miércoles, 9 de enero de 2013

El destino del Medio Oriente, Europa y África



Génesis 9:18-28
“Y bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda. Y Cam, padre de Canaán vino la desnudez de su padre y se lo contó a sus hermanos que estaban afuera. Maldito sea Canaán; siervo de siervos será para sus hermanos”.

He pensado, en primer lugar, en el propósito que pudiera haber tenido Moisés al copiar este incidente en su libro, para justificar, sino para explicar la maldición de Dios sobre las naciones de Canaán; por esto y por todo lo que sigue Moisés se distingue como un gran historiador; esa "explicación" del origen de la maldición divina sobre estos pueblos parece desproporcional entre la falta cometida y el castigo impuesto. Uno puede entender la muerte de Adán y Eva por un pequeño pecado contra Dios, contra su santidad, pero ¿por un pecado de burla, murmuración, contra el mal testimonio de un padre borracho, justifica tan severa pena? Esa "profecía" aparentemente no brota porque haya venido el Espíritu Santo sobre este padre sino de su cólera, de su ira contra su hijo, una condena mosaica a la desnudez (3:7,21).

Sin lugar a dudas a juicio humano es excesivo que por esta razón que él le marque su destino, cuando lo que pudo dañar el futuro de Canaán fue el mal ejemplo que Noé le dio a él, quizás la clase de trato que a partir de entonces el hijo recibió. Los padres tienen que cuidarse de las palabras que les dicen a los hijos y de la conducta que les presenten que influyan en el futuro y destino de ellos. Esencialmente los descendientes de Canaán fueron maldecidos por la conducta de ellos no por este incidente doméstico que parece explicar males nacionales tan grandes.

Pero tengo otra explicación que tiene que ver con quién es Canaán. Para explicar sencillamente la maldición sobre los cananitas; observa que no fue por pecados grandes como el homicidio sino por su desvergüenza y por ser de espíritu malo. Fue maldecido por lo que era tanto como por lo que hizo. La maldición que le impone es su servidumbre social, sería un pueblo explotado por los otros pueblos. Cuando Moisés avanza sobre Canaán conoce ya el destino de aquellas naciones; y más que una guerra de conquista sería el cumplimiento de una profecía.

Mucha importancia debemos darles a los pecados pequeños en la familia, a la vulgaridad, la inmoralidad, en la casa. Cuidado con libertades pecaminosas dentro de la casa. En estas palabras sencillas se ha echado el destino del Medio Oriente, Europa y África. La redención de esos pueblos es por medio del evangelio de Jesucristo que cambia el espíritu y el destino de ellos, con la gracia de Uno que es más que Noé en este lugar.