus conquistas. Nacía, por decir, en aquellos tiempos el misterio de la iniquidad, ya hoy es adulto, anciano con dos días de Dios, quiero decir dos mil años, más experimentado, con más eficacia.

Con sus limitaciones forzosas, pero accionando, trabajando para su reino, para destruir la salvación, obstaculizar todo en la iglesia, para frenar el evangelismo, corromper la doctrina, adulterar la verdad, enfriar a los cristianos fervorosos, manchar a los santificados, anular a los consagrados,  matar la fe, quitar el entusiasmo de la iglesia, humillarla, destrozarla. No podemos olvidar amados, que tenemos un poder infernal operando contra nosotros, ángeles perversos al servicio del demonio que hacen su voluntad y atacan el cuerpo de Cristo por todas partes para desgarrarlo, para meter a su iglesia en la tumba. ¿Sabéis que el diablo se recrea al pensamiento de cavar nuestra tumba espiritual?

Ya está en acción, no hay que esperar que comience a moverse contra nosotros, ya lo está haciendo, no que vaya a llegar, ya ha llegado. Y ¿nos quedaremos nosotros con los brazos cruzados sin hacer nada? ¿O defendiéndonos simplemente? ¡No!, hay que combatirlo también. Predicando más fuerte, orando más, santificándonos más, reflejando con mayor brillo  la imagen de la gloria de  Dios en  nuestras vidas.

Pienso hermanos, que el misterio de iniquidad es un movimiento espiritual de poder satánico contra la iglesia y por ende el rechazo que tenemos que oponerle tiene que ser espiritual. Un movimiento de la misma categoría. No es activismo, no sólo aglomeración de gentes, sino acción espiritual, crecimiento espiritual, potencializar el hombre interior, fortalecimiento de la fe, de la esperanza. Una vigorización interna, en nuestra alma. No podremos cortarle el paso y frenar al movimiento de iniquidad contra la iglesia si no nos fortalecemos de ese modo y si no empleamos las armas de luz, las armas espirituales, las escogidas por el Señor y que  utiliza el Espíritu Santo. Los medios de combate tienen que ser los espirituales, no humanos, el fuego no debe ser “extraño”, la espada no debe ser otra que la jofaina corta, la del evangelio teológicamente correcto.

La causa que lo frena. Estoy de acuerdo con los que han comentado este texto diciendo que lo que detiene al hombre sin ley es por un lado el gobierno civil (en aquel tiempo el imperio romano como fuerza política organizada y el estado de hoy en día, que también se va corrompiendo) y por el otro el evangelio mismo. Si ellos están correctos, y yo no encuentro una explicación mejor, el asunto es muy serio. (No pienso que directamente el Espíritu Santo sea el que lo detiene, por el neutro que se utiliza en el griego, además la Tercera Persona estará en el mundo hasta que regrese el Señor, no hay ningún texto que nos diga que el Espíritu Santo abandonará a la iglesia. En Jn.14: 14 Jesús dijo que acompañaría a la iglesia para siempre. Es cierto que el apóstol no habla en plural como si existieran dos causas en vez de una que lo detuvieran, pero analicemos. ¿Es él un hombre sin ley? ¿No es el estado un poder político debidamente organizado con leyes en sus bases? ¿No es el hombre sin ley un opositor a las leyes de Cristo? Pablo ha enseñado en otros sitios que el oponerse al estado es resistir a Dios, y que esta organización es servidor de Dios para nuestro bien (Ro. 13:1-4).

Me imagino, no queriendo fantasear en ninguna manera, que el hombre de pecado intentará corromper el estado y el evangelio. Tratará de destruir la organización política que restringe su desenfreno o desafuero y lo mismo que las leyes del evangelio. Entonces, supongo, es una filosofía que da forma y deforma el pensamiento humano. Es una clase de hombre que ha de surgir en la sociedad.

Pero ¿cómo? Misteriosamente, secretamente, sin que los hombres que representan el orden y la moral lo detecten. Recordemos que la iniquidad es un misterio. Esto que a continuación leerán, si fuere cierta mi interpretación, no lo toméis como una profecía sino como una posibilidad abierta. Tiene que procurar destruir al estado, pero quizás no destruyendo la democracia porque todos inmediatamente lo detectarían, pero sí corrompiendo las leyes de la democracia. Hacer que la democracia acabe con el gobierno democrático, que la democracia se suicide. Logrando que las leyes no sean tanto injustas como inmorales y más que libres, concedan a los ciudadanos libertinaje. De ese modo el estado será quitado de en medio. La ciudadanía destruida. La corrupción mundial será espantosa. Los hombres “se casarán y se darán en casamiento, comiendo, bebiendo” sin ningún recato y todo eso será cubierto con un clima de violencia en la tierra. Cuando ese estado de cosas llegue al mundo, la venida de Cristo estará a las puertas.

¿No será así suplantado Dios por el hombre sin ley? ¿No estará el desenfreno y la ilegalidad entronada en el templo? Los derechos humanos, como el aborto, la droga, etc, los sagrados derechos humanos, serán venerados y adorados en lugar de Dios y tocarlos sería una especie de profanación. Inaceptable.
No hay dudas hermanos, que hacia allá nos dirigimos y quizás no dentro de cien ni de mil años los que vivan verán que el establecimiento de la democracia en el mundo lo que hizo fue preparar el camino para el hombre de pecado y el establecimiento de la maldad, el preámbulo de la disolución del mismo estado. Y entonces Cristo vendrá y la humanidad política y pecaminosa habrá concluido.

Nota: Esto lo escribí hace más de veinte años. Hoy en día en muchos países la unión entre personas del mismo sexo es legal y se le llama matrimonio; y más y más se aprueban leyes, que con excusa del pluralismo religioso se arrincona al cristianismo, con el predicho avance de la ciencia, dentro del proceso de la formación de un hombre secular y sin Dios y sin un concepto único de moralidad.


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