domingo, 20 de abril de 2014

No es fácil ver para creer


Juan 20:29-31
“Jesús le dijo: Porque me has visto,  Tomás,  creíste;  bienaventurados los que no vieron,  y creyeron. Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos,  las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo,  el Hijo de Dios,  y para que creyendo,  tengáis vida en su nombre”. 

¿Y piensas que es fácil creer viendo? Eso se supone, pero te digo que no. Estas cosas están escritas para que por esa escritura se crea. Es cierto que Jesús dijo “creedme por las mismas obras” (Jn.14:11); pero no creyeron. Si viendo grandes milagros eso originara la fe o la aumentara, los habitantes de Corazín y Betsaida, o Capernaúm hubieran creído (Mt.11:21-23). Pero no creyeron. Y la fe que pudiera aparecer por medio de la vista es débil y defectuosa y yo no la quiero, esa clase de fe no merece ninguna alabanza de parte del Señor como la que se establece y crece igual que la del centurión, por medio de la Palabra de Dios (Mt.8:8-10). Decididamente, la fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios. Si los hombres vieran a Dios tampoco creerían a sus ojos, como cuando vieron a Jesús resucitado y algunos dudaban lo que contemplaban.