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sábado, 21 de septiembre de 2013

Un rincón para orar, una Biblia, un himnario y un par de horas


1 Samuel 28: 3-7
“Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos. Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”. 

¿Qué propósito tuvo entonces para limpiar la tierra de adivinos y hechiceros? Eso no pudo ser llamado una reforma espiritual porque no la siguió una campaña de instrucción teológica, fue más bien una medida política por causa de Samuel. Pero no se puede confiar mucho en las reformas políticas favorables a la iglesia; para que permanezcan deben ser seguidas por una gran actividad bíblica por parte de ella. Mira a un hombre que combate un pecado que no odia, que se pone sin convicciones al lado de una causa justa. Dime, tú qué combates el pecado ¿lo aborreces? Tú qué has destruido el mal ¿volverás a edificarlo? (Ga. 2: 18). 

Señor, danos gracia para aborrecer el mal que combatimos y no vuelva nuestra alma nunca más al vómito que echó; cambia nuestra naturaleza. Son los santos genuinos los que combaten bien el pecado; el principio de santidad es el inicio de la evangelización; tenemos que comenzar con este consejo, "médico cúrate a ti mismo"; el inicio de la preparación para evangelizar es la santificación propia no la preparación académica; más que un "taller" de entrenamiento lo que necesitamos es un rincón para orar, una Biblia, un himnario y un par de horas. ¿Cómo podemos darle muerte, como se nos pide, a lo que amamos? Siempre hallaremos razones, como Saúl, para dejarlo vivo (1 Sa. 15: 14; Col. 3: 5). Cuando Jesús escogió a sus discípulos les exigió primero que estuvieran a su lado y del calor, del celo, del Espíritu suyo, tomaran y salieran a predicar. Nunca envió a ninguno que no viviera cerca de él (Mr. 3: 14).

viernes, 20 de septiembre de 2013

El currículo del pastor del salmo veintitrés



1Samuel 16: 16-19
“He visto a un hijo de Isaí en Belén que sabe tocar y es prudente en palabras”. 

Este fue el tipo de currículo de David que llegó a Saúl y nota que tiene otras cualidades que no son por las cuales se les da el empleo, músico, porque fue un músico lo que andaban buscando que tocara bien, pero el que van a traer tiene mucho más que eso y mejor, físicamente está bien y entrenado para la guerra, además de muy valiente, por otra parte no tiene problema con lo que oye y en lo que dice porque es prudente “en palabras” (en alguna cosa). Dios le ha dado una buena apariencia física que adornaría bien la comitiva real y sobre lo que se ha dicho se nota que lo acompaña Dios. Pero este currículo no lo envió David solicitando la plaza sino que fue su testimonio, una persona que lo conocía, lo cual es superior a lo que uno escribe de sí mismo que pudiera ser cierto o exagerado, o parcial, porque ¿quién conocerá sus propios errores?(Sal. 19: 12). 

Si David hubiera enviado su currículo hubiera incluido los vv.33-37 y un manojo de salmos, que dicho sea de paso no lo revelan como un hombre valiente ni tampoco como un santo sino como un cantor, o uno que le pone música a sus oraciones, y nadie si desea un empleo menciona sus debilidades a no ser que se llame Pablo que nunca escribió una carta de recomendación para sí mismo  (2 Co. 3: 1-3), y lo que dice de sí no fue para que lo nombraran ministro de alguna iglesia sino para defender su testimonio (2 Co. 11: 21-33). 

Nuestro Señor pocas veces dio testimonio de sí mismo (Jn. 5: 31; 8: 13-18). Es un riesgo elegir a un músico sólo porque canta bien o sabe tocar el arpa, el piano o la guitarra, o a un pastor porque sabe predicar, ¿y las otras cosas que rodean a su función?  Saúl fue quien trajo a David, ungido por Dios, y luego fue su enemigo porque sus éxitos eran muchos y pensaba que le quitaría su lugar, y no sólo quería destituirlo, lo cual nunca pudo, sino matarlo. Y la culpa no fue del que vino sino del que lo trajo. Este es el currículo del pastor del salmo veintitrés.

Dios busca un corazón como el de él



1 Samuel 16:11,12
Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es”. 

“Úngele porque éste es”. David no estaba en el lugar adecuado ni en el momento adecuado, entonces ese dicho siempre no es cierto; cuando Dios quiere algo o a alguien lo trae, lo pone. Las oportunidades no se presentan, Dios  las pone, no vienen por sí solas, él las crea. De estas preguntas, ¿qué quieres que haga, Señor? ¿Qué deseas de mí? ¿Dónde quieres que esté? Y ¿qué quieres que yo sea?, la última es la más importante. Dios lo escogió no exactamente por lo que podía hacer con él sino por lo que ya era, había cultivado su corazón tanto que ya el de los dos se parecían, pensaban iguales y sentían iguales, él quería ser como Dios y a eso es que se refiere, y lo había logrado (2:35). No siempre pudo lograrlo. ¡Ay, Betsabé y Urías el heteo! Sólo en lo “tocante” a ellos no fue semejante a Dios (1Re.15:5).

