jueves, 5 de marzo de 2015

Nos torturamos por gente que jamás será cristiana

Juan 10:26
Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas”.  

¿Por qué no cree una persona y muere en sus pecados? ¿Cuál es la razón doctrinal de que oiga tantos estudios y sermones y nunca llegue a recibir a Cristo, a pesar de tener muchas evidencias ante sus ojos y bendiciones en sus manos? Jesús dijo simplemente que no era de sus ovejas. A veces  me parece que somos calvinistas en teología pero en los sentimientos que acompañan a nuestra evangelización del mundo somos arminianos y tomamos el rechazo que hacen del Señor o la decisión de tomarlo, como una cuestión puramente humana y volitiva. Tenemos que explicar por las palabras de Jesús lo que le pasa a nuestra evangelización. Si una persona a pesar de que ponemos en sus oídos las más excelentes verdades y le ofrecemos un buen testimonio porque andamos como es digno del evangelio de Cristo, persiste en pecar y continúa indiferente y amando lo malo que hace, tenemos que hacernos la idea que no es de Cristo. Nos atormentarnos con gente que nunca se convertirá, nunca se santificará como desearíamos y con otros que habiendo profesado a Cristo por un tiempo luego le abandonan. Podemos seguir orando por ellos pero reposando sin afanes en la voluntad del Señor, y volvernos para enseñar a otros gentiles como hizo Pablo (Hch.13:46). Nuestra responsabilidad es predicarles el evangelio de Cristo, orar por ellos y darles un buen ejemplo, no convertirlos al Señor.