miércoles, 5 de noviembre de 2014

La excepcional piedad de Jesús

Hebreos 5:7-10
"Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente". 

Este texto debe interpretarse de acuerdo a la intención pastoral de su autor, que es animar a sus lectores a ser fieles en la persecución e incluso ofrecerse a la muerte por la obediencia al evangelio; a presentar una profesión "cristiana". Cristo muestra aquí su profesión "cristiana", es un ejemplo para ellos, presentándose a Dios para hacer su voluntad aunque viniera la muerte.  El espíritu de Hebreos es llamar a los hermanos a la fidelidad a la palabra de Dios, el sometimiento reverente (temor piadoso, gr. La palabra también significa "buena alabanza". La mejor alabanza a Dios es por temor reverente someterse a los sufrimientos que conlleven hacer su voluntad, deseos y propósito).

Entrando en detalles. El secreto del éxito del Salvador, el eje central desde donde partió toda la fuerza que lo condujo a ser el arquitecto de "eterna salvación" y sumo sacerdote para siempre. ¿Cuál? Su piedad. En el terrible momento de tentación su piedad fue la que respondió, su genuina vida piadosa que accedió someterse por entero a la voluntad de Dios. Y ¿qué es esa piedad? El significado más alejado es la traducción del texto, "temor reverente", es más bien, "su sujeción reverente" o "alabanza con temor". Estas son definiciones más exactas.

La piedad es algo que tiene que ver con la vida, con la posición que se asume ante la ley de Dios en cualquier situación, que culmina con someterse a ella y con la alabanza de Dios. Su piedad fue probada muchas veces por la tentación pero no accedió al pecado (2:18). Jesús vivió cada una de las experiencias que podamos tener y así se convirtió en el total ejemplo de nuestra salvación, por eso se nos pide que lo miremos y actuemos como él lo hizo (12:2,3). Jesús cuando tuvo el sufrimiento enfrente no dio un paso atrás, actuó como un hombre piadoso, como ungido por el Espíritu Santo, determinado a renunciar al último pedacito de su yo para hacer lo que Dios deseaba; así el hombre Jesús, el sumo sacerdote hombre, el mediador hombre, conquistó con su vida, eterna salvación para los que le obedecen. Oh amado, revisa tu concepto de piedad y de vida cristiana, de lo que es la salvación.

Aprender la obediencia y ser "perfeccionado" son palabras que más bien se sacan del ejemplo de Jesús no de su naturaleza perfecta por naturaleza; en beneficio de la vida de fidelidad de aquellos débiles hermanos hebreos. La idea es que fue un sacrificio y un sacerdote perfectos y tiene que ver con su función, con la obra que llevó a cabo y pudo piadosamente decir "consumado es".