viernes, 31 de mayo de 2013

¿Debe Israel devolver tierra a los palestinos?

Jueces11:12-28
“El rey de los amonitas respondió a los mensajeros de Jefté: Por cuanto Israel tomó mi tierra, cuando subió de Egipto, desde Arnón hasta Jaboc y el Jordán; ahora, pues, devuélvela en paz”. 

El v.13 parece oír la voz de los árabes palestinos a Israel. El v.26 suena como un argumento histórico hecho por el actual Israel a los nómadas habitantes de la tierra. Cuando Israel ha estado habitando por trescientos años a Hesbón y sus aldeas, a Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que están en el territorio de Arnón, ¿por qué no las habéis recobrado en ese tiempo?”. ¿Qué razones da para no devolver la tierra? Una sola: Dios,  y con esa sola razón piensa que no ha pecado contra los amonitas, “Así que, yo nada he pecado contra ti, mas tú haces mal conmigo peleando contra mí. Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amón.”  (v. 27). ¿Mantiene todavía Israel el derecho divino sobre la tierra y no tiene que devolver los territorios ocupados a los árabes? ¿Es necesario que todavía Israel exista como estado político para que los planes de Dios se cumplan? Otro asunto. ¿En estos tiempos después de Cristo, es más válido el argumento teológico que los derechos humanos?  israel ha devuelto tierras, no como los palestinos quisieran, ni como la seguridad de Israel se lo permitiría.

Nadie en el mundo se conformaría con las razones de Israel como no lo hizo el rey amonita, “Mas el rey de los hijos de Amón no atendió a las razones que Jefté le envió” (v.28). (Quizás el número 300 se refiera a la "ciudades", v.26; o puede ser una pequeña glosa accidentalmente situada en ese punto, (Broadman Commentary). Los amoritas tomaron de los amonitas la tierra que Israel les quitó. Si el pecado (el dios Quemos) les da victoria, y tú se lo quitas, eso es tuyo. No es el verdadero dueño de nada si lo toma con pecados. El argumento teológico no es aceptable en tiempos modernos, tampoco Israel suele usarlo, y su respuesta sería, “tomamos la tierra por conquista y la retenemos por la fuerza”. Oramos para que todo Israel un día diga, “bendito el que viene en el nombre del Señor” (Ro.11:26).