miércoles, 6 de febrero de 2013

Herodes tiene sucesores, entre comillas, cristianos

Lucas 3:20
"Y de todas las maldades que Herodes había hecho añadió esta”: 

Juan ayudó mucho a Herodes y quiso acercarlo al reino de los cielos lo más que pudo. Añadió esta maldad: poner la mano sobre un siervo de Dios. Fue en escala ascendente. De la ambición a la mentira,  envidia, robo, al crimen, a tocar a uno de aquellos que son la niña de los ojos de Dios. De las divisiones y calumnias añadir esta: expulsar a un buen pastor de su púlpito, a uno que lo ponía perplejo y que había escuchado de buena gana (Mr.6:20), a uno que le había querido ayudar en su matrimonio, aunque su mujer lo odiaba (Mt.14:4).

Pero, aunque usted no lo crea la dinastía herodiana ha continuado, muy famosa en las iglesias de Jesús y es conocida como cristianos entre comillas, que han cercenado el cuello a  valiosos ministerios que si no los hubieran dejado sin cabeza, hubieran evolucionado  a la iglesia a mayores alturas y dimensiones. Pero la envidia pudo más que el respeto a Juan, y entre comillas, su mujer y sus hijos, y los veteranos, en combinación con Diótrefes, y los que tienen mano dura, hicieron un manojo con ellos y les dieron tiempo para que se fueran, y ellos llorando, la familia todita, y asustados, pero con dignidad, alquilaron un carruaje que los sacara de Jerusalén, Capernaum, o de cualquier ciudad de hispanos parlantes. ¿Nunca soñarían o añorarían, la cabeza de Juan y su ministerio decapitado? ¡Cosas de la ingrata vida!