domingo, 13 de octubre de 2013

Me conformo con lo que te pido


Salmo 60: 3,4; 9-12;10; Salmo 44:9; Salmo 108:11).

“Has hecho ver a tu pueblo cosas duras”. O “has hecho ver a tu pueblo tiempos difíciles, tiempos duros”. ¿Puedes, corazón aturdido, que has experimentado cosas duras, alzarte en fe como el salmista? En la primera parte habla de sus derrotas y en la segunda de sus expectativas en la fe. Con Cristo ninguna derrota es final, siempre se puede pensar en futuras victorias, llegar hasta Edom, penetrar dentro de sus fortalezas, lograr allí nuevas victorias, hacer grandes proezas (Lee 2 Co. 4: 9). Retoña, alma, toma aliento, pudieras llegar más lejos que donde estuviste. Planea proezas, inténtalas. ¿Cómo harás proezas si no las acometes? No basta con desearlo desde el año pasado, tienes la voluntad dispuesta; pues hazlo.

Quizás dices: “Oh Señor, siempre he estado planeando proezas, he soñado con ellas, me he esforzado, pero hasta el momento sólo he logrado hacer cosas pequeñas; soy lo que los demás llaman, un hombre mediocre”. Pero, ¿por qué dices eso? -Dice el Señor. "Me preguntas que  por qué no haces proezas como los otros? Sí Señor".

“¿No sabes que la voluntad mía para ellos no es la que tengo para ti? Si yo quisiera hacerte como a ellos, lo haría enseguida, pero yo quiero hacer contigo otra cosa que no te revelo ni a ti mismo. ¿Por qué buscas hacer proezas según los hombres? ¿Es la gloria de ellos la que buscas? Tú harás en mi reino lo que yo quiero que hagas, me conformo con lo que te pido, ¿no estarás conforme tú? ¿Cuándo comprenderás que yo te amo y que tu mayor proeza es amarme y regocijarte en mi amor? ¿Cuándo aprenderás que no es lo que hacen los cristianos lo que más quiero sino lo que son ellos lo que más busco? No te sientas nulo, estéril, no te abatas por carencia de éxitos, tú mismo eres mi éxito, no la obra de tus manos”. Oh Señor, dame la gracia para estar contento con lo que logro; aunque no produzca muchos frutos, que al menos como el árbol del paraíso, dé uno al mes, doce anual.