viernes, 14 de diciembre de 2012

Su historia se resumía en sus maridos


Juan 4:16
El le dijo: Ve, llama a tu marido y ven acá”. 

Jesús sigue hablando con la mujer de Samaria.  Mira que es una plática familiar, ese el primer enfoque que el Señor le dio. Le mencionó a su esposo. Cuando se habla con Jesús es de las primeras cosas que hay que hablar, las relaciones familiares. Nota que Jesús muestra interés en el matrimonio. Jesús le mandó a llamar a su marido, no sólo para descubrirle su pecado sino para que él viniera, para hacer salvos a los dos, no a uno solo. Así a ella le sería más fácil la vida cristiana con su esposo convertido, con su misma fe en Cristo, y el matrimonio más útil al reino de los cielos en la ciudad de Sicar. No lo pudo traer porque no era suyo y lo más posible sería que se lo dejase a su legítima dueña. 

Jesús le estaba colocando en una disyuntiva, entre su falso marido y él, tenía que elegir entre el uno y el otro. O dejaba de ser amante de aquel hombre o perdía su salvación. Observa la clasificación de la conversación que tuvieron: moral. No habló sobre el nombre del esposo, donde trabajaba, sobre las creencias suyas, o cualquier otro tipo de conversación familiar sino sobre la moral en la familia. Mediante una plática de ese tipo fue que ella comenzó a descubrir quién era Jesús. Mientras el tema fue doméstico, sobre la necesidad del agua, sobre el trabajo de ir a buscarla, no conoció quién era Jesús, hasta que la plática trató el aspecto moral de la familia. ¿Sabes que se puede hablar de religión sin hablar de moral? Así fue como lo conoció como profeta (v.19); y luego como Cristo y Salvador del mundo (v. 28-30, 39-42). 

La historia de su salvación se resumía en sus maridos, por eso le llama “todo lo que he hecho”. Ese es el principal tema de la salvación y generalmente muestra su reluctancia a tratarlo. Ella intentó cambiar la conversación (v. 20) para un campo menos sensitivo, el religioso, proponiendo un debate sobre la importancia de la historia de la religión. Jesús no insistió en el tema moral, ya le había dicho lo que quería y pasó al tema religioso.