martes, 31 de julio de 2012

La raíz de las equivocaciones teológicas del cristianismo

 2Cro. 28:22-23
“Ofreció sacrificios a los dioses de Damasco que le habían derrotado, y dijo: Pues que los dioses de los reyes de Siria les ayudan”.

Acaz se equivocó en el análisis de su situación y como no la juzgó espiritualmente, la decisión que tomó para solucionarla fue desastrosa, tanto para él mismo como para su pueblo. Pensó que porque los sirios le habían derrotado había sido por la capacidad superior de sus dioses sobre Jehová; y no era así, los dioses no le habían ganado sino que “Jehová los entregó en manos de los sirios”.

Dios no les había fallado, ellos le habían fallado a Dios. Satanás se había apoderado de ellos porque ellos se habían alejado del Señor. Ningún dios en el universo, si lo hubiera, es superior a nuestro Único Dios. Pero Acaz no lo pensó así, se dirigió a los dioses de los damascenos y abandonó completamente al Dios de la historia, para su ruina y para Israel.

Las victorias que el mundo tiene sobre la iglesia no se deben a que pueda vencer nuestra fe sino que por causa de nuestro pecado es que la fe no vence el mundo. Parecen haber derrotado la antigua Ortodoxia los dioses del darwinismo que fueron importados por los del Norte y hace unos setenta años han ido bajando al continente americano revestidos con el contundente atuendo bélico de Hegel y los modernos colorines del post-modernismo. 

Si de nuevo la Palabra de Dios ocupara su lugar en el corazón de la iglesia y el pueblo clamara a Dios, no nos sentiríamos derrotados, pero nuestra desgracia nos ha sobrevenido porque nuestro Dios no ha sido verdaderamente nuestro Dios, le llamamos Señor y no hacemos lo que él nos manda (Mal. 1:6-10; Mt. 7:21). Enmendemos nuestras obras, cambiemos nuestra forma de ser, y el liberalismo, la superstición, la idolatría oriental, las filosofías del Este y el pragmatismo de Occidente dejarán de tener prosélitos que los sigan. La raíz de todas las equivocaciones teológicas del cristianismo es la falta de santidad y dedicación a Dios de la iglesia*. 

 *Dioses Asiáticos y Alemanes Invaden Europa y Améri...