jueves, 26 de febrero de 2015

No cambian ni a un ratón

Juan 4.46-54

Jesús entonces le dijo: Si no veis señales y prodigios, no creeréis”. 

En realidad Jesús no quería que creyeran por señales pero aceptó esa clase de fe; los judíos siempre han pedido “poder” y los griegos sabiduría (1Co.1:22). Jesús por un tiempo ofreció esas credenciales para que creyeran en él (Jn.14:10-12), pero se disgustó con la incredulidad de los que ponían condición (Mt.17:17); el ideal de Jesús para obtener la fe es el conocimiento; la fe evangélica en ese sentido se halla más cerca de los griegos que de los judíos (2Co. 2:14; Flp.3: 8).  Sin que se deseche el poder de Dios, que los apóstoles usaron en sus giras. El evangelio estaba prosperando pero con señales y Jesús no quería eso. Los samaritanos no habían creído por señales (4:39) sino por un sermón. Los sermones sin contenido teológico no cambian ni a un ratón. 

jueves, 19 de febrero de 2015

No perdemos fácilmente nuestra vocación

Génesis 20.7
“Ahora pues, devuelve la mujer al marido, porque él es profeta y orará por ti, y vivirás”. 

¿Profeta? ¿Qué clase de profeta que para preservar su vida exponía su mujer al pecado? ¿Cómo es que Dios más bien no escondió la identidad de Abram y lo hubiera nombrado como un extranjero, un ovejero, un arameo,  pero no como uno de sus profetas? Uno dice, ¿qué clase de pastor es ese, que es conforme al corazón de Dios y  actuó así? ¿Qué clase de apóstol que negó al Señor tres veces? ¿Qué clase de misionero  es ese señor llamado Demas que se fue a Jerusalén y abandonó a sus compañeros? (Hch.13:13)  Abram es ante todo un hombre de fe como lo demuestran estos pocos datos históricos de sus peregrinaciones.  A Abram su fe le fue contada por justicia (Ro.4:9) y nació en su corazón antes que fuera circuncidado (Ro.4:12), y ambas son gracias otorgadas por Dios de modo que impulsado por ella fue capaz de preparar un viaje sin conocer su destino (He.11:8), y ni el grado de su fe, ni la circuncisión fue un reparo para que su profesión religiosa fuera probada, y quedara como un ejemplo doctrinal de salvación para el mundo entero (He.11:17). Y regresando a los problemas externos que tuvo que enfrentar su matrimonio cuando otro hombre quiso romperle la unión con Sara su mujer. Dios no se avergüenza fácilmente de nosotros y no perdemos nuestra vocación por un acto loco. A pesar de todo su vida de oración no se extingue y la eficacia de sus intersecciones permanecen en acción y Dios las escucha y concede vida por ellas.


No un doble del pastor anterior


Josué 1.16, 17
“Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés”.

Le dijeron: “Con tal que Dios esté contigo como estuvo con Moisés”. Son diversas las razones que la gente tiene para dar su apoyo a algún líder espiritual; hay quien ofrece sus tesoros, sus brazos y talentos, por simpatías, relación familiar, conveniencias. No debiera ser así. El pueblo le dijo a Josué que le respaldaría su ministerio con la única condición de que Dios estuviera con él. No porque fuera a hacer  lo mismo que Moisés hizo (eran distintos ministerios), sino porque el Señor lo había elegido para esa sustitución.
El pueblo había gustado y disfrutado un liderazgo dirigido por Dios y le pidieron a Josué que tuviera con Jehová exactamente la misma comunión que tuvo Moisés. No querían un sustituto que tuviera el mismo peso y medida, las mismas virtudes y defectos, que hiciera las mismas maravillas, no pidieron un doble de Moisés pero sí un hombre, quienquiera que fuera, que contara con la misma dirección divina hacia el futuro (3:7; 4:14).


Moisés carga hijos que no son suyos

Números 11.11-15
¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres?”. 

Me has dicho, "cuídalos con mucho cariño, no los trates por obligación, son difíciles de amar pero son los que te he dado para que los ames. Sopórtalos, instrúyelos, son mis ovejas Moisés, y así es como quiero que las cuides, con todo el corazón (Jn.21:16)”. Quizás serán muy pesados para Séfora, Gersón, Merari, pero no para el siervo de Dios. Moisés dijo, "yo no soy el padre de ellos, soy su líder, su pastor, pero ellos no son mis hijos". Dios le dijo, "trátalos como hijos porque son mis hijos". Las demandas de ellos son grandes, sus niñerías y malcriadeces son molestas (v.10), inconformidades; y quiso decir, "no soporto el carácter de este pueblo, hace sólo un año que los pastoreo y no los aguanto más". 

Mira como Moisés se queja con Dios, le pide que lo releve o le de muerte y sin embargo los pastoreó 40 años. Ni él mismo lo hubiera imaginado porque Dios siempre le proveyó las soluciones que nunca encontraba. Había otra solución que no era un relevo fresco y mejor, ni abandonar el rebaño, ni morirse, sino capacitación o dicho con otra palabra gracia; y aunque él no la conoció en el Pacto, la experimentó en su vida, como todos los patriarcas, y le llamó con el nombre “misericordia”. No es una substitución, Moisés, sino gracia porque para esta obra “¿quién es suficiente?” (2Co.2:16).


jueves, 12 de febrero de 2015

Mientras vas orando vas cambiando

Lucas 9:28-36
"Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su ropa se hizo blanca y resplandeciente. Y he aquí, dos hombres hablaban con El, los cuales eran Moisés y Elías". 

