sábado, 8 de diciembre de 2012

Dios nos cuenta pocos pecados, poquísimos


1 Crónicas 10:1-10
“Los filisteos pelearon contra Israel; y huyeron delante de ellos los israelitas, y cayeron heridos en el monte de Gilboa.Y los filisteos siguieron a Saúl y a sus hijos, y mataron los filisteos a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.Y arreciando la batalla contra Saúl, le alcanzaron los flecheros, y fue herido por los flecheros.Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y hagan escarnio de mí; pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella.Cuando su escudero vio a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada y se mató.Así murieron Saúl y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él.Y viendo todos los de Israel que habitaban en el valle, que habían huido, y que Saúl y sus hijos eran muertos, dejaron sus ciudades y huyeron, y vinieron los filisteos y habitaron en ellas.Sucedió al día siguiente, que al venir los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte de Gilboa.Y luego que le despojaron, tomaron su cabeza y sus armas, y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para dar las nuevas a sus ídolos y al pueblo.10 Y pusieron sus armas en el templo de sus dioses, y colgaron la cabeza en el templo de Dagón”.
                      

Uno se queda anonadado, pasmado con este corto  relato de suicidio; es una de las cosas más tétricas que existe, cuando el terror a la vida es mayor que el miedo a la muerte. Este hombre no fue adúltero, ni ladrón, pero tuvo que haber desagradado mucho a Dios para morir así (vv. 8-10). Por lo menos hizo dos cosas abominables (1) persiguió por años, injustamente, al ungido de Jehová haciéndolo sufrir tanto (2) practicó la hechicería al menos una vez (v. 13). No obstante, ve ese versículo 13, “así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina”. 

"Y murió Saúl porque consultó a una adivina". Lo hizo una sola vez y eso contribuyó a la forma de su muerte. ¿Qué de los que visitan a un agorero, llaman a un psíquico, o leen horóscopo? Los que eso hacen se exponen a quedarse en las manos del diablo para toda la vida. Y ¿qué de las persecuciones tras David? No por ellas lo mató Dios porque aunque eran malas e injustas todas hicieron bien a David; y Dios que es misericordioso suele contarnos menos pecados graves de los que cometemos, si es que se nos adjudicara alguno; sinceramente,  pocos, poquísimos.