jueves, 14 de febrero de 2013

No te emociones, no está convertido


Éxodo 9:27
“Entonces Faraón envió llamar a Moisés y Aarón y les dijo: Esta vez he pecado; el Señor es el justo, y yo y mi pueblo somos los impíos”.  


Cualquiera se hubiera emocionado pensando que faraón estaba cerca del reino los cielos. "He pecado"; eso lo dijo también Saúl (1Sa.15:24) y Judas (Mt. 27:4), y lo dijo el hijo pródigo (Luc.15:18); y Faraón añadió "oren por mí"; y en eso tampoco se puede confiar porque lo mismo dijo Simón (Hch.8:24)

Oh Señor ¡qué fácil un pecador se puede engañar y engañar a los siervos de Dios! Tú sabes que aún es “todavía”; la iglesia está jubilosa y da gracias por su conversión pero tú sabes que todavía no se ha convertido y quizás ni algún día se convierta. Dice que ha pecado y su pueblo y es cierto pero porque siente los rayos sobre el techo de su casa y los relámpagos pegándoles en las ventanas y teme por su vida. Se halla en peligro.

Es una ingenuidad preguntarle a una persona si cree que es pecadora, y si responde que sí creer que ya se siente culpable e indigna, que odia el pecado y que se va a separar de él, y eso cuando piensa que se va a morir. Hay que esperar cómo actúa después de la confesión (v.34), si tiene tiempo y no se está muriendo. No te emociones, no están convertidos, faraón volverá a sus andadas, Saúl y Judas se suicidarán, y al hijo pródigo nadie le preguntó si era pecador, él solito se lo dijo a Dios.