Quizás esta visión les fuera concedida para animarlos en la persecución para que vieran su gloria, confirmaran quién era Jesús; fueron confirmados en la verdad del evangelio y no temerían a la muerte. Mientras oraban ellos mismos iban cambiando y se les acercaba la Biblia personalmente de modo resplandeciente. También la experiencia tiene que ver con la pregunta que hizo Jesús sobre lo que la gente opinaba de él y la respuesta de Pedro que era el Hijo del Dios Viviente, cuya declaración se convertiría en la roca principal de la iglesia. Creo que esto último es más acertado. Se sabe que el dúo celestial hablaba sobre “la partida a Jerusalén” o sea la cruz. Y el hecho de quienes son ellos delata que la visión tiene como mira a los judíos, la exégesis de la ley y los profetas y por supuesto la predicación bíblicaComo ya he mencionado, en conjunto es una experiencia con la Biblia. El Padre dijo "a él oíd". Por el contexto: entregarse a él; y por los mensajeros: Es el mejor y más grande Maestro.


Como una nota devocional siento, que mientras oramos en la presencia de la gloria del Señor algo siempre tiene que cambiar en nosotros y de terrenal y limitado volverse celestial e infinito. Mientras más oremos más transformaciones tendremos, la apariencia triste será cosa del pasado, la culpa quedará  eliminada y la vergüenza sustituida por regocijo de haber sido perdonados y restablecidos. El principal beneficio del acto de la oración es el cambio que en uno mismo ella produce. Casi en ningún otro acto religioso, no excluyendo la predicación, hay tanta presencia del Espíritu Santo y Palabra de Dios como en la oración. Si somos cristianos responsables con nosotros mismos y con aquello que nos ha encomendado el Señor, abramos bien los oídos y que penetren estas verdades en ellos, hasta el fondo del corazón cuando se exhalen todos los suspiros, que mientras se ora se van cambiando las cosas, se miran distintas, se habla distinto porque se siente la bondad de Dios cambiándonos, y en el mundo adquirimos más de la apariencia del otro que de este.

viernes, 6 de febrero de 2015

La tentación aporta experiencia pero no fortaleza

Lucas 4:14, 15

“Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de Él se divulgaron por toda aquella comarca”. 

Las tentaciones no lo debilitaron espiritualmente porque triunfó sobre ellas. Tampoco lo fortalecieron. No dice que ellas lo hicieron fuerte; quien lo hizo fuerte fue el Espíritu de Dios. El Espíritu Santo es el verdadero triunfador en nuestras tentaciones, por medio de él recibimos fuerzas para decir que no y él nos recuerda todo lo que Jesús nos ha dicho y nos conduce a toda verdad. Los tentaciones lo que aportan es experiencia, conocimiento, pero no fortaleza; y la experiencia sirve para algo pero no es suficiente para rechazarlas; por eso las tentaciones con las cuales el diablo seduce a los hombres son las mismas desde el principio del mundo. Una y otra vez tenemos que pedirle perdón a Dios por pecados que ya nos había perdonado. Y lo más que aprendemos de ellas es a decir que no; y si por la Biblia, reforzada nuestra decisión para decir que no, triunfamos. Jesús enseñó en aquella comarca y era glorificado por todos. Los mejores maestros son los que conocen por experiencia lo que es una tentación y el valor de la Biblia en ese momento. Si la experiencia es santificada por el Espíritu Santo, es de gran valor en la enseñanza del pueblo. El maestro cristiano es un mejor maestro después de sus victorias espirituales. 

jueves, 5 de febrero de 2015

Y qué tal si usa velo en la iglesia y manda en la casa

1Corintios 11:1-16
“Porque si la mujer no se cubre la cabeza, que también se corte el cabello; pero si es deshonroso para la mujer cortarse el cabello, o raparse, que se cubra”. 

Dentro de los orientales el uso del velo se relacionaba a la autoridad del hombre y a la sujeción de la mujer, especialmente en público, en la sociedad. Actualmente se mira entre ellos lo mismo, sus caras no están abiertas y sólo se le pueden ver los ojos negros. Sin embargo ese lenguaje simbólico no decía nada a los occidentales y a las mujeres griegas y romanas que no usaban velo en público ni mostraban de ese modo la sujeción al varón. La iglesia greco- romana oriental (judía y griega) presentaba conflictos en la adoración por la forma en que las hermanas venían a los cultos. Pablo razonó como judío, no como griego y pidió que las mujeres se cubrieran. Eso equivalía a imponer una costumbre judía a hermanas griegas. Pablo no dejó el uso del velo como un asunto opcional a la conciencia de cada cual como lo hizo en relación con los días de reposo y las comidas traídas de los templos paganos. ¿Por qué? (1) es una regulación pública que los desunía en la adoración (2) eran las mujeres griegas más que las judías las que provocaban desórdenes (3) quizás era mayor el número de mujeres judías que griegas y éstas sólo de origen (4) como dice Calvino, la falta de velo y el cabello suelto resultaban en sensualidad, impropia en los cultos. De todos modos, hermano, en nuestro caso el principio de autoridad del hombre sobre la mujer, o el de igualdad, no peligra porque las hermanas no usen velo y ¿por qué adoptar una costumbre que no es más que costumbre? Hombre actual, si la mujer usa o no velo no te da ni te quita autoridad, es anodino. Y si ella usa velo y pantalones, ¿te quitan autoridad? Y ¿en qué se percibe menos decoro, en un vestido cortísimo mucho más arriba de las rodillas o un pantalón si se pega demasiado a los contornos? Y haciendo una pregunta atrevida, ¿qué pasa si una mujer usa velo en la iglesia y manda en casa? Sería  beneficioso hacer una encuesta.