viernes, 12 de diciembre de 2014

Tenían a Dios viviendo bajo el mismo techo sin saberlo

Lucas 2:48-50

"Y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia". 

Por lo que veo María no tuvo una visión completa de punta a cabo sobre el ministerio de su Hijo; cualquier creyente de ahora entendería lo que el niño dijo; pero ellos no. Sabía mucho pero ignoraba mucho (Jn.2:4); quizás por eso sus hermanos no creyeron al principio, sin culparla (Mr.3:21; Jn.7:5). María no tenía una idea completa de la función mesiánica de su Hijo y mucho más cuando el niño crecía como otro cualquiera. El relato de Lucas lo presenta como inteligente y eso es todo (2:39). No hay ningún detalle de algo sobrenatural o divino, ni aquel niño misteriosamente concebido hiciera que sus hermanos cifraran alguna esperanza en él. María no había concebido a Dios, ni sus hermanos eran hermanos de la Deidad. Desconocían tanto de él como cualquiera otro judío. Cuando Jesús habló de su deidad y de su viaje al mundo los sorprendió a todos. Conocían al hombre Jesús pero no al Hijo de Dios. Nunca antes de la resurrección supieron que tenían a Dios viviendo bajo el mismo techo. En cuanto a María ¿por qué adorarla? (v.33).