lunes, 29 de abril de 2013

Un cordón rojo


Josué 2:18,21
“Ata este cordón de grana (escarlata) a la ventana”. 

Si quieres salvar a tu familia invítala a protegerse con tu protección; la sangre de Cristo es "una señal segura" (vv.12,13). ¿No recuerdas la sangre del cordero pascual sobre los dinteles de las casas judías, como el ángel de la muerte la miraba y pasaba sin tocar a sus habitantes? (Ex.12:7,12,13).

Este cordón rojo es un emblema de la sangre de Cristo, por el cual el ojo divino identifica a los que tienen fe; es otra versión de las manchas de sangre en los postes de las casas israelitas en Egipto. Es una señal segura (v.13). ¿Conoces otra cosa que mire Dios para que no mueras? Si mirare a los pecados nadie estaría en pie (Sal.130:3). Si mirare nuestras obras de justicia no escaparíamos porque por ellas ningún ser humano será justificado (Ro.4:5-9). Si mira nuestra religión, tampoco seremos justificados porque la circuncisión nada vale sino una nueva creación (Ga.6:15); y ¿las ceremonias? (Col.2:15-23). Tampoco valen.