martes, 21 de octubre de 2014

Hoy eres salvo y mañana no

Gálatas 5:1-6
“De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído”. 

Parte de esta versión más que traducción es interpretación. El original no habla de “separado” sino que a quien quiere ser justificado por la ley, Cristo se le vuelve “vacío”, “infructuoso o inútil”. El asunto es escoger entre la ley y el evangelio, sin mezclarlo. ¿Has leído eso? Lo único importante para la salvación es la fe. Del mismo modo si uno pone su confianza en el bautismo, en el sábado, en las comidas, en las ropas y cualquiera otra cosa para guardarlas, “de nada os aprovechará Cristo”; “de la gracia habéis caído”  “de Cristo os desligasteis”. Los judíos ortodoxos tenían motivos para odiar a Pablo porque él, según ellos, enseñaba al pueblo a “apostatar de Moisés” (5:2.11;  6:15; Hch. 21:21). Ese “evangelio lo aprendió por revelación de Jesucristo”; heredó el espíritu del Señor que aunque guardaba la ley para cumplirla, claramente se veía que disentía de Moisés diciendo, “mas yo os digo” (Mt 5.21, 27, 38, 43); aunque en realidad no disentía sino que era una prolongación, "completamiento" de la ley, llevándola a una extensión más allá de ella. 

Pablo interpretó bien la persona de Jesús dentro de la ley y el espíritu suyo una vez ella cumplida, de liberación, llamando a la gente que estuviera cargada y trabajada a que descansara en él y llevara su yugo que era  más fácil y ligero (Mt 11.29,30). “De la gracia habéis caído” no significa que hoy eres salvo y mañana no, sino que no puedes ser salvo por dos medios, de dos maneras, por ley y por gracia y uno de los dos es inferior al otro, y cuando este se cambia por el otro, entonces se “cae”. Si hoy eres salvo, si hoy eres cristiano, aunque a veces no lo parezcas, siempre serás tenido por Dios como salvo, heredero de las promesas y cristiano. Una vez en la gracia siempre en ella.