domingo, 5 de julio de 2015

Seis en diez votarían por un ateo como presidente de Estados Unidos



JUEZA KIM DAVIES, Rowan County, Ky, fue enviada a prisión por desobedecer una orden del la corte suprema de casar parejas del mismo sexo, y eso lo hizo por convicciones religiosas. 

“Un récord de 58% de los americanos votarían como presidente a un ateo dentro de su partido si es nombrado un no creyente para que ocupe la Casa Blanca, así lo revela una reciente encuesta. La agencia Gallup ha dicho: desde ahora hasta el 2016 en las convenciones políticas, se tendrán discusiones acerca de las cualidades que requiere un candidato presidencial, su educación, edad, religión, raza y otras cosas más. ¿En el caso de que tu partido nombrara a un ateo para que fuera presidente de los Estados Unidos, votarías por tal persona? Solamente 40% dijo que no votaría por un ateo contra un 58% que dijo que sí lo haría. El resto no estaba seguro. La agencia Gallup en 1958 hizo la misma pregunta y solamente 18% respondieron que votarían por un ateo, y 75% afirmó que no lo haría. Recientemente en el 2007, un 53% dijo que no votaría por un ateo y un 45% afirmó que sí lo haría. En una encuesta todavía mucho más reciente en junio del año 2012 una mayoría de 54% dijo que votaría por un presidente aunque fuera ateo y 43% dijo que no lo haría. Son los americanos más jóvenes los que más probablemente votarían por un presidente que no fuera creyente. 75% de los jóvenes comprendidos en las edades de 18 a 29 años votarían por un ateo mientras que sólo un 34% de aquellas personas que tienen 65 años o más lo harían. Son los jóvenes que pertenecen al partido demócrata los que más probablemente votarían por un presidente ateo. Un 64% de ellos dijo que lo haría comparado con un 45% de los republicanos. La agencia Gallup de noticias dijo que votarían por un presidente cualquiera que fuera el candidato y la religión que tuviera. Según encuesta el 93% votaría por un católico, 91% por un candidato judío, 81% por un candidato mormón, 73% por un cristiano evangélico y 60% por un musulmán. Tres cuartas partes de los que respondieron afirmaron que votarían por un candidato que fuera homosexual, y 92% votaría por una mujer o por un candidato negro. La observación que hizo Gallup es que los americanos se han ido volviendo más a la aceptación según ha transcurrido el tiempo” (tomado de Newsmax.com).


  Mientras más razonables sean los cristianos, menos ateos habrá

Probablemente lo que está ocurriendo en Estados Unidos, ya ocurre en Europa y podría pasar en Hispanoamérica. Hay dos cosas sumamente destacables en esos datos: que los jóvenes mayormente piensan de esa manera, en especial los que militan dentro del ala liberal política. Si hay alguna posibilidad de revertir esa tendencia tendría la iglesia que pensar en alcanzar la juventud con un evangelio que se aferre principalmente a la mente, que pueda ser discutido intelectualmente en todos los niveles educativos, empezando por la existencia de Dios y el sinsentido de la teoría de la evolución. En segundo lugar un estudio de la Biblia, no sólo devocional y pragmático sino exegético, y que apele a la transformación de la mente (Ro.12:2). Una predicación y clases bíblicas bien estudiadas, que desafíen la sociedad gnóstica e incrédula; predicar a Cristo como un reto, como un desafío, y que si se mantienen las reuniones fraternales y alegres sean secundarias a la seriedad de lo que significa una vida cristiana bíblica. El énfasis evangelístico, o más bien proselitista actual que sólo piensa en tener mucha gente en la iglesia, hacer la iglesia grande, debe ser secundario a lo antes dicho. Y mejor aún sustituida la cantidad por la calidad hasta que aparezca el brillo y la pureza y se tenga el valor para conformarse con oro líquido, y para decirles a los discípulos como Jesús: ¿queréis iros vosotros también? (Jn.6:67); pues ahí tienen el camino, ser mi discípulo es un honor y un alto privilegio y no se le pide permiso a la sociedad para creer ni se complacen los gustos porque la iglesia no es el mundo ni puede parecerse a él. Un puñado de apóstoles sin educación cultural apenas, pescadores, y como oficios en otros menesteres no académicos, con un poder sobrenatural en sus vidas no consolidado con gritos y aspavientos, ni alardes fanáticos de una lengua vacía sino con convicción de lo que se ha visto y se piensa, con un cerebro repleto de ideas y convicciones que con bridas en las bocas de las emociones las conducen a un testimonio irrebatible. Tal vez con esa limpia las encuestas arrojarían la existencia de pocos cristianos, pero sería nada más que por un tiempo, porque al de cursar ellos tendrán a los sociedad de rodillas y no ellos de rodillas haciéndole guiños de complicidad, ¡ridículos!, a la sociedad. Vive y enseña una fe racional (Ro.12:1, un culto racional que es lo que refleja mejor que un cristal en la tierra, la semejanza de nuestro Dios invisible.