viernes, 14 de diciembre de 2012

No está Cristo intercediendo por las bestias y los pájaros


Joel 1: 20
“Aun las bestias braman por ti”.

Es lo mismo que los cuervos que claman a Dios (Sal. 147:9). ¿Qué piden estas aves, dinero, casa, ropa? No, comida. ¿Están orando a Dios? Nada. La oración de ellos no es más que quejas porque necesitan comida y agua. ¿Oran en nombre de Jesucristo? ¿El bramido de unos y los graznidos de otros, tienen el Espíritu que clama con gemidos indecibles? No. No tienen Espíritu Santo. ¿A alguno de ellos el Señor les ha dicho “pedid y se os dará, buscáis y hallaréis”? tampoco. Ellos no leen el NT ni saben nada del evangelio.

Sin embargo sus necesidades son importantes para Dios y el clamor instintivo les es contado como oración porque Dios conoce el lenguaje de los pájaros. Y los alimenta. Y ¿a nosotros por quienes murió Cristo, no? Y si las bestias “braman” ¿tú no? ¿No sabrás argumentar en tu oración y firmarla con el nombre que es sobre todo nombre? ¿Está Cristo a la diestra del Padre intercediendo por las bestias y los cuervos? Seguro que no. Jesús no murió en la cruz por las bestias y los cuervos sino por ti y por mí.