domingo, 8 de junio de 2014

Es mejor ser un ave cualquiera que un pecador



Salmo 84: 3,4
“…la golondrina halla nido cerca de tus altares”. 

Literalmente no dice que esas aves aniden en el lugar sagrado pero la construcción del versículo permite rectamente pensarlo. Sí, hermano, las aves a veces están más cerca de Dios que los hombres, ellas no lo ignoran, donde se hallen, la mano de Dios las bendice, aunque no tienen alma, ni  promesa de vida eterna, ni Cristo murió por ellas; pero no están en rebelión contra Dios, no las separa el pecado de la gloria divina. Oh, es mejor ser un ave del cielo, cualquiera, que un pecador rebelde que lucha contra su Creador. Una nube en el aire, una piedra en las entrañas de la tierra, la última estrella en el firmamento, están más cerca de Dios que cualquiera que haya pecado. Un árbol, que sólo tiene vida natural, tiene más vida espiritual que un hombre muerto en delitos y pecados, dos veces muerto y desarraigado  (Jud. 1:12).