miércoles, 13 de marzo de 2013

Evangélicos teológicamente vacíos


(Síntesis del libro "Cristianismo sin Cristo" de Michael Horton, pags. 19-21).

"La mayoría de los americanos creen en Dios, afirman que Jesucristo es en cierto sentido divino, y creen que la Biblia es la palabra de Dios. Una encuesta evangélica realizada por la agencia George Barna encontró que el 86% de los adultos americanos describen su religiosa orientación como cristiana, mientras que sólo el 6% se describe como ateo o agnóstico. Juzgando por este comercial, político, y publicitario éxito, el movimiento evangélico parece sentirse muy complacido. ¿Pero eso significa realmente que sean cristianos?

“Estoy haciendo esta pregunta no de una forma sospechosa o simplemente para provocar una reacción. Mi interés es que nos estamos acercando peligrosamente a una posición donde la Biblia dentro del pueblo americano es considerada como "relevante" pero en sentido general es largamente irrelevante; Dios es usado como un recurso personal más bien que con interés de conocerlo, adorarlo y confiar; Jesucristo es un entrenador que lleva a cabo un buen plan en el juego para obtener la victoria más bien que un salvador quien ya ha hecho eso por nosotros; la salvación es más un asunto de tener una buena vida ahora y ser salvado del juicio de Dios algún día; y el Espíritu Santo es como un toma corriente donde uno puede enchufarse para obtener el poder que necesita para todo lo que quiera tener y ser.

"Estamos aceptando la interrupción, y la desorientación de las buenas nuevas del cielo para recibir la banalidad de la satisfacción de nuestras inmediatas necesidades, y hacemos caso de Dios en el sentido que es lo mismo que hace un comprador que va al mercado para abastecerse con la felicidad como entretenimiento, la salvación en el sentido de recibir tratamiento terapéutico y la misión pragmática de la vida que se mide solamente en términos de números (y de dinero).

"El argumento mío en este libro no es que el movimiento evangélico se ha convertido en algo teológicamente liberal sino que se ha convertido indudablemente en algo teológicamente vacío".