sábado, 13 de abril de 2013

Muñecos religiosos


Deuteronomio 4:28
“Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen”. 

La idolatría es un castigo divino (Ro.1). Ellos no hablan, nunca han hablado, nacieron de la imaginación humana y por eso son a lo sumo, arte, pero jamás divinos. No tienen lengua y por eso no hablan, no tienen oídos y no oyen, no saben qué les piden, no pueden responder a nadie, son sordos y mudos,  son de yeso, madera o pintura, que no tienen a nadie en el cielo que oiga lo que le piden a su figurilla, son muñecos religiosos, rígidas estatuas que insultan la inteligencia humana.