sábado, 10 de mayo de 2014

El reino de Cristo y la justicia social


Nehemías 5:7-13
"Entonces lo medité, y reprendí a los nobles y a los oficiales, y les dije:¿Exigís interés cada uno a vuestros hermanos? Y convoqué contra ellos una gran asamblea, y les dije: Nosotros según nuestras posibilidades rescatamos a nuestros hermanos judíos que habían sido vendidos a las naciones; ¿y vosotros vendéis aun a vuestros hermanos, y serán vendidos a nosotros? Y callaron, pues no tuvieron qué responder. Y dije: No es bueno lo que hacéis. ¿No andaréis en el temor de nuestro Dios, para no ser oprobio de las naciones enemigas nuestras? También yo y mis hermanos y mis criados les hemos prestado dinero y grano; quitémosles ahora este gravamen. Os ruego que les devolváis hoy sus tierras, sus viñas, sus olivares y sus casas, y la centésima parte del dinero, del grano, del vino y del aceite, que demandáis de ellos como interés. Y dijeron: Lo devolveremos, y nada les demandaremos; haremos así como tú dices. Entonces convoqué a los sacerdotes, y les hice jurar que harían conforme a esto. Además sacudí mi vestido, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo a todo hombre que no cumpliere esto, y así sea sacudido y vacío. Y respondió toda la congregación:¡Amén! y alabaron a Jehová. Y el pueblo hizo conforme a esto".  

Nehemías dio el ejemplo y les citó la ley de Dios. Este problema había que resolverlo. Había ido allí para edificar los muros de la ciudad pero también otras cosas que tratar. Si queremos edificar el reino de Cristo en nuestro país, hay que luchar por la justicia social. La economía hay que regularla para que unos no conduzcan a la miseria a los otros, obligándolos con impuestos que sólo usan para hacer más grande el gobierno y que se meta en todo, haciendo que los pobres dependan de él como un padre o un amo y que sigan siempre pobres sin pensar en la libertad sino en sus vientres. Si no tienen alguna libertad económica pierden su libertad política. Y si no tienen libertad política, sin democracia, difícil les será salir de la pobreza y la escasez. Trabajamos también por la venida del reino de Dios cuando trabajamos por los derechos humanos, como lo hacen algunos dejando, con comentarios bíblicos, que la Biblia hable. Una buena teología es libre e indómita, no es capitalista ni socialista, es cristiana y humana.