domingo, 26 de enero de 2014

La diferencia entre la Biblia y libros de otras religiones

Éxodo 7:8-13
Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra. Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos. Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho”.

Fue inútil la primera señal. Faraón pensó que la diferencia entre uno y otro era muy poca para pasarse de una religión para otra, ambas parecían tener una cantidad considerable de verdad y poder. ¿Hay poca diferencia entre la Biblia y los Vedas, entre Cristo y Baal? La diferencia era abismal aunque externamente no se excedían. Estos eran poderes engañosos (2Te.2:6-12); la forma es la misma y la esencia no; el asunto más importante era saber de dónde venía el poder, del infierno o de la gloria, de la verdad o de la  mentira.

La autenticidad de un evangelio no se mide sólo por sus resultados sino también por su teología, la doctrina que está enseñando y recomendando, si es falsa o verdadera. La naturaleza del poder se conoce y explica preguntando: “¿Qué doctrina es esa que echa demonios?” (Mr.1:27). Y Jesús sabía muy bien a qué se refería. Si se buscan cambios externos los poderes parecen similares, las serpientes muy semejantes; quiero decir que en forma, no hay desigualdad aparente entre un brujo egipcio y un profeta judío, un espiritista y un sacerdote, o entre la brujería y el evangelio. Hay que ser bien instruido y fiel a la Biblia para no ser engañados. Todos tienen sus poderes y hacen prosélitos, aunque la calidad y la procedencia de esos poderes varía mucho. La clase de doctrina ni el  poder que forma personas es el mismo entre el Popol Vuj de los mayas, los Vedas indios, el Libro Mormón, y la Biblia judeo-cristiana. Esta ultima procede de Dios y las otras enseñanzas son del diablo que desde hace siglos como serpiente engaña a los Adán  y Eva de este siglo.