lunes, 13 de julio de 2015

Tramos difíciles

Isaías 46: 6-10
“Sacan oro de la bolsa y pesan plata con balanzas, alquilan un platero para hacer un dios de ello, se postran y adoran”. 

Dios les reta la experiencia religiosa. Además de hablarles de la inutilidad de los ídolos en cuanto a la invocación, les dice que lo pongan a prueba con oración. Les dice: “Ellos no responden oraciones, yo sí, oren a ”. Si Dios no fuera una palpable realidad por medio de la oración no se diría eso porque la experiencia lo desmentiría y todos los discursos proféticos a su favor serían convertidos en nada. Dos cosas les servirán de estímulo para orar, la historia (v.9), las cosas pasadas, y su propósito (v.10), o sea, su plan. Las invocaciones están concebidas dentro del plan del Señor y se usan para fortalecer la fe, mantener la comunión con nosotros, son un medio de corregirnos y conseguir fidelidad. Dios sí tiene un plan para nuestra vida que nos va dando a conocer poco a poco y la oración es el medio para poder cumplirlo, en los tramos difíciles.