lunes, 18 de febrero de 2013

Tu trabajo no es en vano, sácate eso de la cabeza


1 Corintios 15:58
"Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano". 

La palabra que Pablo usa no es creciendo sino "superabundando", que tiene que ver con la calidad y con el número. ¿Cómo una iglesia con tantos problemas, con divisiones, incesto, embriagueces, desviaciones doctrinales, podría ser espiritual? Es que a pesar de todos eso continuaban trabajando en el Señor y por el Señor, y esas cosas como pudiera suponerse, no los detuvieron y al menos los que no eran acusados de sus pecados, continuaban sosteniendo la visión evangelizadora de la iglesia. Indudable que en aquella congregación estaba el Espíritu Santo. ¿No es Satanás quien nos hace creer que por cualquier cosa Dios retira su Espíritu Santo? Oh no, una persona o varias, pueden ofender al Espíritu Santo pero otras muchas no. El Espíritu Santo es el último que se retira de una congregación; Jesús aún echado afuera de la puerta persiste en entrar (Apc.3:20). 

No dice cuánto podría crecer y a qué velocidad, pero podrían crecer, continuar creciendo. ¿Ha perdido la visión evangelizadora la iglesia? Es el factor principal por el cual la iglesia no crece; no tanto debían acusarse de tener pecados escondidos, como del hecho que nadie estaba compartiendo su fe con otras personas; luego pues, el pecado de la iglesia está en la tibieza y la frialdad, en la inmovilidad, y que está paralizada y necesita fervientemente una renovación espiritual que le caliente el corazón y la lance a testificar osadamente de la obra que Dios ha hecho en su corazón y aquellas doctrinas de fe que le han sido entregadas. Quizás esta es la única indirecta exhortación a una iglesia de que se haga evangelismo. Ahora, no hay duda que el crecimiento estaba siendo mínimo puesto que aparentemente algunos veían que sus trabajos eran en vano, no alcanzaban los resultados queridos. Señor danos fe para continuar trabajando en el crecimiento de la iglesia aunque sean pocos los resultados. El trabajo que se hace en el Señor ¿no es para el Señor? Dios, que no perdamos la constancia en el trabajo. Pienso que Pablo es influido a hacer esta exhortación al hablar sobre el trabajo de Cristo y sobre la muerte, su segunda venida y la transformación gloriosa de los santos, porque es como si dijera que Jesús viene, ya está viniendo, apúrense a salvar gentes que han de perecer. No pienses ministro, que tu trabajo es absolutamente en vano. Sácate eso de tu cabeza.