Dónde se nota la reprobación de Dios, Dios no pide disculpas



1 Samuel 15: 35
Se fue luego Samuel a Ramá, y Saúl subió a su casa en Gabaa de Saúl. Y nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y Samuel lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel”. 

"Jehová se arrepentía". ¿Decía: "I'm sorry (lo siento) me equivoqué, no debí haberlo hecho, es mi falta, perdónenme por haberles puesto un rey que no sirve"? No. Dios no les dio lo que él quiso sino lo que ellos querían. Dios se lamentaba que hubieran pedido un sustituto y que éste con posibilidad no les hubiera aprovechado. Quiere decir que Dios sentía lo mismo que ellos, que estaban ambos decepcionados de Saúl pero que aún así no habría cambio de gobierno por mucho tiempo. Reinó como desechado por Dios por 40 años, y en ese tiempo también fue ayudado por Dios. La reprobación divina no se le nota en su cargo sino en su modo de vida (como en la vida de Saúl, llena de celos y envidias),  no en sus triunfos sino en su carácter (como en Saúl, irascible, hasta quiso matar a Jonatán su hijo), en su vida espiritual (no valía que David lo perdonara, él hacía una buena confesión, se reprochaba su conducta y al tiempo se olvidaba y seguía persiguiéndolo; y además de eso negó al Señor consultando a una adivina), y en su muerte puesto que no murió como un santo sino suicidado, no murió como un héroe de la fe. Dios no dice: “Lo siento, discúlpame”.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Idolatría, poligamia, y Dios

1Reyes 11:1,2,9-11,33
Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor. 11 Y dijo Jehová a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo. 33 por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre”.

“Salomón amó a muchas mujeres extranjeras”. Es interesante notar en la apostasía de Salomón que es la idolatría y no la poligamia lo que Dios  pone en primer plano. Las mujeres se mencionan porque fueron las que desviaron e inclinaron su corazón a otras religiones. Esa observación podría ser hallada en otros patriarcas como Abraham, Jacob, David, que tuvieron sus harenes; pero Dios guarda silencio sobre el número de mujeres que tuvieron y enfatiza la lealtad teológica. Ese comportamiento de ellos nunca fue el ideal de Dios, y sí el desarrollo y consolidación de la religión verdadera en el mundo; en esos momentos de la historia cuando ellos vivieron, el monoteísmo tenía la prioridad sobre el ideal moral. Se puede afirmar que la religión judía nos ha llegado como un poderoso movimiento humano y moral, pero principalmente nos trae un concepto inequívoco de Dios, su existencia y unicidad.

Alma mía, reconoce primero que Dios es uno (Deu.6:4), que no hay otro fuera de él (Mr.12:29,32) y luego vive conforme al descubrimiento que hayas hecho. En el cristianismo es donde ambas cosas, teología y moral se funden maravillosamente y se expresan en la fe y vida de un nuevo hombre. Oh Dios, que nuestra fe en ti sea lo primero, que mi conducta proceda de mi lealtad a ti; tú lo primero, tú en todo, por todo y sobre todo (Efe.4:4,6).

El único martillo de la iglesia

1 Reyes 6:7
“Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban, ni martillos ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro”. “Ni martillos ni hachas se oyeron en la casa”. 

En completo silencio de construcción; más bien en paz, sólo se oía la voz humana. ¿Se construye así la iglesia? Si bien ha de hacerse con reverencia y gloria, con discreción y sin bulla, en la edificación de la iglesia sí se cortan las piedras dentro de ella, se trabaja allí mismo, se perfeccionan con el martillo y el cincel de la palabra de Dios que es la voz del Señor y el trabajo que ella hace es en total privacidad. Ese es el único martillo que debe oírse cuando se están forjando cristianos. Lo que sí no se deben oír son los martillos y las hachas de la crítica destructiva. La obra de Dios, la gracia, obran en silencio. La construcción del templo es un símbolo de como se opera la salvación. Parece que no se nota, que no está haciendo nada. Oh alma, sumérgete en su silencio, ¿no sabes que Dios trabaja en silencio? Te sorprenderá un día descubrir que lo estaba haciendo, sin darte cuenta.

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...