miércoles, 2 de enero de 2013

Es mejor la Biblia que los signos del Zodiaco


Mateo 2: 11
“Y entrando en la casa vieron al niño con su madre María, y postrándosele adoraron”. 

Voy a mezclar un poco de imaginación e historia para aplicación y actualización del viaje de los magos. Sobre los dones leemos en Isaías 60: 6; fueron cosas que podrían usar con él. Dinero y perfumes. Y ¿qué se llevaron estos hombres? Lo que se llevaron no lo compraron con dinero. Se llevaron importancia porque toda Jerusalén supo de ellos. Los entrevistaron los principales diarios y las estaciones de televisión. Se llevaron relaciones no buenas pero importantes, políticas, religiosas y culturales porque fueron llevados a la presencia del rey. Conocieron a todos los principales sacerdotes de la ciudad, supuestamente a los hombres más santos del momento, los mejores líderes espirituales del mundo, y a los hombres más cultos. 

Y por primera vez entraron en contacto con la Biblia, algo más seguro que la astrología, que los signos de zodíaco, y se dieron cuenta que la ciencia termina allí, y que cuando la ciencia pasa por ella es de nuevo encontrada sobre Jesús, sin conflicto alguno, pero en ese recorrido por dentro de la Palabra de Dios, ella debe apagarse y tomar su lugar el Espíritu Santo, aprendieron muchas cosas de los políticos, que por sucio que sean los políticos y si se convierten en una amenaza para Jesús, al final serán burlados y él no caerá en sus manos, que no  hay que preocuparse por los ataques de la sociedad contra el Señor, que la sociedad y la cultura no son invencibles

Que la iglesia puede seguir siendo ingenua e ignorando la política, que eso no es ningún problema porque mejor informado de las intenciones de los políticos contra la iglesia está Dios, no hay otro político mejor que él, Soberano, Santo, Respetuoso, y que los adoradores deben ser dirigidos por la revelación y nunca caerán en sus manos. Aprendieron a desconfiar de las declaraciones religiosas de ciertos políticos que prometen ser creyentes convencidos y dispuestos a adorar cuando lo que están queriendo es un canje, algo de la iglesia, engañarla. 

Y por encima de todo se llevaron con ellos algo más, otro camino, que quiere decir un territorio nuevo, un camino de progreso, de otra vida, nuevas experiencias para desarrollar, eran otros hombres distintos los que regresaban porque lo hacían “por otro camino” (v. 12), por donde Dios los mandaba, un camino sin horóscopos, sin la necesidad de telescopios, y sin política. Nuevo carácter, nuevo corazón. Todo eso se llevaron a cammio del viaje.

sobre ello, conocimientos sagrados, el de la familia de Jesús, José y María, conocer aquel hombre justo que no infamaba a las mujeres, y que tenerlo como amigo no tenía precio, conocer a aquella mujer humilde que se veía que tenía la sombra del Espíritu Santo sobre ella y tampoco tenía precio, y que les podían abrir sus tesoros a ellos porque era gente confiable y lo usarían para el viaje a Egipto a favor de Jesús. Aprendieron que el dinero sería administrado por ellos, se les daba el dinero pero no se les adoraba. Se adoraba a Jesús (gr. besar), el viaje se hace por él y los cambios que hagan en sus vidas han de ser por él, con todo respeto, no por la bendita y sagrada familia sino el bebé.