domingo, 13 de enero de 2013

Por qué Herodes tuvo lombrices

Hechos 12:20-23
20 Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo ante él, y sobornado Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey. 21 Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. 22 Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! 23 Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos”.

Este fue el último pecado de Herodes antes que lo atacara el juicio divino. Como ya he dicho, dice Josefo que su vientre se llenó de lombrices que le producían un dolor espantoso y que su cuerpo se iba pudriendo poco a poco, siendo literalmente, un cadáver viviente. El último pecado de este hombre antes de herirlo Dios fue robarle a él su gloria. Siempre hay un pecado que es el último que se comete antes del juicio de Dios y con él se colma la medida para ser enjuiciado (1Te. 2:16).

Desde antiguo aprendemos eso, que el pecado es cumulativo, que Dios no castiga a una persona inmediatamente que comete su acto malo sino que lo deja sin castigo hasta que el monto de sus pecados haya aumentado en número y en intensidad, que la corrupción se halla generalizado y vea que cualquiera otra extensión de misericordia sea en vano, entonces su pecado alcanzó el colmo (Ge 15:16). Durante el tiempo anterior la persona se halla en un estado de permisión, peca y nada le pasa, no es castigado por ello sino que su juicio está pendiente.

Ese período es un tiempo de misericordia por un lado porque da oportunidad para abandonar los pecados y arrepentirse y es un tiempo de justicia diferida, cuando el castigo es pospuesto pero no cancelado, sólo que queda pendiente, pero que de por sí mismo se vuelve una justicia cumulativa porque la persona "atesora" para sí misma ira para el juicio de Dios (Ro. 2:5) (la palabra en griego también significa amasar, acumular, reservar). Herodes mató a los pobres guardas inocentes que no ayudaron a escapar a Pedro y también asesinó a Jacobo el hermano de Juan y se proponía hacer lo mismo con Pedro si Dios no interviene. Aunque no puedas garantizar que tu último pecado sea el final, porque para eso tendrías que morir, sí puedes decidir que sea el último sin arrepentimiento y sin perdón, antes que como Herodes te llenes de lombrices.