jueves, 10 de enero de 2013

Las oraciones son más seguras que una carta en el correo

Hechos 10: 4
"Tus oraciones y limosnas han ascendido como memorial delante de Dios".

¡Oh creyente!, ¿has perdido tu confianza en la oración? Lee todo lo que se le dijo a Cornelio. ¿Crees que porque has pedido y no te han respondido se debe a que tus oraciones no son escuchadas o que no tienes importancia para Dios? ¿Has sido tentado a decirte: "De nada ha valido mi piedad si Él no me escucha". Es cierto que aún no tienes lo que pediste, pero puedes estar seguro que tus oraciones han subido, no se han quedado flotando en el aire. Han llegado al cielo, han entrado a los oídos del Señor (Sgo. 5: 4).

Puedes creer que tu oración llega con más seguridad a su Destinatario Celestial, que cualquier carta que vaya por el correo nacional. En cuanto a tus limosnas o tu justicia (v. 35), también han subido. Y nota que no hay olvido alguno, ni de lo uno ni de lo otro porque se habla de que lo hacen para "memoria" (De ahí proviene la palabra recordatorio, récord). Siempre serán recordadas. ¿Nunca te ha contestado Dios alguna oración que tú olvidaste que hiciste? Quizás, hermano, lo que tienes que hacer es activar tu confianza en la memoria de Dios; él jamás olvida algo (Ex 2.24, 25; Lc.23.42); y es un buen Destinatario de nuestras cartas, o actualizando, de nuestros correos hablados.