viernes, 24 de julio de 2015

Excepciones entre un abolengo perverso

Jeremías 36:27-32
Y vino palabra de Jehová a Jeremías, después que el rey quemó el rollo, las palabras que Baruc había escrito de boca de Jeremías, diciendo: Vuelve a tomar otro rollo, y escribe en él todas las palabras primeras que estaban en el primer rollo que quemó Joacim rey de Judá. Y dirás a Joacim rey de Judá: Así ha dicho Jehová: Tú quemaste este rollo, diciendo: ¿Por qué escribiste en él, diciendo: De cierto vendrá el rey de Babilonia, y destruirá esta tierra, y hará que no queden en ella ni hombres ni animales? Por tanto, así ha dicho Jehová acerca de Joacim rey de Judá: No tendrá quien se siente sobre el trono de David; y su cuerpo será echado al calor del día y al hielo de la noche. Y castigaré su maldad en él, y en su descendencia y en sus siervos; y traeré sobre ellos, y sobre los moradores de Jerusalén y sobre los varones de Judá, todo el mal que les he anunciado y no escucharon. Y tomó Jeremías otro rollo y lo dio a Baruc hijo de Nerías escriba; y escribió en él de boca de Jeremías todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de Judá; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes”.


No cayó muerto ni sufrió una prolongada enfermedad; su castigo tuvo que ver con su sepultura, que para los judíos eso era una gran desgracia, que un cuerpo se quedara insepulto (Ecl. 6:3), y echado a los perros, como el de Jezabel, una ignominia. El otro castigo tuvo que ver con sus descendientes, a los cuales habría de pasarles la cuenta. Jeconías reinó pero sólo tres meses y Sedequías no fue un sucesor legal (J.Gill). Esa forma tan tremenda de justicia divina forma parte de la ley, “castigo la maldad de los padres sobre los hijos hasta...generación” (Ex. 20:5), entre gente que le aborrecen; no que castigue a los hijos por los mismos pecados de los padres sino que no perdonará los pecados de los hijos, castigándolos por ellos, y esa falta de misericordia se debe a la apostasía de los padres y a la maldad de ellos. Tu fidelidad, papá, puede servir para que Dios use misericordia con tus hijos, y tus pecados para que él no los visite con perdón. Dios castiga por familias, generaciones y razas (Ge. 9:25-27). Posteriormente la gracia intervino haciendo excepciones pero todavía la ira de Dios se enciende por mucho tiempo antes que se apague.  La salvación de los gentiles es una excepción. Es aún “el tiempo de los gentiles” para la salvación. Aprovéchalo. Oh, Señor, que aprovechemos el privilegio cuando haces excepciones y nos llamas de entre familias que han sido malditas por siglos, con un abolengo perverso. Se fiel si eres en tu familia un gran cristiano, una excepción.