jueves, 19 de febrero de 2015

No un doble del pastor anterior


Josué 1.16, 17
“Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés”.

Le dijeron: “Con tal que Dios esté contigo como estuvo con Moisés”. Son diversas las razones que la gente tiene para dar su apoyo a algún líder espiritual; hay quien ofrece sus tesoros, sus brazos y talentos, por simpatías, relación familiar, conveniencias. No debiera ser así. El pueblo le dijo a Josué que le respaldaría su ministerio con la única condición de que Dios estuviera con él. No porque fuera a hacer  lo mismo que Moisés hizo (eran distintos ministerios), sino porque el Señor lo había elegido para esa sustitución.
El pueblo había gustado y disfrutado un liderazgo dirigido por Dios y le pidieron a Josué que tuviera con Jehová exactamente la misma comunión que tuvo Moisés. No querían un sustituto que tuviera el mismo peso y medida, las mismas virtudes y defectos, que hiciera las mismas maravillas, no pidieron un doble de Moisés pero sí un hombre, quienquiera que fuera, que contara con la misma dirección divina hacia el futuro (3:7; 4:14).