lunes, 16 de diciembre de 2013

Notas en el margen, dentro de la Biblia

2Pedro 2: 1
“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina”.

Pedro les hace una advertencia importante: que por el hecho de que haya habido profetas enviados por Dios en otros tiempos eso no quiere decir que todos los que ha habido han sido enviados por él o que habrá más. Hubo falsos profetas, es cierto, que decían haber sido enviados por Jehová y no lo eran, cuyos mensajes se distinguían porque acomodaban sus palabras a los gustos del pueblo y a los intereses de ellos. Le prometían a la gente el acompañamiento y la ayuda divina sin exigirles arrepentimiento o reconciliación con él. La iglesia cristiana, como el pueblo de Israel, no ha sido exceptuada de hallarse minada por esos falsos profetas y maestros.

Primero quiero que noten como llegarán las falsas enseñanzas a la iglesia. Por medio de sus maestros “falsos maestros”. Introducirán herejías, porque ellos mismos se hallarán dentro y se les habrá confiado la educación doctrinal de la congregación a la cual pertenecen y alegarán  ayudar. Desde afuera de la iglesia un falso profeta no puede hacer nada, o poco, pero sí mucho daño si comulga con la membresía. Si no es miembro de la iglesia se podrá bloquear, no se le permitirá enseñar, no se le dejará usar el púlpito ni el pupitre. La clave está, si queremos preservar la iglesia de la desviación doctrinal es ser muy escrupulosos en la selección de los maestros y mantener fuera de la membresía a todo el que no se afilie a la fe ortodoxa de la iglesia. Observa que Pedro dice que negarán al Señor que los rescató. Quiere decir que eran miembros a plena comunión y los consideraban redimidos.

Además los falsos maestros y profesores no introducirán sus herejías inicialmente. Al principio no se descubrirán tales y como son, no querrán apenas, captados por la desviación, suplantar el verdadero evangelio. Eso se conoce en el texto por dos palabras: “Introducirán” y “herejías”. “Herejía”  es una palabra griega que significa “poner al lado o junto a”. Significa también secta (Hch. 5:17 y Tit. 3:10).  Quiere decir que los falsos maestros y profetas lo que hacen no es cancelar la vieja revelación sino que ponen al lado, junto a ella lo que ellos afirman es cierto también. No dicen que lo que Isaías, Jeremías, Pablo, Juan dijeron sea erróneo, pero ponen sus escritos, revelaciones, visiones, o interpretaciones, y enseñanzas junto a la de aquellos, de modo que ya la iglesia tendrá una Biblia ampliada que no estará completa sin lo que esos maestros les hayan colocado al lado. Los hermanos cuando van a leer sus Biblias también deben leer lo que aquellos maestros han introducido, le hayan puesto al lado para que también lo lean. Así pues lo que han puesto al lado de la Biblia es como un complemento de ella y aunque no lo afirmen abiertamente viene a significar para la mente de la iglesia algo con la misma inspiración que los otros escritos canónicos. O con una autoridad respetable. Ese es el peligro que se corre cuando con buena intención se le ponen notas al margen a las ediciones de la Biblia, y que el creyente llega a pensar que son  infalibles como ella, y es el caso de la Biblia anotada de Scoffield y su posición escatológica premilenaria, que no es estrictamente reformada. Y ya hay otras muchas. Algunas ortodoxas y comedidas como la Biblia de las Américas y Biblias reformadas en inglés. Pero otras van transportando teologías particulares de sus editores y publicadores. Y eso lo digo a pesar que conozco las buenas intenciones de algunos editores, y hasta del bien que pudieran hacer a hermanos y hermanas que no poseen libros y comentarios explicativos. A lo que he dicho anteriormente se le ha llamado interpolaciones.

Las notas si las tuvieran debieran limitarse referencias bíblicas, a la geografía, filología, historia, vida cristiana. Las Biblia con el diccionario hebreo y griego de Strong, que uno puede ver el griego o el hebreo es buena porque se puede saber exactamente lo que el escritor dijo y las posibles traducciones, y compararlas con la que se está leyendo. Las hay en inglés y en español. Hay NT interlineal. Es bueno escudriñar la Biblia y no sólo leerla, pero cuidado con las anotaciones.
¿Cuál es uno de los orígenes de tantas “sectas”? Pues el haber puesto al lado de la doctrina otras cosas para complementarla, que llegan a corromperla. ¿Con qué propósito los maestros falsos introdujeron aquellas enseñanzas? Recuerde que el primer significado de la palabra es “elegir”. Aquellas enseñanzas añadidas a la Biblia central, en el fondo lo que pretendían era  que la iglesia eligiera entre ellos y el Nuevo Testamento. No puede haber opciones entre la Biblia y otros libros. Esa opción de escoger, o de tener otros documentos paralelos y competitivos con ella no debe existir entre nosotros. No puede haber opción entre la verdad y el error al menos en nuestros círculos teológicos. La enseñanza de la Biblia no puede repartirse entre los mitos y la palabra de Dios, tales como leyendas de santos, sin comprobación histórica.
¿Se puede ser salvos con herejías? Si la iglesia tolera la enseñanza paralela de otros documentos junto a la  Biblia, la destrucción de ella es segura. Pedro le llama a esas herejías por su apellido: “Destructoras”. La destrucción de la iglesia y la de todos los que abracen esas herejías no se detendrá. Hay hermanos que son tan tolerantes que por pagar tributo al amor fraternal prácticamente no sienten celo doctrinal y consideran una falta de caridad no consentir que se introduzcan herejías en la iglesia. Y como ya hemos llegado al postmodernismo que cada quien piensa que tiene su verdad y respeta la de los otros, decimos que eso es intolerable desde el NT. Pablo dice que eso es admitir otro evangelio y caer de la gracia. Lo dice en Gálatas.

Pedro le llama “herejías destructoras”. Por este texto nos parece que sí, las enseñanzas de hombres, junto a la Biblia provocan una destrucción, no la del mundo sino de la iglesia. Es la misma palabra que usa en el capítulo siguiente: “En casi todas sus epístolas hablando en ellas de estas cosas, entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras para su propia perdición” (3:16).

Es cierto que si uno cree en Cristo será salvo, pero ahora pregunto, ¿qué Cristo? ¿El del mahometano que no es Dios, o el que es sólo hombre como el de los marxistas, o el que es un dios como los seguidores modernos de Arrio y Russell? Uno no se salva aceptando un credo pero el credo define en lo que uno ha creído. Doctrinas equivocadas, el error que se pone junto a la Biblia, no puede producir la salvación, eso sería como recoger higos en los abrojos y trigo en la cizaña. La salvación está asociada al Espíritu y a la verdad, no a la mentira. Uno puede pasar muy cerca de la “puerta estrecha” y no entrar. Y retornando, si usa una Biblia anotada, o comentarios de ella, consulte con su pastor cuáles son los mejores.