jueves, 10 de septiembre de 2015

Los que cruzan la frontera sin permiso

Malaquías 3:5

CRUCE FRONTERIZO
"Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos".


ADUANA
Castigará duramente aquellos patronos que hurtan parte o todo el salario de sus empleados especialmente los extranjeros, que hoy se les llama “indocumentados” o “ilegales” y por miedo a la agencia de inmigración no pueden hacer ningún reclamo legal. Dios sabe eso, conoce que han evadido las leyes cruzando las fronteras y ahora tienen que buscarse el sustento sin amparo de ley alguna porque son ciudadanos de segunda categoría o de ninguna. Pero son seres humanos y como tales, más que como ciudadanos, se les debe tratar porque los derechos civiles sobre los humanos se asientan y no pueden separarse. El enfermo tiene que ser curado, sea de aquí a de allá, sea indio, negro o blanco, de cualquier pueblo, tribulación. El que hizo el trabajo aunque no tenga sus papeles en regla debe pagársele lo justo porque hizo el trabajo y lo contrario es abuso e inhumanidad. Dios juzgará con cólera a los malos patronos que esclavizan a esa raza que se ha escabullido por las fronteras y ha venido aquí no a consumir drogas, beber alcohol y asesinarse recíprocamente o violar mujeres, sino a conseguir sustento para sus bocas y las otras lejanas a las que prometieron llenar. Jehová juzgará con cólera a los nacionales que no quieren compartir su tierra con los vecinos más pobres y aunque tengan el derecho de producir leyes que ordenen la emigración y controlen el caos fronterizo, deben siempre regir con decretos benévolos y amplios que permitan tener habitantes con otros cabellos y colores, que los miran a ellos con la esperanza que no los devuelvan a sus injustas miserias.