martes, 15 de enero de 2013

El cristianismo es la forma más completa de monoteísmo que existe


(Continuación)
Hechos 14:8-18
Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, 10 dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo. 11 Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros. 12 Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que llevaba la palabra. 13 Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios. 14 Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces 15 y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay. 16 En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; 17 si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. 18 Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio”.

Los misioneros no se limitaron a mostrar sólo el poder de Dios sino también a la enseñanza del evangelio, negándoles veracidad a la teología de ellos. Les pidieron que se convirtieran al único Dios porque estaban en turno de salvación, habiendo ya pasado el tiempo en que Dios no intervenía para nada en la cultura de ellos dejándolos obrar y pensar como les parecía. Había llegado la hora de la salvación por medio de la fe en Cristo, de la palabra de salvación acompañada por gracia, y no solamente como antaño por medio de prosperidad agrícola. La mejora económica no era una señal de salvación. Ahora sí lo era. Es una señal de abandono espiritual por parte de Dios cuando deja que las naciones se vuelvan “libres pensadoras” y prescindan totalmente de su voluntad, entregándolos a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen (Ro.1:28).

Por añadidura, les predicaron un sermón sugerido por la situación que brotó. Directamente les rechazaron el politeísmo, negando que alguno de esos personajes inventados por los poetas tuviera alguna realidad y se le debiera alguna cosa en la creación, porque nada tenían ellos que ver con la naturaleza, ya que eran sólo ideas e imaginaciones de hombres. En cambio existía una sola realidad, un Dios único, histórico, el YO SOY de los hebreos, el Padre del Señor Jesús, de quien proceden todas las cosas (1Co. 8:6). Les instruyeron acerca del monoteísmo como verdad religiosa y de la misericordia de Dios, proveyendo lluvia y sustento para todo el mundo independiente de que los hombres hayan "cambiado la gloria del Dios incorruptible en semejanza de bestias, animales, reptiles..." (Ro.1:23,24).

O sea, les dejaron saber que Júpiter y Mercurio no eran Dios, y que toda la creación y sustento del universo estaban a cargo de uno y solo Señor. Y se cree muy bien que algunos renunciaron a los mitos y aceptaron la realidad de un solo Ser Supremo, Jehová, convirtiéndose no en judíos sino al cristianismo trinitario que es la forma más completa de monoteísmo que existe.