jueves, 24 de enero de 2013

Los ángeles andan más por la tierra que volando


Génesis 32:1,2
“1Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios. 2Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim”.

“Dos campamentos o dos ejércitos”. Unos rabinos piensan que se trata de la familia de Jacob y de los ángeles, pero otros con más estudios ven que son dos ejércitos angelicales, uno por un lado y otro por el otro, o uno delante y otro detrás. Cerca de ese sitio después se menciona una ciudad como Mahanaim (Jos.21:38; Cant.6:13) y la poesía salomónica menciona eso (Gill).  Parece como si por sus experiencias hubiera pensado que los ángeles andaban más por la tierra que volando por el cielo; creo que debiera ser así, que en vez de estar perpetuamente cantando, están siempre sirviendo a la providencia entre los pobres e ingratos humanos (He.2:14).

Pues entonces esos espíritus purísimos caminan más entre casas y automóviles que saltando de una nube para la otra. Buscando y cuidando los elegidos para que reciban fortaleza y protección de parte de Aquel que se los ordenó, secando con un pañuelo de amor sus grandes gotas y trayendo algún Simón para los ayude con la cruz. Y no porque uno sólo no sea suficiente sino que hacen falta miles, varios campamentos, porque los opositores, también incorpóreos, abren las puertas del hades y salen para combatirlos. De eso parece que se encarga Miguel (Da.10:13). 

Y no andaba cantando en la gloria, ni conduciendo carros de fuego; ni tampoco aquel anónimo con su espada desenvainada que vio una borrica, sino para impedirle a un hombre torpe su equivocado camino (Mum.22:23).