miércoles, 20 de mayo de 2015

Prosélito no es lo mismo que discípulo

Mateo 23:15

“Porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros”. 

La palabra prosélito significa uno que viene de tierra extraña, o que accede o se convierte al judaísmo; y no es la misma que discípulo. Estos fariseos, sin el poder de Dios, hacían un esfuerzo increíble para ganar a un solo prosélito y cada vez que ganaban uno se disminuía su calidad, le exigían menos y le daban más oportunidades, y lo volvían peores, porque tenían la vista fija en hacer prosélitos y no en salvar vidas; y así por esta clase de crecimiento farisaico se disminuía la calidad de la religión. Y entre tanto detrás de Jesús y de los apóstoles venía el pueblo en andas. Evangelización no es lo mismo que proselitismo. Nicolás era prosélito de Antioquía (Hch.6:5); prosélito del judaísmo no del cristianismo. De pagano a judío y del judaísmo a la fe, y de ahí a diácono. Y no aseguro que él haya sido el completo culpable de aquella posterior secta tenida como “nicolaítas” (Apc.2:6,15). Nosotros queremos hacer discípulos del Señor, no prosélitos de nuestra iglesia.