sábado, 21 de junio de 2014

Dios llama pastores trinitarios


Isaías 6:8
“Entonces respondí, aquí estoy envíame a mí”. 

No dijo "búscate a otro, no puedo, estoy ocupado". “Si tú crees que yo sirvo aquí estoy; no busques más, me tienes delante, dime qué diré”. De modo similar Saulo dijo a Jesús: “Señor ¿qué quieres que yo haga?”. Jehová no les pregunta  a los serafines como si ellos fueran sus consejeros sino al Hijo y al Espíritu Santo, o sea es una consulta dentro de la Trinidad. Dios habla consigo mismo. Cuando Dios llama a un hombre la Trinidad habla consigo misma y ella decide; y los Tres están de acuerdo porque ellos han de participar en la salvación y en la comisión y en la bendición de ese ministerio. Por eso toda nuestra vida tendremos relación con esas Tres Personas. La herejía no cabe en nuestra teología porque dañaría nuestra vida cristiana, desde el bautismo que lo tomamos “en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y después nuestro trabajo. Los genuinos misioneros son Trinitarios (Ver Jn. 12:41; Hch. 28:25). Por otra parte, no hay bendición en sermones de ministros antitrinitarios; muchísimo menos en aquellos que por definición teológica ofenden y blasfeman alguna de ellas, afirmando que el Hijo no vino en carne, que no es divino o que el Espíritu no tiene personalidad.