jueves, 1 de octubre de 2015

No llaméis a nadie Santo Padre

MATEO 23:8-10; (Efe.4:11).

“Pero vosotros no dejéis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos”. 

ESE HOMBRE NO ES DIOS
Esto habla de la falta de humildad en los cargos públicos y el hambre de dignidad que tienen los profesores de religión. Oh Señor que no se aprecie más el privilegio que la posición, y los conocimientos que los títulos  lisonjeros (Job 32:21). ¿Qué es eso de llamar a un hombre “padre” espiritual como si fuese Dios Padre? Es cierto que Pablo dice que engendraba sus discípulos por el evangelio pero nadie le llamaba “el Padre Pablo” (1Co.4:15), sino el “amado hermano Pablo” (2Pe.3:15, o Pablo a secas (1Co.3:4,5,22). Al apóstol Pedro sus compañeros no le llamaban “papa Pedro” “santo Padre” sino “Pedro”. Jesús dijo “a nadie llaméis padre en la tierra porque uno es vuestro padre” (Mt. 23:9). Y Pedro mismo se autonombra apóstol y no más (1Pe.1:1). Ese concepto religioso de “Padre” pudo haber sido tomado del oficio profético del Antiguo Testamento; y aún allí no fue algo común sino raro.