sábado, 13 de septiembre de 2014

Biblias y Nuevos Testamentos con letras en rojo


Juan 5.19-23
"Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió".

Jesús y el evangelista concuerdan que al Hijo se le debe honrar como al Padre (Dios); todo este texto hasta el final del capítulo su énfasis consiste en que las obras que Jesús hacía eran de origen divino y que probaban su autenticidad apostólica, en el sentido de que había sido enviado por el Padre. Cuando dice que el Hijo hace todo lo que “ve hacer al Padre” (v.19) está pensado en un Hijo por naturaleza, esencialmente, como nuestros hijos son tan humanos como nosotros, él es tan divino como su Padre.

No obstante sus palabras enfatizan su autenticidad vocacional más.  Si fueran palabras dichas por el evangelista, en el NT, particularmente en el evangelio de Juan se ve con mucho interés cómo la palabra apostólica es recibida por la iglesia como la de Jesús; la iglesia no exigía que se le dijera palabra por palabra lo que él había dicho, las palabras del Señor juntas con las doctrinas de los apóstoles formaban el evangelio; el evangelio no necesariamente tenía que ser únicamente las palabras de Jesús sino su interpretación y aplicación. Por eso no es conveniente confiar en esos NT que por cuestiones comerciales más que espirituales destacan las palabras dichas por Jesús en color rojo, azul, amarillo,  u otro.  ¿Qué invento comercial es eso? La intención, supondría podría ser sana pero la distinción es inconveniente. ¿No vemos que este mismo evangelio de Juan a veces uno no sabe cuándo son palabras de Jesús y cuando del evangelista? Son inseparables. Con el tiempo los comentarios aunque ingenuos podrían formar parte del texto sagrado, como ha ocurrido.

Volviendo al asunto de la distinción entre lo que dijo Jesús y lo que comenta el evangelista. ¿Entonces eso es palabra de Dios y lo otro no? Pablo se refiere a sus predicaciones como mi evangelio (Ro.2:16). Lo que he hecho es tener comentarios bíblicos en mi computadora (ordenador) y en papel; y si alguien quiere comprar una Biblia que la compre con un ancho margen para que le haga sus notas y oraciones personales, pero no pague la impresión de ellas juntas. Yo lo he hecho con varias de ellas.