miércoles, 9 de enero de 2013

Diezman y ayunan, con niveles bajos de vida espiritual



Mateo 9: 14
"Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces y tus discípulos no ayunan?". 

Uno puede ayunar pocas veces o casi nunca, pero tiene que orar mucho, sin cesar, y andar humildemente ante Dios. Ese ayuno le agrada (Isa. 58: 6,7). Con las dos ilustraciones puestas parece dejar ver que el ayuno desaparecería, o se usaría en situaciones especiales. Pablo lo practicó (Hch. 14:23; 2Co. 6:5; 11:27), pero no aparece dentro de sus enseñanzas a las iglesias gentiles. Está más unido al arrepentimiento de Juan que a la fe en Jesús, más a Moisés que al Cordero de Dios.

Aparte que el ayuno sirve para molestar el cuerpo y doblegarlo a servidumbre, es parecido al diezmo y las dietas alimentarias, siempre y cuando no se constituyan en obras para ganar méritos, son buenas, porque como una obra de la ley, visto que los fariseos diezmaban y ayunaban, y seguían teniendo niveles muy bajos de vida espiritual. Con todo y con todo el ayuno del mundo, y ser los mejores y más estrictos diezmadores de la iglesia, pudiera ser clasificados espiritualmente su testimonio, como insatisfactorio. Se ha visto, todo el mundo lo sabe, que el cargo eclesiástico no es sinónimo de la gracia de Dios, y que es horrible como dijo Spurgeon, que un hombre sea superior encargo e inferior en alma.