martes, 4 de agosto de 2015

No leen el periódico y no oyen las noticias

Ezequiel 27 (todo el capítulo).
“Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Tú, hijo de hombre, levanta endechas sobre Tiro.
Dirás a Tiro, que está asentada a las orillas del mar, la que trafica con los pueblos de muchas costas:
Así ha dicho Jehová el Señor: Tiro, tú has dicho: Yo soy de perfecta hermosura. En el corazón de los mares están tus confines; los que te edificaron completaron tu belleza”.

Es notable la información económica sobre Tiro que tiene el profeta; no se dedicaba a conocer sólo la moral y le daba la espalda a todo lo demás. Estas cosas no le fueron reveladas a Ezequiel, él las conocía porque las había escuchado o porque las leyó y Dios lo inspiró para que las dijera. Era un profeta de Israel pero supo el impacto que había producido en Tiro  la caída de Jerusalén ycomo ella se gozaba en quedarse ahora sin su competidora. Era un hombre culto y bien informado del comercio internacional de los pueblos.  ¿Quién hubiera podido sospechar que un hombre con tantas visiones como él, tan interesado en el ministerio del templo, que viajó en visión de Caldea hasta su país, podría también hallar tiempo e interés para informarse del curso económico y político que seguían las demás naciones lejanas o circundaban la suya?
Casi ninguno de los profetas de Israel era ignorante de lo que pasaba a su alrededor, de la economía, la política y la moral de las naciones. Pero hoy hay profetas y ministros que no saben nada de estas dos primeras cosas; ignoran casi por completo el giro económico que tiene su país y no les importa nada la política doméstica o exterior que sigan. Se concentran casi exclusivamente en la Biblia y en los asuntos espirituales, ganar almas para Cristo y el perdón de los pecados. No leen el periódico, no oyen las noticias y estudian exclusivamente libros espirituales. 
Ezequiel pudo informarse bien de lo que tenía alrededor para tener en su momento alguna palabra de salvación para ellos; no conocía la economía de Tiro para admirarla o para disfrutarla, porque no "se enredó en los negocios de la vida", sino para profetizar contextualmente contra ella si fuera menester. Profetas como Ezequiel, Daniel, José, Isaías, Jeremías, fueron mucho más útiles al mundo que otros porque tuvieron interés internacional en la palabra de Dios. Si un cristiano estudia esas cosas podrá llevar a Cristo y a su evangelio a esos planos, haciendo que sean más duraderas que las conquistas económicas que su país tenga. 
Como hay poquísimos cristianos en esas esferas, abundan las estrategias económicas abusadoras y las impías intrigas políticas. Oh Dios, danos cristianos versados en estos asuntos pero firmes en la creencia de que la prosperidad económica y esplendor de una nación se mantiene si te es fiel a ti. Yo sé, Señor, que pones y quitas reinos (Dan. 2:21; 5:21) según tu voluntad, no para darle oportunidad a uno y a otro después, sino porque te cansas de los pecados que cometen. Bendice a tu pueblo para que vivamos quieta y reposadamente y tengamos una nación próspera para gloria de tu nombre y para acción de gracias a ti. Amén.